“¿Hay una crisis humanitaria? Sí. ¿Hay un riesgo en la salud pública ahora mismo derivado del hacinamiento de las personas? Sí”, afirmó tras reunirse con autoridades locales y sanitarias.
Según detalló García, en los últimos 15 días fueron atendidos 5.800 migrantes, de los cuales 3.500 recibieron atención primaria y 2.300 fueron asistidos en hospitales. Actualmente hay 101 personas internadas en el hospital de Ceuta, entre ellas 28 migrantes.
Para afrontar la situación, el centro amplió su capacidad de 175 a 212 camas, aunque la ministra aseguró que se encuentra ocupado aproximadamente a la mitad y que la situación permanece en el nivel 1 del protocolo de catástrofes hospitalarias.
La funcionaria sostuvo que el principal riesgo está relacionado con las condiciones de salubridad y el hacinamiento, que pueden favorecer la aparición o propagación de enfermedades infecciosas.
En ese sentido, reclamó al Gobierno de Ceuta la cesión de más espacios para garantizar agua, higiene, alimentación y alojamiento adecuado. “Albergar y darles techo a los migrantes, esa es la actuación sanitaria más urgente”, remarcó.
García también confirmó dos casos de tuberculosis y 18 casos de gastroenteritis, además de personas con Mantoux positivo que están siendo sometidas a estudios complementarios. Sin embargo, rechazó asociar la inmigración con la enfermedad y calificó esa relación de “injusta” y “xenófoba”.
El Ministerio, además, trasladará parte de su equipo del CAES a Ceuta para reforzar el control epidemiológico y trabajar junto a las autoridades locales.
“¿Hay una crisis humanitaria? Sí. ¿Hay un riesgo en la salud pública ahora mismo derivado del hacinamiento de las personas? Sí”, afirmó tras reunirse con autoridades locales y sanitarias.
Según detalló García, en los últimos 15 días fueron atendidos 5.800 migrantes, de los cuales 3.500 recibieron atención primaria y 2.300 fueron asistidos en hospitales. Actualmente hay 101 personas internadas en el hospital de Ceuta, entre ellas 28 migrantes.
Para afrontar la situación, el centro amplió su capacidad de 175 a 212 camas, aunque la ministra aseguró que se encuentra ocupado aproximadamente a la mitad y que la situación permanece en el nivel 1 del protocolo de catástrofes hospitalarias.
La funcionaria sostuvo que el principal riesgo está relacionado con las condiciones de salubridad y el hacinamiento, que pueden favorecer la aparición o propagación de enfermedades infecciosas.
En ese sentido, reclamó al Gobierno de Ceuta la cesión de más espacios para garantizar agua, higiene, alimentación y alojamiento adecuado. “Albergar y darles techo a los migrantes, esa es la actuación sanitaria más urgente”, remarcó.
García también confirmó dos casos de tuberculosis y 18 casos de gastroenteritis, además de personas con Mantoux positivo que están siendo sometidas a estudios complementarios. Sin embargo, rechazó asociar la inmigración con la enfermedad y calificó esa relación de “injusta” y “xenófoba”.
El Ministerio, además, trasladará parte de su equipo del CAES a Ceuta para reforzar el control epidemiológico y trabajar junto a las autoridades locales.