Hay malestar de docentes y padres de alumnos de la Escuela Nº 179 de Esquelpor la decisión de Supervisión de Escuelas Región IIIde dar continuidad a las actividades para una parte de los alumnosmientras se hacen reparaciones en la caldera del edificio.
El miércoles, en un comunicado dirigido a las autoridades que correspondan y a la comunidad de la escuela, docentes de la institución manifestaron su “profunda preocupación y enojo, por la arbitraria decisión de Supervisión de dar continuidad a las clases con algunos grupos de estudiantes, a pesar de que las condiciones del edificio no lo permiten, debido a los arreglos que se están realizando en la caldera”.
Mientras se concretan esos trabajos -remarcaron-, la mayoría de los salones, oficinas, SUM y pasillos no cuentan con calefacción, lo que hace muy difícil permanecer en el establecimiento, y expone tanto a los estudiantes como a trabajadores de la educación a enfermedades, especialmente en un contexto de fuertes heladas matutinas, propias de la región.
Luego los docentes señalaron que “la decisión tomada, no contempla las condiciones reales en la que se desarrolla la jornada escolar, ni priorizar el cuidado de la salud y el bienestar de quienes habitamos la institución. Sostener la presencialidad en estas circunstancias, implica desconocer las bajas temperaturas que se registran en las aulas, la imposibilidad de generar un ambiente adecuado para el aprendizaje, y el riesgo concreto que esto representa”.
Tramo siguiente los educadores recalcaron que “la escuela debe ser un espacio seguro y digno, y que garantizar condiciones básicas como la calefacción, no es un aspecto secundario, sino un requisito indispensable para el desarrollo de cualquier actividad pedagógica”.
Por esta situación, piden de manera urgente la suspensión de las clases presenciales hasta tanto se restablezcan las condiciones adecuadas de funcionamiento del edificio, asegurando el cuidado de estudiantes y trabajadores. “De no haber una pronta respuesta, nos veremos en la necesidad de evaluar colectivamente, otras medidas que visibilicen esta situación, y resguarden nuestros derechos”, cerraron los docentes el documento.
Sentido común
Padres de alumnos de la Escuela 179, se expresaron en una nota del mismo tenor dirigida a la directora del establecimiento, y a Supervisión de Escuelas Región III. Una mujer salió a plantear la problemática porque a la institución asiste su nieto, y lo que está sucediendo es preocupante para toda la sociedad.
Advirtió que algunos chicos que están recibiendo clases porque sus aulas están calefaccionadas, salen a los recreos calentitos, y en los pasillos son una heladera de fríos, con el riesgo de que al cambiar de manera brusca la temperatura, corren el riesgo de enfermarse.
Abogó por cuidar la salud de los alumnos y de los docentes que siguen trabajando en el edificio, sin calefacción. Además, sugirió que hubo tiempo durante las vacaciones, para reparar las calderas de todas las escuelas, y además opinó que con sentido común se deberían suspender las clases para todos los chicos y los docentes, hasta que terminen los arreglos en la caldera.
Hay malestar de docentes y padres de alumnos de la Escuela Nº 179 de Esquelpor la decisión de Supervisión de Escuelas Región IIIde dar continuidad a las actividades para una parte de los alumnosmientras se hacen reparaciones en la caldera del edificio.
El miércoles, en un comunicado dirigido a las autoridades que correspondan y a la comunidad de la escuela, docentes de la institución manifestaron su “profunda preocupación y enojo, por la arbitraria decisión de Supervisión de dar continuidad a las clases con algunos grupos de estudiantes, a pesar de que las condiciones del edificio no lo permiten, debido a los arreglos que se están realizando en la caldera”.
Mientras se concretan esos trabajos -remarcaron-, la mayoría de los salones, oficinas, SUM y pasillos no cuentan con calefacción, lo que hace muy difícil permanecer en el establecimiento, y expone tanto a los estudiantes como a trabajadores de la educación a enfermedades, especialmente en un contexto de fuertes heladas matutinas, propias de la región.
Luego los docentes señalaron que “la decisión tomada, no contempla las condiciones reales en la que se desarrolla la jornada escolar, ni priorizar el cuidado de la salud y el bienestar de quienes habitamos la institución. Sostener la presencialidad en estas circunstancias, implica desconocer las bajas temperaturas que se registran en las aulas, la imposibilidad de generar un ambiente adecuado para el aprendizaje, y el riesgo concreto que esto representa”.
Tramo siguiente los educadores recalcaron que “la escuela debe ser un espacio seguro y digno, y que garantizar condiciones básicas como la calefacción, no es un aspecto secundario, sino un requisito indispensable para el desarrollo de cualquier actividad pedagógica”.
Por esta situación, piden de manera urgente la suspensión de las clases presenciales hasta tanto se restablezcan las condiciones adecuadas de funcionamiento del edificio, asegurando el cuidado de estudiantes y trabajadores. “De no haber una pronta respuesta, nos veremos en la necesidad de evaluar colectivamente, otras medidas que visibilicen esta situación, y resguarden nuestros derechos”, cerraron los docentes el documento.
Sentido común
Padres de alumnos de la Escuela 179, se expresaron en una nota del mismo tenor dirigida a la directora del establecimiento, y a Supervisión de Escuelas Región III. Una mujer salió a plantear la problemática porque a la institución asiste su nieto, y lo que está sucediendo es preocupante para toda la sociedad.
Advirtió que algunos chicos que están recibiendo clases porque sus aulas están calefaccionadas, salen a los recreos calentitos, y en los pasillos son una heladera de fríos, con el riesgo de que al cambiar de manera brusca la temperatura, corren el riesgo de enfermarse.
Abogó por cuidar la salud de los alumnos y de los docentes que siguen trabajando en el edificio, sin calefacción. Además, sugirió que hubo tiempo durante las vacaciones, para reparar las calderas de todas las escuelas, y además opinó que con sentido común se deberían suspender las clases para todos los chicos y los docentes, hasta que terminen los arreglos en la caldera.