Freddy Britos, un equilibrador energético que encontró una misión para ayudar

Tiene 48 años, nació en San Luis y durante parte de su vida se dedicó a enseñar Física y Química viviendo en Puerto Madryn, pero en Comodoro Rivadavia asegura haber descubierto una sensibilidad que cambió por completo su vida. Hoy se presenta como equilibrador energético y médium, y utiliza las redes sociales para contar sus experiencias y acompañar a quienes recurren a él.


27 SEP 2026 - 15:30 | Actualizado 27 SEP 2026 - 18:00

Por Ismael Tebes / Redacción Jornada

La historia de “Freddy” parece dividida por una fecha precisa: el 8 de agosto de 2024 fue un portal, una apertura y una misión difícil de explicar. Hasta entonces, buena parte de su recorrido había transitado por las historias de terror y lugares bastante diferentes al universo espiritual que hoy ocupa sus días.

Es oriundo de San Luis, padre de tres hijas y desde hace poco más de dos años comenzó un camino que, según relata, modificó su manera de interpretar lo que sucede a su alrededor. Britos se define como equilibrador energético y médium. Dentro de sus creencias y prácticas incluye limpiezas energéticas de viviendas, sanaciones, intervenciones frente a lo que identifica como “brujerías” y contactos espirituales con personas fallecidas.

Para el, sin embargo, todas esas prácticas tienen un denominador común: “Yo siempre me propuse, y fui guiado, para ayudar. Al equilibrar las energías puedo ayudar a personas que tienen brujerías, ayudar a sacárselas y, obviamente, hacerlas sentir bien”, explicó.

Freddy comenzó a experimentar con mayor intensidad aquello que actualmente describe como su capacidad para percibir energías y espíritus. Según su relato, esa apertura se produjo en un cementerio. Allí comenzó un proceso de exploración personal apoyado en la meditación y en aquello que interpreta como la apertura de distintos “canales”. Britos sostiene que recibe la orientación de seis “maestros” espirituales y que esa guía está vinculada fundamentalmente con la sanación y la asistencia a otras personas.

“Muchas veces, con la habilidad de médium, puedo contactar con familiares de personas que están angustiadas, preocupadas o con culpa, y con el contacto con ese familiar alivianar esa culpa y ayudar en el proceso de duelo”, contó.

Britos considera que ese acompañamiento constituye una de las partes más importantes de su tarea. “Hay veces que los procesos de duelo pueden durar un año, diez años o quince. Entonces, se trata de alivianar un poco la carga. En general, ayudar”, resumió.

Ciudad con malas energías

Su llegada a Comodoro Rivadavia también tiene, desde su interpretación espiritual, un significado especial. “El destino me trajo acá por un motivo”, sostuvo. Y asegura percibir en la ciudad una importante concentración de lo que denomina “energía oscura” y señala particularmente al Cementerio Oeste como uno de los lugares donde experimentó sensaciones más intensas. “Acá se ve una aureola muy oscura”, afirmó. Desde su mirada, además, existen sentimientos cotidianos que pueden repercutir negativamente sobre las personas. Menciona entre ellos, la envidia y el enojo y los ubica dentro de lo que interpreta como energías de “baja frecuencia”.

Su concepción, aclara, no responde a una religión determinada. “La religión es algo que te va a dar un dogma y un seguimiento para que sigas las reglas de esa religión. En la espiritualidad que yo uso no hay reglas. El único objetivo en mi caso, porque siempre me manejo con la luz, es ayudar y que la gente progrese”, explicó. Por eso asegura que no pregunta por las creencias religiosas de quienes se acercan a consultarlo. “No importa la religión. Si la persona me pide ayuda, tengo que ayudarla”, afirmó.

Perder el miedo a la muerte

Una parte importante del mensaje que intenta transmitir tiene que ver con el miedo a la muerte y, especialmente, con aquello que él considera la presencia de familiares fallecidos. “Los muertos o los espíritus de los familiares están siempre alrededor nuestro, tengamos miedo o no”, expresó desde su propia concepción espiritual.

Y reconoce que el miedo puede colocar a una persona en un estado de mayor vulnerabilidad emocional. Por eso, después de cada sanación, recomienda actividades tan sencillas como escuchar música, cantar, bailar o buscar momentos de alegría.

“La energía del amor y la alegría, elevan”, señaló.

Más allá de las interpretaciones sobrenaturales que forman parte de sus creencias, esa búsqueda de bienestar es precisamente uno de los aspectos sobre los que intenta construir su actividad. En mayo de este año decidió llevar sus experiencias a las redes sociales. Abrió espacios en TikTok y YouTube y también comenzó a compartir contenidos a través de Instagram y Facebook. En pocos meses logró reunir alrededor de 7 mil seguidores entre sus principales plataformas. Las publicaciones muestran parte de las experiencias que Britos realiza y también los elementos que utiliza para hacer visible aquello que asegura percibir.

Personalmente, no necesita ningún dispositivo. “Al ser médium, veo los espíritus, los escucho y siento sus presencias”, aseguró. Sin embargo, incorporó distintos equipos pensando especialmente en quienes siguen sus contenidos. Uno de ellos es el denominado spirit box, un dispositivo utilizado dentro del ámbito de las investigaciones paranormales para intentar registrar supuestas voces. También emplea sensores de temperatura y medidores electromagnéticos. Incluso incorporó pequeñas pelotas luminosas que, según explica, utiliza durante algunas experiencias para intentar registrar movimientos o interacciones. Para Freddy, sin embargo, las redes no deberían convertirse en un escenario de confrontación entre quienes creen y quienes no. “Las redes sociales yo las tomo como una herramienta. Aquel que quiera entretenimiento o aquel que quiera buscar pelea, que siga su camino, porque en mi canal no lo va a encontrar”, planteó. Su intención, sostiene, es que algún video pueda funcionar como punto de encuentro con alguien que esté buscando acompañamiento.

Experiencias difíciles

En estos dos años asegura haber atravesado situaciones que, desde su interpretación, resultaron particularmente complejas. Una de ellas es la que recuerda como un enfrentamiento con entidades que identifica como “demonios”. “He peleado contra ellos que tenían cautivas almas. Las almas me pedían ayuda y no las podía liberar debido a este demonio. Entonces tuvimos que ir, sacar este demonio, que fue una tarea bastante difícil al principio, y recién ahí poder liberar a las almas”, relató. Son experiencias que forman parte de su relato personal y de las creencias sobre las que construyó esta nueva etapa de su vida.

Freddy prefiere no hablar de cementerios, apariciones ni fenómenos extraordinarios sino que habla de personas. “La satisfacción es poder ayudar”.

Britos admite que existen quienes observan su actividad con escepticismo y también quienes cuestionan la exposición de este tipo de contenidos en las redes sociales. No pretende, asegura, convencerlos. Su interés está puesto en quienes deciden acercarse. “Me dedico a ayudar a las personas mediante sanaciones y contactos con familiares fallecidos. Para mí, las redes son una herramienta para brindar apoyo”, sintetiza.

“Cuando hay una persona que veo que está satisfecha porque se le sacó una brujería, a veces sienten los efectos en forma inmediata y me dicen que se sienten mejor. Eso ya es satisfactorio”, contó. Lo mismo siente cuando alguien llega atravesando un duelo y, a partir de la experiencia que él propone, encuentran cierta tranquilidad. “Cuando una persona pudo contactar con un familiar y tenía preguntas o algún sentimiento encontrado y se pudo solucionar, esa es la satisfacción que me da”, expresó.

La historia de Freddy Britos atraviesa mundos que parecen ubicados en extremos opuestos aunque él, en cambio, los asume como partes de un mismo proceso. Asegura haber encontrado una tarea que le permite unir espiritualidad, acompañamiento y comunicación sin pensar en que todos compartan sus creencias.


27 SEP 2026 - 15:30

Por Ismael Tebes / Redacción Jornada

La historia de “Freddy” parece dividida por una fecha precisa: el 8 de agosto de 2024 fue un portal, una apertura y una misión difícil de explicar. Hasta entonces, buena parte de su recorrido había transitado por las historias de terror y lugares bastante diferentes al universo espiritual que hoy ocupa sus días.

Es oriundo de San Luis, padre de tres hijas y desde hace poco más de dos años comenzó un camino que, según relata, modificó su manera de interpretar lo que sucede a su alrededor. Britos se define como equilibrador energético y médium. Dentro de sus creencias y prácticas incluye limpiezas energéticas de viviendas, sanaciones, intervenciones frente a lo que identifica como “brujerías” y contactos espirituales con personas fallecidas.

Para el, sin embargo, todas esas prácticas tienen un denominador común: “Yo siempre me propuse, y fui guiado, para ayudar. Al equilibrar las energías puedo ayudar a personas que tienen brujerías, ayudar a sacárselas y, obviamente, hacerlas sentir bien”, explicó.

Freddy comenzó a experimentar con mayor intensidad aquello que actualmente describe como su capacidad para percibir energías y espíritus. Según su relato, esa apertura se produjo en un cementerio. Allí comenzó un proceso de exploración personal apoyado en la meditación y en aquello que interpreta como la apertura de distintos “canales”. Britos sostiene que recibe la orientación de seis “maestros” espirituales y que esa guía está vinculada fundamentalmente con la sanación y la asistencia a otras personas.

“Muchas veces, con la habilidad de médium, puedo contactar con familiares de personas que están angustiadas, preocupadas o con culpa, y con el contacto con ese familiar alivianar esa culpa y ayudar en el proceso de duelo”, contó.

Britos considera que ese acompañamiento constituye una de las partes más importantes de su tarea. “Hay veces que los procesos de duelo pueden durar un año, diez años o quince. Entonces, se trata de alivianar un poco la carga. En general, ayudar”, resumió.

Ciudad con malas energías

Su llegada a Comodoro Rivadavia también tiene, desde su interpretación espiritual, un significado especial. “El destino me trajo acá por un motivo”, sostuvo. Y asegura percibir en la ciudad una importante concentración de lo que denomina “energía oscura” y señala particularmente al Cementerio Oeste como uno de los lugares donde experimentó sensaciones más intensas. “Acá se ve una aureola muy oscura”, afirmó. Desde su mirada, además, existen sentimientos cotidianos que pueden repercutir negativamente sobre las personas. Menciona entre ellos, la envidia y el enojo y los ubica dentro de lo que interpreta como energías de “baja frecuencia”.

Su concepción, aclara, no responde a una religión determinada. “La religión es algo que te va a dar un dogma y un seguimiento para que sigas las reglas de esa religión. En la espiritualidad que yo uso no hay reglas. El único objetivo en mi caso, porque siempre me manejo con la luz, es ayudar y que la gente progrese”, explicó. Por eso asegura que no pregunta por las creencias religiosas de quienes se acercan a consultarlo. “No importa la religión. Si la persona me pide ayuda, tengo que ayudarla”, afirmó.

Perder el miedo a la muerte

Una parte importante del mensaje que intenta transmitir tiene que ver con el miedo a la muerte y, especialmente, con aquello que él considera la presencia de familiares fallecidos. “Los muertos o los espíritus de los familiares están siempre alrededor nuestro, tengamos miedo o no”, expresó desde su propia concepción espiritual.

Y reconoce que el miedo puede colocar a una persona en un estado de mayor vulnerabilidad emocional. Por eso, después de cada sanación, recomienda actividades tan sencillas como escuchar música, cantar, bailar o buscar momentos de alegría.

“La energía del amor y la alegría, elevan”, señaló.

Más allá de las interpretaciones sobrenaturales que forman parte de sus creencias, esa búsqueda de bienestar es precisamente uno de los aspectos sobre los que intenta construir su actividad. En mayo de este año decidió llevar sus experiencias a las redes sociales. Abrió espacios en TikTok y YouTube y también comenzó a compartir contenidos a través de Instagram y Facebook. En pocos meses logró reunir alrededor de 7 mil seguidores entre sus principales plataformas. Las publicaciones muestran parte de las experiencias que Britos realiza y también los elementos que utiliza para hacer visible aquello que asegura percibir.

Personalmente, no necesita ningún dispositivo. “Al ser médium, veo los espíritus, los escucho y siento sus presencias”, aseguró. Sin embargo, incorporó distintos equipos pensando especialmente en quienes siguen sus contenidos. Uno de ellos es el denominado spirit box, un dispositivo utilizado dentro del ámbito de las investigaciones paranormales para intentar registrar supuestas voces. También emplea sensores de temperatura y medidores electromagnéticos. Incluso incorporó pequeñas pelotas luminosas que, según explica, utiliza durante algunas experiencias para intentar registrar movimientos o interacciones. Para Freddy, sin embargo, las redes no deberían convertirse en un escenario de confrontación entre quienes creen y quienes no. “Las redes sociales yo las tomo como una herramienta. Aquel que quiera entretenimiento o aquel que quiera buscar pelea, que siga su camino, porque en mi canal no lo va a encontrar”, planteó. Su intención, sostiene, es que algún video pueda funcionar como punto de encuentro con alguien que esté buscando acompañamiento.

Experiencias difíciles

En estos dos años asegura haber atravesado situaciones que, desde su interpretación, resultaron particularmente complejas. Una de ellas es la que recuerda como un enfrentamiento con entidades que identifica como “demonios”. “He peleado contra ellos que tenían cautivas almas. Las almas me pedían ayuda y no las podía liberar debido a este demonio. Entonces tuvimos que ir, sacar este demonio, que fue una tarea bastante difícil al principio, y recién ahí poder liberar a las almas”, relató. Son experiencias que forman parte de su relato personal y de las creencias sobre las que construyó esta nueva etapa de su vida.

Freddy prefiere no hablar de cementerios, apariciones ni fenómenos extraordinarios sino que habla de personas. “La satisfacción es poder ayudar”.

Britos admite que existen quienes observan su actividad con escepticismo y también quienes cuestionan la exposición de este tipo de contenidos en las redes sociales. No pretende, asegura, convencerlos. Su interés está puesto en quienes deciden acercarse. “Me dedico a ayudar a las personas mediante sanaciones y contactos con familiares fallecidos. Para mí, las redes son una herramienta para brindar apoyo”, sintetiza.

“Cuando hay una persona que veo que está satisfecha porque se le sacó una brujería, a veces sienten los efectos en forma inmediata y me dicen que se sienten mejor. Eso ya es satisfactorio”, contó. Lo mismo siente cuando alguien llega atravesando un duelo y, a partir de la experiencia que él propone, encuentran cierta tranquilidad. “Cuando una persona pudo contactar con un familiar y tenía preguntas o algún sentimiento encontrado y se pudo solucionar, esa es la satisfacción que me da”, expresó.

La historia de Freddy Britos atraviesa mundos que parecen ubicados en extremos opuestos aunque él, en cambio, los asume como partes de un mismo proceso. Asegura haber encontrado una tarea que le permite unir espiritualidad, acompañamiento y comunicación sin pensar en que todos compartan sus creencias.