Finalmente se concretó el retiro del cuerpo de otro perro encontrado sin vida dentro de una pileta con petróleo en un predio de la zona norte de Comodoro Rivadavia, en medio de la preocupación generada por el estado de las instalaciones y las condiciones de seguridad existentes en el lugar.
El procedimiento fue realizado por efectivos policiales, con intervención de personal de Criminalística y la colaboración de Bomberos Voluntarios. Luego de las tareas de inspección ocular y extracción, el cuerpo del animal quedó a resguardo para avanzar con su disposición final conforme a la normativa ambiental vigente.
El episodio se conoció poco después del dramático rescate de “Nico”, otro perro que cayó en una pileta con hidrocarburos en el mismo sector y logró sobrevivir. Quienes intervinieron en aquel procedimiento, advirtieron la presencia de un animal muerto en las mismas instalaciones petroleras.

La Unidad Fiscal Especializada en delitos contra los Animales y el Medio Ambiente (UFE AyDA) de Comodoro Rivadavia confirmó que inició formalmente una investigación penal para establecer eventuales responsabilidades. La pesquisa no estará limitada al animal encontrado muerto, sino que también abarcará lo ocurrido con “Nico” y buscará determinar la existencia de otros daños provocados por el petróleo, además de los potenciales riesgos para la salud de las personas.
La fiscal general Verona Dagotto dispuso las medidas necesarias para avanzar con el procedimiento de retiro en el lugar. La intervención demandó la participación conjunta de efectivos policiales, Bomberos Voluntarios y personal especializado. Durante las primeras horas se produjo además una situación de tensión respecto del ingreso al predio debido a que integrantes de la organización proteccionista “Bajo el Mismo Cielo”, se habían acercado junto con Policía y Bomberos para colaborar en la recuperación del cuerpo del animal aunque al llegar se encontraron inicialmente con restricciones para ingresar. Según explicaron los rescatistas, solamente se permitió el acceso de personal policial argumentándose desde la empresa la existencia de una orden judicial que impedía intervenir en el sector.
Finalmente, el procedimiento oficial pudo concretarse y el cuerpo fue extraído de la pileta. Desde la Fiscalía se informó que quedó a resguardo de la Dirección de Veterinaria Municipal hasta definir su disposición final de acuerdo con las normas vinculadas al tratamiento de residuos peligrosos y la legislación ambiental provincial.
Mientras avanza la investigación, el can “Nico” permanece bajo atención veterinaria debido a la gravedad del cuadro que presentaba cuando fue rescatado. El perro había sido encontrado prácticamente inmovilizado por el petróleo, con dificultades para respirar y gran parte del cuerpo cubierta por una gruesa capa de hidrocarburos.
Después de una extensa tarea para quitarle la materia residual, “Nico”, apodo surgido del voluntario que lo rescató, comenzó un tratamiento con antibióticos y vitaminas. También recibió atención por una infección en la zona de un ojo y por distintas heridas infectadas. Dentro de la gravedad del cuadro, logró comenzar a alimentarse por sus propios medios.
Preocupan las condiciones del sector
Los dos episodios pusieron nuevamente bajo la lupa las condiciones de seguridad de las antiguas instalaciones petroleras y la existencia de sectores a los que pueden acceder animales e incluso personas. Tras el rescate de los animales, el Municipio advertió sobre alambrados dañados y sectores del cerramiento perimetral que fueron abiertos, situación que facilitaría el ingreso a zonas donde existen piletas e instalaciones vinculadas a la actividad petrolera. También se había señalado la presencia de piletas construidas con restos de tanques y posibles filtraciones hacia el terreno, una situación que podría representar un riesgo ambiental adicional.
Desde el área ambiental provincial, en tanto, se indicó que la empresa responsable del sector ya había sido intimada para presentar y ejecutar un plan de remediación, requerimiento que volvió a cobrar relevancia después del rescate de “Nico”. Ahora, el hallazgo de un segundo perro, esta vez muerto dentro de una pileta con petróleo, profundizó los interrogantes sobre las medidas de seguridad y saneamiento existentes. La investigación de la Fiscalía buscará establecer no solamente cómo llegaron los animales hasta esas instalaciones, sino también las responsabilidades que pudieran corresponder por el estado del lugar, el impacto ambiental generado por los hidrocarburos y los eventuales riesgos que la situación representa para animales y personas.
Finalmente se concretó el retiro del cuerpo de otro perro encontrado sin vida dentro de una pileta con petróleo en un predio de la zona norte de Comodoro Rivadavia, en medio de la preocupación generada por el estado de las instalaciones y las condiciones de seguridad existentes en el lugar.
El procedimiento fue realizado por efectivos policiales, con intervención de personal de Criminalística y la colaboración de Bomberos Voluntarios. Luego de las tareas de inspección ocular y extracción, el cuerpo del animal quedó a resguardo para avanzar con su disposición final conforme a la normativa ambiental vigente.
El episodio se conoció poco después del dramático rescate de “Nico”, otro perro que cayó en una pileta con hidrocarburos en el mismo sector y logró sobrevivir. Quienes intervinieron en aquel procedimiento, advirtieron la presencia de un animal muerto en las mismas instalaciones petroleras.

La Unidad Fiscal Especializada en delitos contra los Animales y el Medio Ambiente (UFE AyDA) de Comodoro Rivadavia confirmó que inició formalmente una investigación penal para establecer eventuales responsabilidades. La pesquisa no estará limitada al animal encontrado muerto, sino que también abarcará lo ocurrido con “Nico” y buscará determinar la existencia de otros daños provocados por el petróleo, además de los potenciales riesgos para la salud de las personas.
La fiscal general Verona Dagotto dispuso las medidas necesarias para avanzar con el procedimiento de retiro en el lugar. La intervención demandó la participación conjunta de efectivos policiales, Bomberos Voluntarios y personal especializado. Durante las primeras horas se produjo además una situación de tensión respecto del ingreso al predio debido a que integrantes de la organización proteccionista “Bajo el Mismo Cielo”, se habían acercado junto con Policía y Bomberos para colaborar en la recuperación del cuerpo del animal aunque al llegar se encontraron inicialmente con restricciones para ingresar. Según explicaron los rescatistas, solamente se permitió el acceso de personal policial argumentándose desde la empresa la existencia de una orden judicial que impedía intervenir en el sector.
Finalmente, el procedimiento oficial pudo concretarse y el cuerpo fue extraído de la pileta. Desde la Fiscalía se informó que quedó a resguardo de la Dirección de Veterinaria Municipal hasta definir su disposición final de acuerdo con las normas vinculadas al tratamiento de residuos peligrosos y la legislación ambiental provincial.
Mientras avanza la investigación, el can “Nico” permanece bajo atención veterinaria debido a la gravedad del cuadro que presentaba cuando fue rescatado. El perro había sido encontrado prácticamente inmovilizado por el petróleo, con dificultades para respirar y gran parte del cuerpo cubierta por una gruesa capa de hidrocarburos.
Después de una extensa tarea para quitarle la materia residual, “Nico”, apodo surgido del voluntario que lo rescató, comenzó un tratamiento con antibióticos y vitaminas. También recibió atención por una infección en la zona de un ojo y por distintas heridas infectadas. Dentro de la gravedad del cuadro, logró comenzar a alimentarse por sus propios medios.
Preocupan las condiciones del sector
Los dos episodios pusieron nuevamente bajo la lupa las condiciones de seguridad de las antiguas instalaciones petroleras y la existencia de sectores a los que pueden acceder animales e incluso personas. Tras el rescate de los animales, el Municipio advertió sobre alambrados dañados y sectores del cerramiento perimetral que fueron abiertos, situación que facilitaría el ingreso a zonas donde existen piletas e instalaciones vinculadas a la actividad petrolera. También se había señalado la presencia de piletas construidas con restos de tanques y posibles filtraciones hacia el terreno, una situación que podría representar un riesgo ambiental adicional.
Desde el área ambiental provincial, en tanto, se indicó que la empresa responsable del sector ya había sido intimada para presentar y ejecutar un plan de remediación, requerimiento que volvió a cobrar relevancia después del rescate de “Nico”. Ahora, el hallazgo de un segundo perro, esta vez muerto dentro de una pileta con petróleo, profundizó los interrogantes sobre las medidas de seguridad y saneamiento existentes. La investigación de la Fiscalía buscará establecer no solamente cómo llegaron los animales hasta esas instalaciones, sino también las responsabilidades que pudieran corresponder por el estado del lugar, el impacto ambiental generado por los hidrocarburos y los eventuales riesgos que la situación representa para animales y personas.