En una semana un puma mató 244 capones en Gualjaina

El dato lo reveló un productor de la zona. La sequía y los depredadores no dan tregua y van disminuyendo la cantidad de cabezas de ganado, obligando a productores a cerrar las tranqueras y dejar sus campos. El intendente Limarieri pide políticas de acompañamiento.

29 SEP 2026 - 17:26 | Actualizado 29 SEP 2026 - 17:35

En los campos de la meseta hay alarma por el despoblamiento de cabezas de ganado a causa de la depredación que provocan el zorro y el puma. El intendente de Gualjaina, Marcelo Limarieri, dialoga con productores y están preocupados.

La gente va abandonando campos por los depredadores y la sequía, que obligan a achicar la cantidad de animales. “Con el campo lleno de zorros y pumas es imposible”, enfatizó el jefe comunal preocupado por el impacto negativo en la economía de esa zona.

Un productor de Gastre le contó que en una semana un puma le mató 244 capones en un cuadro que había marcado para la esquila. Su opinión es que algo hay que hacer con políticas públicas que acompañen a todos los sectores de la producción. También repercute que es caro repoblar un campo con animales.

Un vientre ovino cuesta 250 mil pesos, y recién al cabo de un año da un cordero y rinde cuatro kilos de lana que tiene casi el mismo valor de cuatro años atrás: pagaban 5 dólares y actualmente 6 dólares. En una situación inviable muchos optan por abandonar el campo e irse.

El intendente Limarieri, muy preocupado.


En otro tema, transcurrida la veda invernal, la localidad no tiene ninguna obra en marcha, y las 5 viviendas que estaban en construcción a través de un programa nacional con la gestión anterior están trabadas y quedaron en la órbita del Instituto Provincial de la Vivienda. Se gestiona para reorganizar la ejecución.

Limarieri indicó que en Rawson presentó cinco proyectos para Gualjaina, en el marco del Plan Galina. “Ojalá sean aprobados los cinco, porque no fuimos a pedir nada descabellado”, sostuvo al tiempo que lamentó que la obra pública de Nación está paralizada por el presidente Javier Milei, cuando creció la demanda de viviendas por ejemplo.

Refirió a los altos alquileres que impactan en padres de su localidad que pagan la estadía de sus hijos para que estudien carreras terciarias. El municipio ayuda con una beca, pero el alquiler subió un 30%. Un pedido para el Plan Galina es de soluciones habitacionales.

Se suma a la problemática la desocupación, dado que la Municipalidad es la gran empleadora, y algunos vecinos se desempeñan en los campos o se dedican a la esquila, que son temporadas de cuatro o cinco meses. En verano hay trabajo transitorio con enfardado y pasturas. En marzo y abril se nota mucho la desocupación, y muchos van directamente a pedir ayuda al municipio, recalcó Limarieri.

No hay fondos para atender el problema y no han quedado programas de asistencia mediante becas y cursos, que permitía a los vecinos tener un ingreso mientras se capacitaban en oficios.
Por otro lado, el intendente habló de la actividad turística, y subrayó que se registró una caída en todos lados. Tres años atrás tenían una afluencia importante de visitantes, y ahora no hay gente que pernocte o recorra esa zona. “Todo es resultado de la crisis económica por la que estamos atravesando todos”.

Limaieri se manifestó muy enojado por las decisiones del gobierno nacional que inciden en la suba de impuestos y servicios, caso del gas con la eliminación parcial de la Zona Fría, más los sueldos que son muy bajos, un combo con el que “este gobierno destruyó la clase media. Todas las economías están deterioradas”.

29 SEP 2026 - 17:26

En los campos de la meseta hay alarma por el despoblamiento de cabezas de ganado a causa de la depredación que provocan el zorro y el puma. El intendente de Gualjaina, Marcelo Limarieri, dialoga con productores y están preocupados.

La gente va abandonando campos por los depredadores y la sequía, que obligan a achicar la cantidad de animales. “Con el campo lleno de zorros y pumas es imposible”, enfatizó el jefe comunal preocupado por el impacto negativo en la economía de esa zona.

Un productor de Gastre le contó que en una semana un puma le mató 244 capones en un cuadro que había marcado para la esquila. Su opinión es que algo hay que hacer con políticas públicas que acompañen a todos los sectores de la producción. También repercute que es caro repoblar un campo con animales.

Un vientre ovino cuesta 250 mil pesos, y recién al cabo de un año da un cordero y rinde cuatro kilos de lana que tiene casi el mismo valor de cuatro años atrás: pagaban 5 dólares y actualmente 6 dólares. En una situación inviable muchos optan por abandonar el campo e irse.

El intendente Limarieri, muy preocupado.


En otro tema, transcurrida la veda invernal, la localidad no tiene ninguna obra en marcha, y las 5 viviendas que estaban en construcción a través de un programa nacional con la gestión anterior están trabadas y quedaron en la órbita del Instituto Provincial de la Vivienda. Se gestiona para reorganizar la ejecución.

Limarieri indicó que en Rawson presentó cinco proyectos para Gualjaina, en el marco del Plan Galina. “Ojalá sean aprobados los cinco, porque no fuimos a pedir nada descabellado”, sostuvo al tiempo que lamentó que la obra pública de Nación está paralizada por el presidente Javier Milei, cuando creció la demanda de viviendas por ejemplo.

Refirió a los altos alquileres que impactan en padres de su localidad que pagan la estadía de sus hijos para que estudien carreras terciarias. El municipio ayuda con una beca, pero el alquiler subió un 30%. Un pedido para el Plan Galina es de soluciones habitacionales.

Se suma a la problemática la desocupación, dado que la Municipalidad es la gran empleadora, y algunos vecinos se desempeñan en los campos o se dedican a la esquila, que son temporadas de cuatro o cinco meses. En verano hay trabajo transitorio con enfardado y pasturas. En marzo y abril se nota mucho la desocupación, y muchos van directamente a pedir ayuda al municipio, recalcó Limarieri.

No hay fondos para atender el problema y no han quedado programas de asistencia mediante becas y cursos, que permitía a los vecinos tener un ingreso mientras se capacitaban en oficios.
Por otro lado, el intendente habló de la actividad turística, y subrayó que se registró una caída en todos lados. Tres años atrás tenían una afluencia importante de visitantes, y ahora no hay gente que pernocte o recorra esa zona. “Todo es resultado de la crisis económica por la que estamos atravesando todos”.

Limaieri se manifestó muy enojado por las decisiones del gobierno nacional que inciden en la suba de impuestos y servicios, caso del gas con la eliminación parcial de la Zona Fría, más los sueldos que son muy bajos, un combo con el que “este gobierno destruyó la clase media. Todas las economías están deterioradas”.