¿Cómo será el eclipse total que dejará al mundo a oscuras?

Se avecina el mayor acontecimiento celestial del siglo, dónde podrá verse un eclipse solar total, donde el día emepzará a apagarse sin que caiga la noche, la luz se volverá tenue y el cielo cambiará de color, registrando un paisaje de “penumbras”, en un inusual horario de tarde.

23 MAR 2026 - 10:24 | Actualizado 23 MAR 2026 - 10:28

Durante unos minutos, el Sol desaparecerá por completo. No será una nube ni una tormenta: será un oscurecimiento total en pleno día, visible a simple vista solo dentro de una franja muy precisa del planeta.

Según supo la agencia Noticias Argentinas, ese instante durará poco más de seis minutos, algo muy poco frecuente en la historia reciente de la observación astronómica desde la superficie terrestre.

Ese fenómeno extraordinario ocurrirá el 2 de agosto de 2027, cuando tenga lugar el eclipse solar total más largo visible desde zonas accesibles del planeta en todo el siglo XXI.

La franja de oscuridad atravesará el sur de Europa, el norte de África y Medio Oriente, pasando por ciudades como Málaga, Cádiz, Tánger, Luxor, Yeda y La Meca, donde millones de personas podrán observar cómo el día se transforma en noche durante seis minutos y 23 segundos.

Aunque el evento será visible en una amplia región del hemisferio norte, no podrá observarse desde Argentina, por lo que quienes quieran presenciar la totalidad deberán viajar hacia alguno de los países ubicados dentro de su trayectoria principal.

Se trata de un eclipse especialmente esperado por científicos y aficionados porque su duración se acerca al máximo físico posible para este tipo de fenómenos y porque atravesará regiones densamente pobladas, algo poco habitual en eclipses tan prolongados.

Por qué será uno de los eclipses más importantes del siglo

El punto de mayor duración se registrará cerca de Luxor, en Egipto, donde la totalidad alcanzará los seis minutos y 23 segundos, una cifra excepcional dentro de los eclipses solares observables desde tierra firme en este siglo.

Durante ese breve período será posible observar la corona solar —la capa más externa de la atmósfera del Sol— además de estrellas brillantes e incluso algunos planetas visibles en pleno día, algo que solo ocurre en eclipses totales.

Además del impacto visual, el fenómeno suele provocar descensos temporales de temperatura y una sensación ambiental inusual, comparable a un anochecer repentino, lo que lo convierte en una experiencia única que millones de personas ya planean observar en directo.

23 MAR 2026 - 10:24

Durante unos minutos, el Sol desaparecerá por completo. No será una nube ni una tormenta: será un oscurecimiento total en pleno día, visible a simple vista solo dentro de una franja muy precisa del planeta.

Según supo la agencia Noticias Argentinas, ese instante durará poco más de seis minutos, algo muy poco frecuente en la historia reciente de la observación astronómica desde la superficie terrestre.

Ese fenómeno extraordinario ocurrirá el 2 de agosto de 2027, cuando tenga lugar el eclipse solar total más largo visible desde zonas accesibles del planeta en todo el siglo XXI.

La franja de oscuridad atravesará el sur de Europa, el norte de África y Medio Oriente, pasando por ciudades como Málaga, Cádiz, Tánger, Luxor, Yeda y La Meca, donde millones de personas podrán observar cómo el día se transforma en noche durante seis minutos y 23 segundos.

Aunque el evento será visible en una amplia región del hemisferio norte, no podrá observarse desde Argentina, por lo que quienes quieran presenciar la totalidad deberán viajar hacia alguno de los países ubicados dentro de su trayectoria principal.

Se trata de un eclipse especialmente esperado por científicos y aficionados porque su duración se acerca al máximo físico posible para este tipo de fenómenos y porque atravesará regiones densamente pobladas, algo poco habitual en eclipses tan prolongados.

Por qué será uno de los eclipses más importantes del siglo

El punto de mayor duración se registrará cerca de Luxor, en Egipto, donde la totalidad alcanzará los seis minutos y 23 segundos, una cifra excepcional dentro de los eclipses solares observables desde tierra firme en este siglo.

Durante ese breve período será posible observar la corona solar —la capa más externa de la atmósfera del Sol— además de estrellas brillantes e incluso algunos planetas visibles en pleno día, algo que solo ocurre en eclipses totales.

Además del impacto visual, el fenómeno suele provocar descensos temporales de temperatura y una sensación ambiental inusual, comparable a un anochecer repentino, lo que lo convierte en una experiencia única que millones de personas ya planean observar en directo.