El diputado nacional por Chubut José Glinski planteó que la salida de YPF de la actividad petrolera en la Cuenca del Golfo San Jorge debe estar acompañada por un proceso de remediación de los pasivos ambientales y, al mismo tiempo, convertirse en una oportunidad para generar trabajo en Comodoro Rivadavia.
Glinski participó en la sede nacional del Partido Justicialista, en la Ciudad de Buenos Aires, de la presentación de “No se puede amar lo que no se conoce”, un microdocumental realizado por estudiantes de escuelas técnicas que recupera la historia de YPF en Comodoro y aborda las consecuencias del retiro de la compañía.
De la actividad participaron también el diputado nacional Máximo Kirchner; la ministra de Ambiente de la provincia de Buenos Aires, Daniela Vilar; el exdiputado nacional y actual director de la Empresa Provincial de Energía de Chubut (EPECh), Santiago Igón; el consejero nacional del PJ Ayrton Blanco, y el secretario general de la Juventud Peronista de la Ciudad de Buenos Aires, Federico Rudi.
Durante el encuentro, Glinski sostuvo que la transición de la actividad petrolera debe contemplar tanto a los trabajadores como a los pasivos ambientales que dejó la explotación hidrocarburífera.
“La transición petrolera tiene que generar trabajo y oportunidades para Comodoro. Tenemos trabajadores con los oficios que durante décadas sostuvieron esta industria y tenemos pasivos que necesitan ser remediados. Tenemos que conectar esas dos cosas y convertir esa tarea en trabajo para nuestra ciudad”, afirmó.
“Comodoro fue construida por el petróleo”
El diputado puso el foco además en el vínculo histórico entre Comodoro Rivadavia y YPF, y reivindicó el papel que tuvieron generaciones de trabajadores en el desarrollo de la industria energética.
“No se puede amar lo que no se conoce. Todo el país conoce Vaca Muerta, pero casi nadie sabe que el primer pozo se descubrió en Comodoro en 1907 ni que ahí nació YPF en 1922. Comodoro no creció con el petróleo: fue construida por el petróleo”, sostuvo.
En ese sentido, señaló que los barrios y la identidad de la ciudad están ligados a la historia de la actividad petrolera y consideró que esa historia debe ser incorporada a la discusión sobre el futuro de la Cuenca del Golfo San Jorge.
“Este microdocumental existe porque hay una historia que no llegó a Buenos Aires. Comodoro no pide lástima: pide que se sepa qué pasó”, afirmó.
Glinski también se refirió al retiro de YPF y planteó que la discusión no debería centrarse solamente en la decisión empresarial de abandonar determinados yacimientos.
“El problema no es que YPF se vaya. Es cómo se va. Que una empresa deje un yacimiento agotado puede ser una decisión de negocios. Lo que tenemos que discutir es qué pasa con los pasivos que quedan y quién se hace responsable de remediarlos”, señaló.
La autocrítica por los pasivos ambientales
El legislador también realizó una autocrítica respecto del proceso de recuperación de YPF ocurrido en 2012. “Recuperamos YPF en 2012, pero no resolvimos los pasivos ambientales. Es una deuda pendiente de nuestra propia gestión y hay que decirlo con honestidad”, reconoció.
Para Glinski, la remediación ambiental puede convertirse además en una alternativa frente a la pérdida de puestos de trabajo que atraviesa la actividad petrolera convencional.
“Remediar es trabajo. Tenemos trabajadores que conocen esta industria y oficios que hoy se están perdiendo. Ese conocimiento puede ponerse al servicio de una tarea que necesariamente tiene que hacerse en Comodoro: los pozos están en nuestros barrios”, sostuvo.
En ese marco, propuso avanzar en la creación de un fondo de remediación financiado mediante aportes obligatorios de las empresas operadoras.
“El que contamina, paga. Hace falta un fondo de remediación con aportes obligatorios de las operadoras. Sin un fondo, el costo termina pagándolo el Estado, es decir, todos”, afirmó.
“Nada sobre Comodoro sin Comodoro”
Finalmente, Glinski reclamó que la ciudad, los trabajadores y los sindicatos sean parte de las decisiones que se adopten sobre el futuro de la actividad hidrocarburífera en la región.
“Nada sobre Comodoro sin Comodoro. Cualquier transición que se diseñe sin los trabajadores, los sindicatos y la ciudad se va a diseñar contra ellos”, sostuvo.
Y agregó que las decisiones que se adopten en la Cuenca del Golfo San Jorge podrían constituir un antecedente para otras regiones del país donde la producción petrolera atraviesa una etapa de madurez.
“Lo que se defina acá, además, puede marcar cómo se retira la industria de las cuencas maduras del resto del país”, concluyó.
El diputado nacional por Chubut José Glinski planteó que la salida de YPF de la actividad petrolera en la Cuenca del Golfo San Jorge debe estar acompañada por un proceso de remediación de los pasivos ambientales y, al mismo tiempo, convertirse en una oportunidad para generar trabajo en Comodoro Rivadavia.
Glinski participó en la sede nacional del Partido Justicialista, en la Ciudad de Buenos Aires, de la presentación de “No se puede amar lo que no se conoce”, un microdocumental realizado por estudiantes de escuelas técnicas que recupera la historia de YPF en Comodoro y aborda las consecuencias del retiro de la compañía.
De la actividad participaron también el diputado nacional Máximo Kirchner; la ministra de Ambiente de la provincia de Buenos Aires, Daniela Vilar; el exdiputado nacional y actual director de la Empresa Provincial de Energía de Chubut (EPECh), Santiago Igón; el consejero nacional del PJ Ayrton Blanco, y el secretario general de la Juventud Peronista de la Ciudad de Buenos Aires, Federico Rudi.
Durante el encuentro, Glinski sostuvo que la transición de la actividad petrolera debe contemplar tanto a los trabajadores como a los pasivos ambientales que dejó la explotación hidrocarburífera.
“La transición petrolera tiene que generar trabajo y oportunidades para Comodoro. Tenemos trabajadores con los oficios que durante décadas sostuvieron esta industria y tenemos pasivos que necesitan ser remediados. Tenemos que conectar esas dos cosas y convertir esa tarea en trabajo para nuestra ciudad”, afirmó.
“Comodoro fue construida por el petróleo”
El diputado puso el foco además en el vínculo histórico entre Comodoro Rivadavia y YPF, y reivindicó el papel que tuvieron generaciones de trabajadores en el desarrollo de la industria energética.
“No se puede amar lo que no se conoce. Todo el país conoce Vaca Muerta, pero casi nadie sabe que el primer pozo se descubrió en Comodoro en 1907 ni que ahí nació YPF en 1922. Comodoro no creció con el petróleo: fue construida por el petróleo”, sostuvo.
En ese sentido, señaló que los barrios y la identidad de la ciudad están ligados a la historia de la actividad petrolera y consideró que esa historia debe ser incorporada a la discusión sobre el futuro de la Cuenca del Golfo San Jorge.
“Este microdocumental existe porque hay una historia que no llegó a Buenos Aires. Comodoro no pide lástima: pide que se sepa qué pasó”, afirmó.
Glinski también se refirió al retiro de YPF y planteó que la discusión no debería centrarse solamente en la decisión empresarial de abandonar determinados yacimientos.
“El problema no es que YPF se vaya. Es cómo se va. Que una empresa deje un yacimiento agotado puede ser una decisión de negocios. Lo que tenemos que discutir es qué pasa con los pasivos que quedan y quién se hace responsable de remediarlos”, señaló.
La autocrítica por los pasivos ambientales
El legislador también realizó una autocrítica respecto del proceso de recuperación de YPF ocurrido en 2012. “Recuperamos YPF en 2012, pero no resolvimos los pasivos ambientales. Es una deuda pendiente de nuestra propia gestión y hay que decirlo con honestidad”, reconoció.
Para Glinski, la remediación ambiental puede convertirse además en una alternativa frente a la pérdida de puestos de trabajo que atraviesa la actividad petrolera convencional.
“Remediar es trabajo. Tenemos trabajadores que conocen esta industria y oficios que hoy se están perdiendo. Ese conocimiento puede ponerse al servicio de una tarea que necesariamente tiene que hacerse en Comodoro: los pozos están en nuestros barrios”, sostuvo.
En ese marco, propuso avanzar en la creación de un fondo de remediación financiado mediante aportes obligatorios de las empresas operadoras.
“El que contamina, paga. Hace falta un fondo de remediación con aportes obligatorios de las operadoras. Sin un fondo, el costo termina pagándolo el Estado, es decir, todos”, afirmó.
“Nada sobre Comodoro sin Comodoro”
Finalmente, Glinski reclamó que la ciudad, los trabajadores y los sindicatos sean parte de las decisiones que se adopten sobre el futuro de la actividad hidrocarburífera en la región.
“Nada sobre Comodoro sin Comodoro. Cualquier transición que se diseñe sin los trabajadores, los sindicatos y la ciudad se va a diseñar contra ellos”, sostuvo.
Y agregó que las decisiones que se adopten en la Cuenca del Golfo San Jorge podrían constituir un antecedente para otras regiones del país donde la producción petrolera atraviesa una etapa de madurez.
“Lo que se defina acá, además, puede marcar cómo se retira la industria de las cuencas maduras del resto del país”, concluyó.