A un mes de los potentes sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el norte de Venezuela la tarde del 24 de junio, el país encara una difícil etapa de reconstrucción tras un saldo cercano a las 5.400 víctimas fatales, con apoyo de organismos internacionales y numerosas naciones.
“A un mes de los terremotos que afectaron al país, honramos la memoria de las víctimas. Nuestro eterno agradecimiento a rescatistas nacionales, internacionales y voluntarios por su valiosa entrega y dedicación al salvar vidas. Venezuela renacerá con el trabajo de todos”, publicó en la red X el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez.
El último balance oficial difundido el miércoles señala 5.398 fallecidos, 16.740 heridos y 6.462 personas rescatadas con vida entre los escombros.
La Guaira y Caracas permanecen como las zonas más afectadas por el doble sismo, con 190 edificaciones colapsadas y 856 con daños severos.
En la actualidad, 23.335 personas viven en 107 campamentos transitorios, mientras que más de 128.000 familias han recibido ayuda directa.
El Banco Mundial presentó una primera evaluación de daños y estimó pérdidas directas por 19.500 millones de dólares, al tiempo que propuso la creación de una alianza público-privada vigorosa para enfrentar la reconstrucción.
Tras el despliegue de emergencia ordenado por la presidenta Delcy Rodríguez —que incluyó la activación del Estado Mayor de emergencia, la restricción de accesos en zonas críticas y el establecimiento de un puente aéreo— más de 19.000 efectivos nacionales actuaron en el terreno.
Además, se coordinó un operativo internacional masivo integrado por 44 equipos de rescate de 27 países.
Entre los apoyos comprometidos se destacan: Estados Unidos, con asistencia por más de 386 millones de dólares y el despliegue del buque USS Fort Lauderdale; el FMI, con la liberación de 346 millones de dólares en fondos multilaterales; y las Naciones Unidas, con un fondo de respuesta rápida por 15 millones de dólares.
El Vaticano y la Cruz Roja aportaron, respectivamente, 100.000 euros y 2 millones de francos suizos.

A un mes de los potentes sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el norte de Venezuela la tarde del 24 de junio, el país encara una difícil etapa de reconstrucción tras un saldo cercano a las 5.400 víctimas fatales, con apoyo de organismos internacionales y numerosas naciones.
“A un mes de los terremotos que afectaron al país, honramos la memoria de las víctimas. Nuestro eterno agradecimiento a rescatistas nacionales, internacionales y voluntarios por su valiosa entrega y dedicación al salvar vidas. Venezuela renacerá con el trabajo de todos”, publicó en la red X el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez.
El último balance oficial difundido el miércoles señala 5.398 fallecidos, 16.740 heridos y 6.462 personas rescatadas con vida entre los escombros.
La Guaira y Caracas permanecen como las zonas más afectadas por el doble sismo, con 190 edificaciones colapsadas y 856 con daños severos.
En la actualidad, 23.335 personas viven en 107 campamentos transitorios, mientras que más de 128.000 familias han recibido ayuda directa.
El Banco Mundial presentó una primera evaluación de daños y estimó pérdidas directas por 19.500 millones de dólares, al tiempo que propuso la creación de una alianza público-privada vigorosa para enfrentar la reconstrucción.
Tras el despliegue de emergencia ordenado por la presidenta Delcy Rodríguez —que incluyó la activación del Estado Mayor de emergencia, la restricción de accesos en zonas críticas y el establecimiento de un puente aéreo— más de 19.000 efectivos nacionales actuaron en el terreno.
Además, se coordinó un operativo internacional masivo integrado por 44 equipos de rescate de 27 países.
Entre los apoyos comprometidos se destacan: Estados Unidos, con asistencia por más de 386 millones de dólares y el despliegue del buque USS Fort Lauderdale; el FMI, con la liberación de 346 millones de dólares en fondos multilaterales; y las Naciones Unidas, con un fondo de respuesta rápida por 15 millones de dólares.
El Vaticano y la Cruz Roja aportaron, respectivamente, 100.000 euros y 2 millones de francos suizos.
