NOTA COMPLETA ACÁ
“En un circuito de XCO tenés lo que te imagines; troncos, piedras, raíces. En Neuquén y San Juan el terreno es bastante parecido, un paisaje similar al Dique Ameghino, en cambio en Salta hubo mucha humedad, muchas subidas y muchas raíces”, empezó por explicar “Patito” Vulcano en el diálogo con Tiempo Deportivo por Jornada Radio.
“Los circuitos llegan a un máximo de 6 kilómetros y las vueltas dependen de la categoría, en mi caso fueron tres vueltas en las tres fechas. Pero si te alcanza la primera te aplican la regla del 80 por ciento y te bajan de la carrera. Por suerte no me ha pasado”, dijo como aliviada.

“En Neuquén terminé tercera, en realidad ahí fui a probar porque dentro de todo era cerca, la idea era seguir el Campeonato Argentino, no la Copa. Pero subí al podio y ahí me decidí a hacer las otras dos fechas”, justificó sobre su continuidad en la Copa Argentina de XCO.
“Salta fue un viaje agotador, de dos días para ir y otros dos para volver, en auto particular. Es lindo viajar, pero fueron fechas tan seguidas, que lo sentimos. Igual nosotros vamos una semana antes para probar el circuito y pasear un poco. Quedé quinta, había buenas corredoras de Tucumán y Jujuy, y en San Juan terminé segunda y por sumatoria de puntos también terminé segunda la Copa”, precisó.
“En lo personal sentí el crecimiento y todo lo que entrené para llegar de la mejor forma”, valoró.
“Sólo tuve un golpe, en Punta Ballenas, cuando me caí y me fisuré una costilla. Yo estaba acostumbrada al rally, con distancias más largas, más llevaderas, terrenos más planos, hay subidas y senderos, pero más tranqui”, admitió la corredora.
“En XCO se sube con la corona más chica y el piñón más grande, son subidas cortas, pero muy empinadas y lo mismo las bajadas, parece que te vas a ir de cabeza. Incluso yo cambié el caño del asiento de mi bici, le puse la tija telescópica (un componente que permite ajustar la altura del asiento sobre la marcha) para bajar un poco más confiada, yo soy miedosa bajando, todavía me falta romper miedo, en San Juan pude hacer la bajada completa y me vine muy contenta. Prefería ir más despacio, cuidarme, que ir con la bicicleta en la mano”, señaló aliviada.
“Por suerte mi bicicleta se portó de diez y no es con la que debería estar compitiendo. En realidad debería usar una de doble suspensión (rodado 29), la mía sólo la tiene adelante, damos ventajas, aunque igual hay corredores que tienen bicicletas igual que la mía, tal vez con algunos mejores componentes, pero vienen compitiendo hace años y la tienen muy clara, igual se puede”, sostuvo.
“El año pasado había terminado el Regional de XCO y también hice el campeonato de Rally de Comodoro”, recordó.
“Hago ciclismo hace once años y cómo empecé fue muy loco: yo estaba entrenando con un grupo de atletismo, estábamos preparando el Maratón Tres Ciudades, iba a debutar en los 42K y me sentía súper preparada con mucho fondo”, expuso.
“Una semana antes de la competencia fui a patear una zapatilla tipo pelota de fútbol en mi casa y me corté el ligamento de la rodilla, el menisco me trabó la rodilla y cómo en ese momento no tenía obra social estuve cuatro meses con estudios y caminando en punta de pies. Finalmente logré la cobertura para que me operaran, pero mi organismo rechazó el clavo que me habían puesto, otra vez debí operarme y en la rehabilitación un chico que estudiaba conmigo, Marcos Pugh, me aconsejó que si quería quedar bien para volver a correr hiciera la recuperación con una bicicleta. Me compré una bici, un poco preparada para competir, sin saber nada todavía y acá estoy, hace 11 años en rehabilitación (risas)”, relató sobre sus inicios en el ciclismo.
“Volvería a hacer atletismo, no se sí para competir, aunque tengo esa asignatura pendiente del maratón, pero lo haría más que nada para disfrutar”, analizó.
“Ahora el 2 de agosto se terminará el Campeonato Regional de XCO en Trelew, voy primera en mi categoría, aunque además me gusta lo que se vive, la superación personal”, remarcó.
“Mi entrenador es Cristian Cisterna, es de Trelew, pero hace poco se fue a vivir a Misiones, así que me prepara a la distancia”, contó.

“A los viajes me acompaña mi pareja (Brian), él ha sido muy importante, de febrero hasta acá venimos compitiendo juntos, le gusta mucho el XCO, pero lo dejó de lado para acompañarme, yo no se si lo haría. Cuando fuimos a Neuquén eran las 3 de la mañana y no podíamos dormir de la ansiedad, y si bien subí al podio, sabía que me faltaba confianza y conocimiento, entonces me ayudó un montón, iba a las bardas del Mar y Valle, cargaba el auto con maderas, con las palas y hacía circuitos, me mandaba videos mientras yo trabajaba y después íbamos juntos a entrenar esas dificultades”, resaltó Vulcano.
Patricia es portera en la Escuela Especial 506 y mamá de una mujer de 21 años.
En un tiempo hasta se animó a tener su propia Escuela de Ciclismo: “es muy lindo todavía tener el contacto con los papás y los chicos, siento que valió la pena el trabajo que hice e incluso algunos chicos siguen haciendo ciclismo”, destacó.
“Pensando en futuro, se habla que en octubre o noviembre se haría el Panamericano de Master de XCO en Mendoza o Buenos Aires, así que nos gustaría estar”, proyectó la corredora de 43 años en el final.

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“En un circuito de XCO tenés lo que te imagines; troncos, piedras, raíces. En Neuquén y San Juan el terreno es bastante parecido, un paisaje similar al Dique Ameghino, en cambio en Salta hubo mucha humedad, muchas subidas y muchas raíces”, empezó por explicar “Patito” Vulcano en el diálogo con Tiempo Deportivo por Jornada Radio.
“Los circuitos llegan a un máximo de 6 kilómetros y las vueltas dependen de la categoría, en mi caso fueron tres vueltas en las tres fechas. Pero si te alcanza la primera te aplican la regla del 80 por ciento y te bajan de la carrera. Por suerte no me ha pasado”, dijo como aliviada.

“En Neuquén terminé tercera, en realidad ahí fui a probar porque dentro de todo era cerca, la idea era seguir el Campeonato Argentino, no la Copa. Pero subí al podio y ahí me decidí a hacer las otras dos fechas”, justificó sobre su continuidad en la Copa Argentina de XCO.
“Salta fue un viaje agotador, de dos días para ir y otros dos para volver, en auto particular. Es lindo viajar, pero fueron fechas tan seguidas, que lo sentimos. Igual nosotros vamos una semana antes para probar el circuito y pasear un poco. Quedé quinta, había buenas corredoras de Tucumán y Jujuy, y en San Juan terminé segunda y por sumatoria de puntos también terminé segunda la Copa”, precisó.
“En lo personal sentí el crecimiento y todo lo que entrené para llegar de la mejor forma”, valoró.
“Sólo tuve un golpe, en Punta Ballenas, cuando me caí y me fisuré una costilla. Yo estaba acostumbrada al rally, con distancias más largas, más llevaderas, terrenos más planos, hay subidas y senderos, pero más tranqui”, admitió la corredora.
“En XCO se sube con la corona más chica y el piñón más grande, son subidas cortas, pero muy empinadas y lo mismo las bajadas, parece que te vas a ir de cabeza. Incluso yo cambié el caño del asiento de mi bici, le puse la tija telescópica (un componente que permite ajustar la altura del asiento sobre la marcha) para bajar un poco más confiada, yo soy miedosa bajando, todavía me falta romper miedo, en San Juan pude hacer la bajada completa y me vine muy contenta. Prefería ir más despacio, cuidarme, que ir con la bicicleta en la mano”, señaló aliviada.
“Por suerte mi bicicleta se portó de diez y no es con la que debería estar compitiendo. En realidad debería usar una de doble suspensión (rodado 29), la mía sólo la tiene adelante, damos ventajas, aunque igual hay corredores que tienen bicicletas igual que la mía, tal vez con algunos mejores componentes, pero vienen compitiendo hace años y la tienen muy clara, igual se puede”, sostuvo.
“El año pasado había terminado el Regional de XCO y también hice el campeonato de Rally de Comodoro”, recordó.
“Hago ciclismo hace once años y cómo empecé fue muy loco: yo estaba entrenando con un grupo de atletismo, estábamos preparando el Maratón Tres Ciudades, iba a debutar en los 42K y me sentía súper preparada con mucho fondo”, expuso.
“Una semana antes de la competencia fui a patear una zapatilla tipo pelota de fútbol en mi casa y me corté el ligamento de la rodilla, el menisco me trabó la rodilla y cómo en ese momento no tenía obra social estuve cuatro meses con estudios y caminando en punta de pies. Finalmente logré la cobertura para que me operaran, pero mi organismo rechazó el clavo que me habían puesto, otra vez debí operarme y en la rehabilitación un chico que estudiaba conmigo, Marcos Pugh, me aconsejó que si quería quedar bien para volver a correr hiciera la recuperación con una bicicleta. Me compré una bici, un poco preparada para competir, sin saber nada todavía y acá estoy, hace 11 años en rehabilitación (risas)”, relató sobre sus inicios en el ciclismo.
“Volvería a hacer atletismo, no se sí para competir, aunque tengo esa asignatura pendiente del maratón, pero lo haría más que nada para disfrutar”, analizó.
“Ahora el 2 de agosto se terminará el Campeonato Regional de XCO en Trelew, voy primera en mi categoría, aunque además me gusta lo que se vive, la superación personal”, remarcó.
“Mi entrenador es Cristian Cisterna, es de Trelew, pero hace poco se fue a vivir a Misiones, así que me prepara a la distancia”, contó.

“A los viajes me acompaña mi pareja (Brian), él ha sido muy importante, de febrero hasta acá venimos compitiendo juntos, le gusta mucho el XCO, pero lo dejó de lado para acompañarme, yo no se si lo haría. Cuando fuimos a Neuquén eran las 3 de la mañana y no podíamos dormir de la ansiedad, y si bien subí al podio, sabía que me faltaba confianza y conocimiento, entonces me ayudó un montón, iba a las bardas del Mar y Valle, cargaba el auto con maderas, con las palas y hacía circuitos, me mandaba videos mientras yo trabajaba y después íbamos juntos a entrenar esas dificultades”, resaltó Vulcano.
Patricia es portera en la Escuela Especial 506 y mamá de una mujer de 21 años.
En un tiempo hasta se animó a tener su propia Escuela de Ciclismo: “es muy lindo todavía tener el contacto con los papás y los chicos, siento que valió la pena el trabajo que hice e incluso algunos chicos siguen haciendo ciclismo”, destacó.
“Pensando en futuro, se habla que en octubre o noviembre se haría el Panamericano de Master de XCO en Mendoza o Buenos Aires, así que nos gustaría estar”, proyectó la corredora de 43 años en el final.