Chubut busca acercar a los estudiantes secundarios al mundo del trabajo

Se trata de las Escuelas Foco, una iniciativa creada especialmente para establecimientos no técnicos. El proyecto busca incorporar 20 escuelas y avanzar con nuevas capacitaciones vinculadas con las características productivas de cada región.

23 AGO 2026 - 16:52 | Actualizado 23 AGO 2026 - 17:04

El programa Escuelas Foco avanza en Chubut con el objetivo de fortalecer la formación de los estudiantes secundarios y generar un vínculo más directo entre los contenidos que reciben en las aulas, las demandas actuales del mundo laboral y las posibilidades de continuar estudios superiores.

La supervisora de Educación Secundaria Alicia Di Sarli explicó que se trata de una iniciativa desarrollada en la provincia y destacó que la propuesta apunta especialmente a las escuelas secundarias no técnicas, teniendo en cuenta que alrededor del 80% de los jóvenes que egresan cada año en Chubut provienen de este tipo de establecimientos.

La propuesta comenzó mediante una experiencia piloto desarrollada en seis establecimientos, con representación de las distintas regiones educativas de la provincia y participaron escuelas de Rada Tilly, Río Mayo, Trelew, Puerto Madryn, Lago Puelo y El Hoyo. Ahora se abrió una nueva instancia para sumar otras 20 instituciones y continuar ampliando progresivamente el alcance del programa.

Uno de los ejes centrales es que los estudiantes puedan incorporar conocimientos que tengan una aplicación concreta más allá del aula. El uso de herramientas digitales, por ejemplo, no se limita al manejo cotidiano de teléfonos celulares o redes sociales, sino que busca avanzar sobre la comprensión de esas tecnologías y sus posibilidades dentro de actividades laborales y productivas.

Di Sarli ejemplificó que saber utilizar una red social no significa necesariamente conocer cómo aprovecharla dentro de un emprendimiento. “Si uno piensa en un proyecto productivo, no es solo el uso de las redes. Las redes se convierten en un elemento de marketing, por ejemplo. Entonces, esa parte no estaba muy clara”, explicó.

Una característica de Escuelas Foco es la metodología elegida para desarrollar las capacitaciones. Frente a los estudiantes trabaja una denominada “pareja pedagógica”, integrada por un docente de la propia institución y una persona externa vinculada directamente con el ámbito sobre el cual se está capacitando. “En realidad es una pareja pedagógica, o nosotros llamamos así cuando hay dos al frente del aula, compuesta por un docente de la escuela y un externo”, señaló Di Sarli en diálogo con Jornada Radio.

Ese especialista puede provenir del sector informático, empresarial o de otras actividades productivas y aporta conocimientos específicos que no necesariamente forman parte de la formación habitual de los docentes. La intención es combinar ambos perfiles: mientras el docente garantiza el acompañamiento pedagógico, el especialista acerca experiencias, conocimientos y necesidades concretas del mercado laboral. “Esa persona del mundo del trabajo trae a la escuela la realidad de lo que pasa en la empresa”, sintetizó la supervisora.

De esta manera, la iniciativa intenta reducir la distancia que muchas veces existe entre aquello que los jóvenes aprenden durante el secundario y las competencias que luego se encuentran al ingresar a un empleo, iniciar un emprendimiento o continuar una formación profesional.

Habilidades digitales y blandas

El primer módulo de capacitación está relacionado con habilidades digitales y habilidades blandas y funciona como punto de partida obligatorio para poder acceder posteriormente a otras instancias. Luego se avanzará en una segunda etapa, en la que los contenidos serán diseñados teniendo en cuenta tanto la modalidad de cada establecimiento como las características económicas y productivas de la región donde se encuentra.

“Los otros módulos los vamos a ir construyendo, que es la segunda etapa, para ponerlos en funcionamiento el año que viene, y que respondan a la realidad de la modalidad de la escuela combinada con el entorno productivo”, explicó Di Sarli.

Esto permitirá que la capacitación no sea exactamente igual en todos los puntos de Chubut, sino que pueda adaptarse a las oportunidades laborales y productivas existentes en cada zona. En paralelo, el Ministerio de Educación buscará acompañar el crecimiento del programa con equipamiento para los establecimientos que se vayan incorporando. “No es la condición exclusiva, pero vamos a procurar para todas las escuelas ir mejorando el equipamiento”, indicó la supervisora.
En el caso de las 20 instituciones que se sumarán en esta nueva instancia, está previsto acompañar su incorporación con recursos tecnológicos y continuar ampliándolos progresivamente a medida que avance el programa.

Las capacitaciones están destinadas principalmente a estudiantes mayores de 16 años, es decir, jóvenes que transitan cuarto, quinto y sexto año del secundario. Sin embargo, en la experiencia inicial se decidió priorizar a quienes se encuentran en sexto año por su cercanía con el egreso y, consecuentemente, con el ingreso al mercado laboral o la continuidad de estudios superiores.

“Este primer proyecto, este inicial, lo hicimos con los chicos de sexto porque son los que se van de la escuela. Entonces queríamos que ya se fueran con un certificado”, explicó Di Sarli.

“El objetivo final –resumió- es que el alumno egrese de la escuela con cuatro o cinco certificaciones, porque cada certificación dura un cuatrimestre, es decir que podrían hacer dos por año”. La posibilidad de obtener estas certificaciones dentro del sistema educativo público también busca garantizar el acceso a capacitaciones que, en muchos casos, se encuentran disponibles de manera privada y representan un costo difícil de afrontar para algunas familias.

Finalmente Di Sarli remarcó que Escuelas Foco no es un programa enviado desde Nación ni responde a una iniciativa externa. “Es una creación chubutense”, enfatizó al ser consultada sobre el orígen de la propuesta. Según explicó, la experiencia despertó interés a nivel nacional precisamente por la forma en que plantea la articulación entre educación y trabajo. “Es importante saber que esta experiencia es la primera experiencia estructurada que se hace de este modelo en el país. Por lo que tenemos mucha demanda desde Nación para que contemos y podamos exponer esta experiencia”, finalizó.

La decisión de orientar la iniciativa hacia establecimientos secundarios no técnicos responde a una característica concreta del sistema educativo provincial. “Siempre cuando se relaciona educación y trabajo, la vinculación se mira a las escuelas técnicas. Nosotros estamos mirando al resto de las escuelas porque en nuestra provincia el 80% de los egresados del secundario son de escuelas no técnicas. Es la enorme mayoría. Entonces, a esos chicos hay que darles mayor formación”, remarcó.


23 AGO 2026 - 16:52

El programa Escuelas Foco avanza en Chubut con el objetivo de fortalecer la formación de los estudiantes secundarios y generar un vínculo más directo entre los contenidos que reciben en las aulas, las demandas actuales del mundo laboral y las posibilidades de continuar estudios superiores.

La supervisora de Educación Secundaria Alicia Di Sarli explicó que se trata de una iniciativa desarrollada en la provincia y destacó que la propuesta apunta especialmente a las escuelas secundarias no técnicas, teniendo en cuenta que alrededor del 80% de los jóvenes que egresan cada año en Chubut provienen de este tipo de establecimientos.

La propuesta comenzó mediante una experiencia piloto desarrollada en seis establecimientos, con representación de las distintas regiones educativas de la provincia y participaron escuelas de Rada Tilly, Río Mayo, Trelew, Puerto Madryn, Lago Puelo y El Hoyo. Ahora se abrió una nueva instancia para sumar otras 20 instituciones y continuar ampliando progresivamente el alcance del programa.

Uno de los ejes centrales es que los estudiantes puedan incorporar conocimientos que tengan una aplicación concreta más allá del aula. El uso de herramientas digitales, por ejemplo, no se limita al manejo cotidiano de teléfonos celulares o redes sociales, sino que busca avanzar sobre la comprensión de esas tecnologías y sus posibilidades dentro de actividades laborales y productivas.

Di Sarli ejemplificó que saber utilizar una red social no significa necesariamente conocer cómo aprovecharla dentro de un emprendimiento. “Si uno piensa en un proyecto productivo, no es solo el uso de las redes. Las redes se convierten en un elemento de marketing, por ejemplo. Entonces, esa parte no estaba muy clara”, explicó.

Una característica de Escuelas Foco es la metodología elegida para desarrollar las capacitaciones. Frente a los estudiantes trabaja una denominada “pareja pedagógica”, integrada por un docente de la propia institución y una persona externa vinculada directamente con el ámbito sobre el cual se está capacitando. “En realidad es una pareja pedagógica, o nosotros llamamos así cuando hay dos al frente del aula, compuesta por un docente de la escuela y un externo”, señaló Di Sarli en diálogo con Jornada Radio.

Ese especialista puede provenir del sector informático, empresarial o de otras actividades productivas y aporta conocimientos específicos que no necesariamente forman parte de la formación habitual de los docentes. La intención es combinar ambos perfiles: mientras el docente garantiza el acompañamiento pedagógico, el especialista acerca experiencias, conocimientos y necesidades concretas del mercado laboral. “Esa persona del mundo del trabajo trae a la escuela la realidad de lo que pasa en la empresa”, sintetizó la supervisora.

De esta manera, la iniciativa intenta reducir la distancia que muchas veces existe entre aquello que los jóvenes aprenden durante el secundario y las competencias que luego se encuentran al ingresar a un empleo, iniciar un emprendimiento o continuar una formación profesional.

Habilidades digitales y blandas

El primer módulo de capacitación está relacionado con habilidades digitales y habilidades blandas y funciona como punto de partida obligatorio para poder acceder posteriormente a otras instancias. Luego se avanzará en una segunda etapa, en la que los contenidos serán diseñados teniendo en cuenta tanto la modalidad de cada establecimiento como las características económicas y productivas de la región donde se encuentra.

“Los otros módulos los vamos a ir construyendo, que es la segunda etapa, para ponerlos en funcionamiento el año que viene, y que respondan a la realidad de la modalidad de la escuela combinada con el entorno productivo”, explicó Di Sarli.

Esto permitirá que la capacitación no sea exactamente igual en todos los puntos de Chubut, sino que pueda adaptarse a las oportunidades laborales y productivas existentes en cada zona. En paralelo, el Ministerio de Educación buscará acompañar el crecimiento del programa con equipamiento para los establecimientos que se vayan incorporando. “No es la condición exclusiva, pero vamos a procurar para todas las escuelas ir mejorando el equipamiento”, indicó la supervisora.
En el caso de las 20 instituciones que se sumarán en esta nueva instancia, está previsto acompañar su incorporación con recursos tecnológicos y continuar ampliándolos progresivamente a medida que avance el programa.

Las capacitaciones están destinadas principalmente a estudiantes mayores de 16 años, es decir, jóvenes que transitan cuarto, quinto y sexto año del secundario. Sin embargo, en la experiencia inicial se decidió priorizar a quienes se encuentran en sexto año por su cercanía con el egreso y, consecuentemente, con el ingreso al mercado laboral o la continuidad de estudios superiores.

“Este primer proyecto, este inicial, lo hicimos con los chicos de sexto porque son los que se van de la escuela. Entonces queríamos que ya se fueran con un certificado”, explicó Di Sarli.

“El objetivo final –resumió- es que el alumno egrese de la escuela con cuatro o cinco certificaciones, porque cada certificación dura un cuatrimestre, es decir que podrían hacer dos por año”. La posibilidad de obtener estas certificaciones dentro del sistema educativo público también busca garantizar el acceso a capacitaciones que, en muchos casos, se encuentran disponibles de manera privada y representan un costo difícil de afrontar para algunas familias.

Finalmente Di Sarli remarcó que Escuelas Foco no es un programa enviado desde Nación ni responde a una iniciativa externa. “Es una creación chubutense”, enfatizó al ser consultada sobre el orígen de la propuesta. Según explicó, la experiencia despertó interés a nivel nacional precisamente por la forma en que plantea la articulación entre educación y trabajo. “Es importante saber que esta experiencia es la primera experiencia estructurada que se hace de este modelo en el país. Por lo que tenemos mucha demanda desde Nación para que contemos y podamos exponer esta experiencia”, finalizó.

La decisión de orientar la iniciativa hacia establecimientos secundarios no técnicos responde a una característica concreta del sistema educativo provincial. “Siempre cuando se relaciona educación y trabajo, la vinculación se mira a las escuelas técnicas. Nosotros estamos mirando al resto de las escuelas porque en nuestra provincia el 80% de los egresados del secundario son de escuelas no técnicas. Es la enorme mayoría. Entonces, a esos chicos hay que darles mayor formación”, remarcó.