NOTA COMPLETA ACÁ
"Siento que estoy en el mejor momento de mi carrera, venimos trabajando hace varios años mental y físicamente. La gran mayoría de los mejores deportistas de elite están arriba de los 30 y yo siento que me voy acercando a esa madurez", dijo confiado el pugil surgido en Barrio Prgreso en el diálogo que transcurrió en los estudios de Jornada Radio.
"La primera oportunidad que me dieron fue la pelea con (Braian) Argüello en un evento grande en el Casino de Buenos Aires, la única que perdí, después me tocó con el colombiano Segura por los títulos Latino y Fedelatin y la tercera fue la de Melián. Esas tres peleas nos catapultaron al primer nivel de Argentina y justo que se nos había caído la primera pelea afuera (Uzbekistán) nos salió la del tucumano (Diego) Ruiz que tiene 40 peleas, con muchísima experiencia, pero la supimos sobrellevar bien y demostramos que estamos al mismo nivel que cualquier tipo de boxeador", repasó sobre el último lustro de su carrera.
Lo de Uzbekistán parecía haber sido una gran frustración: "era viernes, viajábamos el domingo, pero el sábado nos confirmaron que no podíamos ir por la guerra, porque se cerraron muchos aeropuertos y el riesgo era que nos quedáramos varados o que no pudiéramos volver del mismo lugar. Por las dudas, la decisión de Tello fue no viajar. Pero Justamente esa noche fuimos a ver un festival de boxeo en el Casino de Buenos Aires y apenas llegamos nos dijeron que ya teníamos fecha para pelear con Ruiz, así que nos quedamos 10 días más en Buenos Aires y peleamos con él", recordó.
Estando bien, las oportunidades aparecen", aseguró Robledo. Y tiene razón: "Estamos a tres semanas y media de la eliminatoria mundialista, la verdad que después de la pelea de Ruiz (31 de mayo), descansé 10 días, volví a hacer físico con Peto (Ruiz) y a las tres semanas ya estábamos haciendo boxeo nuevamente", remarcó.
Made in casa
"Acá tenemos muy buen nivel para trabajar con sparrings, yo estoy seguro que si estoy bien físicamente, la parte de boxeo no me va a faltar. Junior (Narvaes) y Dylan (Navarro) son dos de losmejores boxeadores que hay en Trelew yentre los tres nos ayudamos para mejorar. Junior es súper gallo y Dylan viene peleando en la misma categoría que la mía. Así que podemos entrenar en conjunto, debió haber sido siempre así, los boxeadores actuales no pensamos como los entrenadores antes, somos los tres de Trelew y tenemos que ayudarnos, no hay competencia", valoró.
"El trabajo con Omar (Narvaes) y Diego (Sañanco) nos aporta la experiencia que ellos tuvieron a nivel nacional e internacional. Y con Peto Ruiz estoy trabajando desde el final de mi carrera amateur", ponderó.
"Tuve un parate antes y durante la pandemia y recién volví en diciembre de 2021. Incluso a partir de ahí podía meter dos combates por año, que era poco porque peleábamos a cuatro, o seis rounds. Recién el último año logré continuidad", señaló.
Un rival para trabajar en la corta distancia
"Siempre se observa un poco al rival, pero no soy de hacerme mucho la cabeza. Miramos que cosas repite en cada round o con diferentes rivales, sabemos que es algo sistemático y que tenemos que trabajar sobre eso", dijo sobre la evaluación previa del invicto ghanés, que tiene 13 nocauts de las 17 peleas ganadas.
"Esta pelea, por tratarse de una eliminatoriamundialista, es a 12 rounds. Igual en lo físico vamos a llegar de diez porque en las últimas cuatro peleas, salvo una que gané en el octavo, completé todo los rounds", fundamentó.
"El rival tiene un porte más ancho que el mío y brazos un poco más largos. En la distancia tira fuerte, es molesto con el jab y revolea la derecha. Pero en la media y corta distancia no tiene mucho, así que ese va a ser nuestro trabajo", expuso.
"Quedaríamos dentro de los tres primeros del ránking mundial pluma AMB, así que no hay que desaprovecharla para nada. Compartiremos la cartelera con Junior, es la segunda vez que nos pasa, así que compartirla con otro trelewense nos pone contentos", destacó sobre el festival del 15 de agosto en el Casino de Buenos Aires.

El "Negro" no quería
"Toda la carrera amateur la hice con él, debuté como profesional después de que falleció y hubiera estado muy contento por lo que estamos logrando estos años. Me decía que entrenara y trabajara frío, ya sea en una pelea o en la vida cotidiana", señaló al evocar a su padreAmérico "Negro" Robledo.
"Al principio no quería saber nada con ser boxeador. Mi viejo siempre estuvo en el gimnasio, mi hermano fue boxeador, pero yo no quería saber nada. Iguala los 14 años me puse a entrenar para hacer algo, mi viejo me vio condiciones, eran naturales, pero no me daba bola", evocó.
"Cuando empecé a hacer sparring le dije que quería pelear y él se negaba, pero como fui constante me hizo debutar con un pibe que tenía tres peleas. Era como para que me pegaran un poco y me acobardara, pero gané en fallo unánime y apenas llegué al camarín mi viejo me dijo que ya me había quitado las ganas, que ya estaba, y yo le contesté que iba a seguir", evocó.
"Volvimos a abrir el gimnasio que era de mi papá, ahora lo manejo yo, y de eso vivo cuando no me lo permite el boxeo. Hay varios chicos, pero es más recreativo", dijo sobre su otra fuente de trabajo.
"Tratamos de no volvernos locos, de llevarlo tranquilos, de no ponernos ansiosos conestas oportunidades porque muchas veces la cabeza te juega en contra", adviertió.
"Cuando voy a Buenos Aires trabajo con Jorge Ochenduszka que generalmente sube conmigo al rincón y en Rawson también entreno con Raúl Moggiano, dos o tres veces por semana, así que tenemos gente capacitada para estar al primer nivel, incluidos Omar (Narvaes), Diego (Sañanco), Peto Ruiz, mi manager Eric Verdeau y mi promotor Carlos Tello", precisó sobre su núcleo de trabajo.
"Estuve casi un año instalado en Buenos Aires, venía dos semanas y me volvía, y ese tiempo allá nos dio la posibilidad de todas las peleas importantes, la de Segura, la de Melián, la que pude repetir con Argüello. Y como estaba entrenado aproveché todas esasoportunidades", justificó.
Cuello, la referencia
"Estoy primero en el ranking argentino pluma, pero Mirco Cuello (también entrenado por Peto Ruiz, hizo dos campamentos en Trelew)es el mejor del país, ya fue campeón del mundo y está a un nivel que nosotros queremos alcanzar. El campeón argentino es el salteño (Nicolás)Botelli, lo venimos desafiando hace bastante, pero parece que no nos quiere pelear", analizó Robledo.
"Pasa por tener una buena noche, la preparación la tenemos. Yo soy muy cerebral, frío, trato de llevar la pelea a mi juego, no entrar enel del otro. He tenido situaciones que he quedado sentido, medio nocaut, pero no me vuelvo loco, tampoco soy de enojarme, tratamos de buscarle la vuelta, el que se enoja, pierde, y entonces tratamos que se enoje el otro. En la pelea conRuiz se me inflamó el ojo en el primer round, parecía perdida, pero a partir del cuarto round fue absolutamente mía", sentenció el también fanático de las motos.
"Dicen que boxeador y moto no andan, pero me manejo tranquilo y lo disfruto", aclaró en el final.

NOTA COMPLETA ACÁ
"Siento que estoy en el mejor momento de mi carrera, venimos trabajando hace varios años mental y físicamente. La gran mayoría de los mejores deportistas de elite están arriba de los 30 y yo siento que me voy acercando a esa madurez", dijo confiado el pugil surgido en Barrio Prgreso en el diálogo que transcurrió en los estudios de Jornada Radio.
"La primera oportunidad que me dieron fue la pelea con (Braian) Argüello en un evento grande en el Casino de Buenos Aires, la única que perdí, después me tocó con el colombiano Segura por los títulos Latino y Fedelatin y la tercera fue la de Melián. Esas tres peleas nos catapultaron al primer nivel de Argentina y justo que se nos había caído la primera pelea afuera (Uzbekistán) nos salió la del tucumano (Diego) Ruiz que tiene 40 peleas, con muchísima experiencia, pero la supimos sobrellevar bien y demostramos que estamos al mismo nivel que cualquier tipo de boxeador", repasó sobre el último lustro de su carrera.
Lo de Uzbekistán parecía haber sido una gran frustración: "era viernes, viajábamos el domingo, pero el sábado nos confirmaron que no podíamos ir por la guerra, porque se cerraron muchos aeropuertos y el riesgo era que nos quedáramos varados o que no pudiéramos volver del mismo lugar. Por las dudas, la decisión de Tello fue no viajar. Pero Justamente esa noche fuimos a ver un festival de boxeo en el Casino de Buenos Aires y apenas llegamos nos dijeron que ya teníamos fecha para pelear con Ruiz, así que nos quedamos 10 días más en Buenos Aires y peleamos con él", recordó.
Estando bien, las oportunidades aparecen", aseguró Robledo. Y tiene razón: "Estamos a tres semanas y media de la eliminatoria mundialista, la verdad que después de la pelea de Ruiz (31 de mayo), descansé 10 días, volví a hacer físico con Peto (Ruiz) y a las tres semanas ya estábamos haciendo boxeo nuevamente", remarcó.
Made in casa
"Acá tenemos muy buen nivel para trabajar con sparrings, yo estoy seguro que si estoy bien físicamente, la parte de boxeo no me va a faltar. Junior (Narvaes) y Dylan (Navarro) son dos de losmejores boxeadores que hay en Trelew yentre los tres nos ayudamos para mejorar. Junior es súper gallo y Dylan viene peleando en la misma categoría que la mía. Así que podemos entrenar en conjunto, debió haber sido siempre así, los boxeadores actuales no pensamos como los entrenadores antes, somos los tres de Trelew y tenemos que ayudarnos, no hay competencia", valoró.
"El trabajo con Omar (Narvaes) y Diego (Sañanco) nos aporta la experiencia que ellos tuvieron a nivel nacional e internacional. Y con Peto Ruiz estoy trabajando desde el final de mi carrera amateur", ponderó.
"Tuve un parate antes y durante la pandemia y recién volví en diciembre de 2021. Incluso a partir de ahí podía meter dos combates por año, que era poco porque peleábamos a cuatro, o seis rounds. Recién el último año logré continuidad", señaló.
Un rival para trabajar en la corta distancia
"Siempre se observa un poco al rival, pero no soy de hacerme mucho la cabeza. Miramos que cosas repite en cada round o con diferentes rivales, sabemos que es algo sistemático y que tenemos que trabajar sobre eso", dijo sobre la evaluación previa del invicto ghanés, que tiene 13 nocauts de las 17 peleas ganadas.
"Esta pelea, por tratarse de una eliminatoriamundialista, es a 12 rounds. Igual en lo físico vamos a llegar de diez porque en las últimas cuatro peleas, salvo una que gané en el octavo, completé todo los rounds", fundamentó.
"El rival tiene un porte más ancho que el mío y brazos un poco más largos. En la distancia tira fuerte, es molesto con el jab y revolea la derecha. Pero en la media y corta distancia no tiene mucho, así que ese va a ser nuestro trabajo", expuso.
"Quedaríamos dentro de los tres primeros del ránking mundial pluma AMB, así que no hay que desaprovecharla para nada. Compartiremos la cartelera con Junior, es la segunda vez que nos pasa, así que compartirla con otro trelewense nos pone contentos", destacó sobre el festival del 15 de agosto en el Casino de Buenos Aires.

El "Negro" no quería
"Toda la carrera amateur la hice con él, debuté como profesional después de que falleció y hubiera estado muy contento por lo que estamos logrando estos años. Me decía que entrenara y trabajara frío, ya sea en una pelea o en la vida cotidiana", señaló al evocar a su padreAmérico "Negro" Robledo.
"Al principio no quería saber nada con ser boxeador. Mi viejo siempre estuvo en el gimnasio, mi hermano fue boxeador, pero yo no quería saber nada. Iguala los 14 años me puse a entrenar para hacer algo, mi viejo me vio condiciones, eran naturales, pero no me daba bola", evocó.
"Cuando empecé a hacer sparring le dije que quería pelear y él se negaba, pero como fui constante me hizo debutar con un pibe que tenía tres peleas. Era como para que me pegaran un poco y me acobardara, pero gané en fallo unánime y apenas llegué al camarín mi viejo me dijo que ya me había quitado las ganas, que ya estaba, y yo le contesté que iba a seguir", evocó.
"Volvimos a abrir el gimnasio que era de mi papá, ahora lo manejo yo, y de eso vivo cuando no me lo permite el boxeo. Hay varios chicos, pero es más recreativo", dijo sobre su otra fuente de trabajo.
"Tratamos de no volvernos locos, de llevarlo tranquilos, de no ponernos ansiosos conestas oportunidades porque muchas veces la cabeza te juega en contra", adviertió.
"Cuando voy a Buenos Aires trabajo con Jorge Ochenduszka que generalmente sube conmigo al rincón y en Rawson también entreno con Raúl Moggiano, dos o tres veces por semana, así que tenemos gente capacitada para estar al primer nivel, incluidos Omar (Narvaes), Diego (Sañanco), Peto Ruiz, mi manager Eric Verdeau y mi promotor Carlos Tello", precisó sobre su núcleo de trabajo.
"Estuve casi un año instalado en Buenos Aires, venía dos semanas y me volvía, y ese tiempo allá nos dio la posibilidad de todas las peleas importantes, la de Segura, la de Melián, la que pude repetir con Argüello. Y como estaba entrenado aproveché todas esasoportunidades", justificó.
Cuello, la referencia
"Estoy primero en el ranking argentino pluma, pero Mirco Cuello (también entrenado por Peto Ruiz, hizo dos campamentos en Trelew)es el mejor del país, ya fue campeón del mundo y está a un nivel que nosotros queremos alcanzar. El campeón argentino es el salteño (Nicolás)Botelli, lo venimos desafiando hace bastante, pero parece que no nos quiere pelear", analizó Robledo.
"Pasa por tener una buena noche, la preparación la tenemos. Yo soy muy cerebral, frío, trato de llevar la pelea a mi juego, no entrar enel del otro. He tenido situaciones que he quedado sentido, medio nocaut, pero no me vuelvo loco, tampoco soy de enojarme, tratamos de buscarle la vuelta, el que se enoja, pierde, y entonces tratamos que se enoje el otro. En la pelea conRuiz se me inflamó el ojo en el primer round, parecía perdida, pero a partir del cuarto round fue absolutamente mía", sentenció el también fanático de las motos.
"Dicen que boxeador y moto no andan, pero me manejo tranquilo y lo disfruto", aclaró en el final.