Por Francisco Caputo / Redacción Jornada
Gabriel Navarro vuelve a Germinal de Rawson. Tras su exitoso paso en la gran campaña 2024, el volante creativo tendrá su segundo ciclo en el "Verde".
De 25 años, procede de Santamarina, donde en 2025 tuvo protagonismo en el Federal A y jugó el partido de Copa Argentina ante Racing de Avellaneda. Además, disputó el presente Regional con Rivadavia de Lincoln.
Hace dos años, "Gole" brilló con protagonismo y varios gritos en la red.
También se incorporó el arquero portuario Franco Grigera, proveniente del CEC y con 26 años.
Un 2024 que dejó huella
Navarro dio sus primeras declaraciones como refuerzo germinalista en Tiempo Deportivo, que se emite por Jornada Radio. Vuelve a un Germinal donde en 2024 fue protagonista. “Sí, nos fue muy bien al equipo completo. Pudimos llegar a las instancias finales, no se nos dio por poco. Así que nada, vamos a ver este año, trataremos de volver a repetir eso”, afirma.
En lo colectivo, no esquiva la presión. “Las expectativas siempre son altas, más para un club como Germinal. Vamos a apuntar a terminar entre los primeros cinco, clasificar a Copa Argentina, que sería muy lindo para el club. Y quién te dice poder llegar a instancias finales como en 2014. Siempre me gusta competir y quiero estar en lo más alto”, remarca.
Aquel año fue clave en su carrera: titularidad casi indiscutida con Cristian Corrales, goles, confianza y un rendimiento que lo catapultó a Ramón Santamarina. “La verdad, muy contento por mi paso ahí en Germinal. Tuve un buen año, más allá de que tuve un par de lesiones que me jugaron en contra. Fue bastante partido titular y eso llevó a que me llamen de Santamarina”, relata.
Un año difícil en Santamarina
Pero el salto no fue como lo imaginaba. Navarro hace autocrítica, pero también contextualiza. “Personalmente, no muy contento. Siento que no pude rendir al 100, no pude dar lo mejor de mí como en Germinal. No hay excusas, pero pasaron muchas cosas en tema de dirigencia en el club”.
La crisis institucional impactó de lleno en lo deportivo. “Era septiembre y lo último que habíamos cobrado era un pedacito de junio. Ylos sueldos en el ascenso no son más que para vivir el día a día”.
Con crudeza, explicó lo que muchas veces no se ve: “Ya con el mínimo atraso se complica mucho. No son sueldos extravagantes, alcanzan para el mes bien. Yo soy un agradecido, tengo mi familia que me apoyó siempre y me ayudó cuando no teníamos por ahí en casa con mi mujer”.
El recuerdo imborrable ante Racing
En medio de un año turbulento, hubo una noche especial: la Copa Argentina frente a Racing Club de Avellaneda
“Hermoso partido, un ambiente tremendo. Nunca había jugado Copa Argentina. Me tocó jugar los 90, 95 minutos. Uno siempre quiere ganar, te queda ese sabor de haber perdido, pero perder contra el campeón de la Sudamericana tampoco era poco”.
Navarro recuerda el desarrollo con precisión: “Hicimos un muy buen primer tiempo hasta el minuto 40, que se lesionó un defensor de Racing, entró Salas y cambió el partido ahí. Pero la verdad, recontra contento por la magnitud del partido, por haber jugado en un estadio grande y con la hinchada de Racing y la de Santa Marina que se sintió un montón”.
La madurez como bandera
Si algo deja el recorrido es aprendizaje. Navarro reconoce que en sus inicios le faltó experiencia.
Debutó en Guillermo Brown, tuvo su primera titularidad ante Club Atlético Mitre —con gol y asistencia— y parecía afirmarse. Pero una sobrecarga lo frenó en seco.
“Fue mi primer gol profesional. Pero hoy ya quedó atrás. Tengo que pensar en lo que viene”, dice con serenidad. Y agrega una reflexión que pinta su crecimiento: “Por ahí lo que me faltó fue un poco más de experiencia. La cabeza en algún momento hace un cambio. Empezás a cuidarte más, conocer tu cuerpo, saber cuándo parar, cuándo aflojar un poco”.
Navarro ya no es solo aquel enganche clásico. “Mi posición siempre fue jugar detrás de los delanteros, medio como un enganche, que hoy en día ya no se usa. Pero puedo cumplir varias funciones: extremo por derecha, volante por izquierda, doble cinco, interno, lateral volante en línea de cinco. Tengo bastante conocimiento en esas posiciones”.
Y deja en claro que el talento no está peleado con el sacrificio: “Hoy en día es mucho más físico todo. Y no me disgusta. No estoy cerrado en solamente jugar lindo. Si hay que correr y meter, estoy en eso”.
La confianza de Andrés Iglesias
El nuevo ciclo tendrá al mando a Andrés Iglesias, otro portuario."Él me llamó cuando terminó mi pase por Santamarina, me había llamado también para ir al FEC y ahora que agarró en Germinal me volvió a llamar. Soy un agradecido con él porque siempre me buscó”.
Navarro volvió. Volvió más grande, más consciente, más completo. Y con la ilusión intacta.

Por Francisco Caputo / Redacción Jornada
Gabriel Navarro vuelve a Germinal de Rawson. Tras su exitoso paso en la gran campaña 2024, el volante creativo tendrá su segundo ciclo en el "Verde".
De 25 años, procede de Santamarina, donde en 2025 tuvo protagonismo en el Federal A y jugó el partido de Copa Argentina ante Racing de Avellaneda. Además, disputó el presente Regional con Rivadavia de Lincoln.
Hace dos años, "Gole" brilló con protagonismo y varios gritos en la red.
También se incorporó el arquero portuario Franco Grigera, proveniente del CEC y con 26 años.
Un 2024 que dejó huella
Navarro dio sus primeras declaraciones como refuerzo germinalista en Tiempo Deportivo, que se emite por Jornada Radio. Vuelve a un Germinal donde en 2024 fue protagonista. “Sí, nos fue muy bien al equipo completo. Pudimos llegar a las instancias finales, no se nos dio por poco. Así que nada, vamos a ver este año, trataremos de volver a repetir eso”, afirma.
En lo colectivo, no esquiva la presión. “Las expectativas siempre son altas, más para un club como Germinal. Vamos a apuntar a terminar entre los primeros cinco, clasificar a Copa Argentina, que sería muy lindo para el club. Y quién te dice poder llegar a instancias finales como en 2014. Siempre me gusta competir y quiero estar en lo más alto”, remarca.
Aquel año fue clave en su carrera: titularidad casi indiscutida con Cristian Corrales, goles, confianza y un rendimiento que lo catapultó a Ramón Santamarina. “La verdad, muy contento por mi paso ahí en Germinal. Tuve un buen año, más allá de que tuve un par de lesiones que me jugaron en contra. Fue bastante partido titular y eso llevó a que me llamen de Santamarina”, relata.
Un año difícil en Santamarina
Pero el salto no fue como lo imaginaba. Navarro hace autocrítica, pero también contextualiza. “Personalmente, no muy contento. Siento que no pude rendir al 100, no pude dar lo mejor de mí como en Germinal. No hay excusas, pero pasaron muchas cosas en tema de dirigencia en el club”.
La crisis institucional impactó de lleno en lo deportivo. “Era septiembre y lo último que habíamos cobrado era un pedacito de junio. Ylos sueldos en el ascenso no son más que para vivir el día a día”.
Con crudeza, explicó lo que muchas veces no se ve: “Ya con el mínimo atraso se complica mucho. No son sueldos extravagantes, alcanzan para el mes bien. Yo soy un agradecido, tengo mi familia que me apoyó siempre y me ayudó cuando no teníamos por ahí en casa con mi mujer”.
El recuerdo imborrable ante Racing
En medio de un año turbulento, hubo una noche especial: la Copa Argentina frente a Racing Club de Avellaneda
“Hermoso partido, un ambiente tremendo. Nunca había jugado Copa Argentina. Me tocó jugar los 90, 95 minutos. Uno siempre quiere ganar, te queda ese sabor de haber perdido, pero perder contra el campeón de la Sudamericana tampoco era poco”.
Navarro recuerda el desarrollo con precisión: “Hicimos un muy buen primer tiempo hasta el minuto 40, que se lesionó un defensor de Racing, entró Salas y cambió el partido ahí. Pero la verdad, recontra contento por la magnitud del partido, por haber jugado en un estadio grande y con la hinchada de Racing y la de Santa Marina que se sintió un montón”.
La madurez como bandera
Si algo deja el recorrido es aprendizaje. Navarro reconoce que en sus inicios le faltó experiencia.
Debutó en Guillermo Brown, tuvo su primera titularidad ante Club Atlético Mitre —con gol y asistencia— y parecía afirmarse. Pero una sobrecarga lo frenó en seco.
“Fue mi primer gol profesional. Pero hoy ya quedó atrás. Tengo que pensar en lo que viene”, dice con serenidad. Y agrega una reflexión que pinta su crecimiento: “Por ahí lo que me faltó fue un poco más de experiencia. La cabeza en algún momento hace un cambio. Empezás a cuidarte más, conocer tu cuerpo, saber cuándo parar, cuándo aflojar un poco”.
Navarro ya no es solo aquel enganche clásico. “Mi posición siempre fue jugar detrás de los delanteros, medio como un enganche, que hoy en día ya no se usa. Pero puedo cumplir varias funciones: extremo por derecha, volante por izquierda, doble cinco, interno, lateral volante en línea de cinco. Tengo bastante conocimiento en esas posiciones”.
Y deja en claro que el talento no está peleado con el sacrificio: “Hoy en día es mucho más físico todo. Y no me disgusta. No estoy cerrado en solamente jugar lindo. Si hay que correr y meter, estoy en eso”.
La confianza de Andrés Iglesias
El nuevo ciclo tendrá al mando a Andrés Iglesias, otro portuario."Él me llamó cuando terminó mi pase por Santamarina, me había llamado también para ir al FEC y ahora que agarró en Germinal me volvió a llamar. Soy un agradecido con él porque siempre me buscó”.
Navarro volvió. Volvió más grande, más consciente, más completo. Y con la ilusión intacta.