“Gracias a Dios, mi hijo está bien, ya está en casa y le dieron de alta. Ya se manejaba solo, pero ahora no puedo confiar. Voy a tener que acompañarlos más”, relató su madre, Rosario Quinteros, quien brindó detalles a Jornada Radio del estado de salud del adolescente tras el violento episodio. Según explicó, el joven presenta una lesión que, si bien no fue profunda, requiere cuidados estrictos: “Tiene una herida en la parte del estómago, tiene que estar en reposo absoluto y con cuidado”, señaló.
El hecho ocurrió cuando el menor se dirigía a tomar el colectivo, en una rutina habitual que realiza a diario. Sin embargo, en esta ocasión fue sorprendido por un atacante que lo abordó desde atrás. “Mi hijo no llegó a verlo bien en la cara, porque lo tomó por la espalda. Sabe que era un hombre adulto, pero no lo pudo identificar”, explicó la madre.
Además, reveló que en el momento del ataque no había otras personas en la zona, pese a tratarse de un horario en el que habitualmente circulan estudiantes. “En ese momento no había nadie, eso también se ve en las cámaras”, indicó.
Quinteros advirtió que no se trata de un hecho aislado, sino de una problemática creciente en el sector. “Ya hubo varios robos a otros adolescentes, a otros chicos. Los vecinos me comentaron, pero muchas veces no se denuncia”, sostuvo. En ese sentido, remarcó que los hechos delictivos ocurren en distintos horarios: “Pasan por la mañana, al mediodía y también por la tarde”.
La mujer también cuestionó la falta de respuestas concretas por parte de las autoridades y pidió mayor presencia policial, especialmente en horarios escolares. “Necesitamos más patrullaje, sobre todo a la mañana cuando los chicos van a la escuela. También por la noche”, reclamó.
Cambiar la vida familiar
El episodio generó un fuerte impacto en la rutina cotidiana de la familia, obligándolos a replantear la autonomía de sus hijos. “Mi hijo ya se manejaba solo, pero ahora no puedo confiar. Voy a tener que acompañarlos más”, expresó.
Quinteros, quien es madre de cuatro hijos, explicó que hasta ahora intentaba fomentar la independencia de los adolescentes, pero que situaciones como esta modifican completamente esa lógica. “Los chicos quieren ser independientes, pero con estas cosas uno tiene que tomar más precauciones”, lamentó.
Finalmente, la mujer aseguró que insistirá para que el hecho no quede impune y pidió a los vecinos que realicen las denuncias correspondientes. “No quiero que esto quede así, porque va a volver a pasar y puede ser peor”, advirtió. Y concluyó: “Tenemos cámaras, se puede identificar. Pero necesitamos que la policía avance y dé respuestas”.

“Gracias a Dios, mi hijo está bien, ya está en casa y le dieron de alta. Ya se manejaba solo, pero ahora no puedo confiar. Voy a tener que acompañarlos más”, relató su madre, Rosario Quinteros, quien brindó detalles a Jornada Radio del estado de salud del adolescente tras el violento episodio. Según explicó, el joven presenta una lesión que, si bien no fue profunda, requiere cuidados estrictos: “Tiene una herida en la parte del estómago, tiene que estar en reposo absoluto y con cuidado”, señaló.
El hecho ocurrió cuando el menor se dirigía a tomar el colectivo, en una rutina habitual que realiza a diario. Sin embargo, en esta ocasión fue sorprendido por un atacante que lo abordó desde atrás. “Mi hijo no llegó a verlo bien en la cara, porque lo tomó por la espalda. Sabe que era un hombre adulto, pero no lo pudo identificar”, explicó la madre.
Además, reveló que en el momento del ataque no había otras personas en la zona, pese a tratarse de un horario en el que habitualmente circulan estudiantes. “En ese momento no había nadie, eso también se ve en las cámaras”, indicó.
Quinteros advirtió que no se trata de un hecho aislado, sino de una problemática creciente en el sector. “Ya hubo varios robos a otros adolescentes, a otros chicos. Los vecinos me comentaron, pero muchas veces no se denuncia”, sostuvo. En ese sentido, remarcó que los hechos delictivos ocurren en distintos horarios: “Pasan por la mañana, al mediodía y también por la tarde”.
La mujer también cuestionó la falta de respuestas concretas por parte de las autoridades y pidió mayor presencia policial, especialmente en horarios escolares. “Necesitamos más patrullaje, sobre todo a la mañana cuando los chicos van a la escuela. También por la noche”, reclamó.
Cambiar la vida familiar
El episodio generó un fuerte impacto en la rutina cotidiana de la familia, obligándolos a replantear la autonomía de sus hijos. “Mi hijo ya se manejaba solo, pero ahora no puedo confiar. Voy a tener que acompañarlos más”, expresó.
Quinteros, quien es madre de cuatro hijos, explicó que hasta ahora intentaba fomentar la independencia de los adolescentes, pero que situaciones como esta modifican completamente esa lógica. “Los chicos quieren ser independientes, pero con estas cosas uno tiene que tomar más precauciones”, lamentó.
Finalmente, la mujer aseguró que insistirá para que el hecho no quede impune y pidió a los vecinos que realicen las denuncias correspondientes. “No quiero que esto quede así, porque va a volver a pasar y puede ser peor”, advirtió. Y concluyó: “Tenemos cámaras, se puede identificar. Pero necesitamos que la policía avance y dé respuestas”.