“Leí la noticia a nivel nacional y tal cual la describen, es así. Surgió una comunicación del batallón y hasta el día de hoy interpreto que no está permitido el acceso a esa zona del río, que sería la zona oeste”, indicó.
Sandoval recordó que la problemática no es nueva y que ya durante la pandemia se había logrado una solución provisoria mediante un camino alternativo acordado entre el entonces intendente Alejandro Avendaño y el Ejército. Sin embargo, el paso nunca fue formalizado. “En ese momento se hizo un camino de servidumbre provisorio, pero ya es tiempo de que el IPA haga la delimitación definitiva. Las autoridades tienen que hacer el reclamo formal para que se concrete”, señaló.
La vecina también advirtió sobre el deterioro ambiental que genera la falta de control en la zona: “Hay una cantera en movimiento y cuando se cerró el paso se observa que el río se lleva todo. Es preocupante dejar las canteras abiertas sin el retiro adecuado de los áridos”.
El sector ribereño es un punto tradicional de encuentro para los riomayenses. “Es un lugar donde la gente recurre no solo a pescar, sino a pasar el día. No es un camping organizado, pero tiene un gran valor social”, describió. Sin embargo, quienes intentan acercarse hoy se enfrentan a restricciones: “A veces te invitan a retirarte o te llaman desde la guardia. El acceso está cerrado, y ni siquiera hay señalización clara sobre los límites”.
La ex edil recordó además que “esas tierras fueron expropiadas durante la dictadura, y eso frenó el crecimiento demográfico hacia ese sector tan bonito”, por lo que propuso recuperar el espacio para la comunidad. “Podría hacerse un paseo costero, mantener el acceso público y convivir de manera armónica con el batallón, como se hizo antes”.
Hasta el momento, no hubo pronunciamientos del Ejército ni del Instituto Provincial del Agua. “Pensé que con la noticia nacional iban a accionar, pero hasta ahora no vi absolutamente nada. Todos los vecinos saben que esto pasa, pero nadie actúa”, lamentó.
La vecina insistió en que el tema requiere diálogo institucional y respeto por la ley que establece la línea de ribera: “La ley es clara, hay que considerar las crecidas de los últimos veinte años para marcar el límite, pero eso no se aplica”.
“Leí la noticia a nivel nacional y tal cual la describen, es así. Surgió una comunicación del batallón y hasta el día de hoy interpreto que no está permitido el acceso a esa zona del río, que sería la zona oeste”, indicó.
Sandoval recordó que la problemática no es nueva y que ya durante la pandemia se había logrado una solución provisoria mediante un camino alternativo acordado entre el entonces intendente Alejandro Avendaño y el Ejército. Sin embargo, el paso nunca fue formalizado. “En ese momento se hizo un camino de servidumbre provisorio, pero ya es tiempo de que el IPA haga la delimitación definitiva. Las autoridades tienen que hacer el reclamo formal para que se concrete”, señaló.
La vecina también advirtió sobre el deterioro ambiental que genera la falta de control en la zona: “Hay una cantera en movimiento y cuando se cerró el paso se observa que el río se lleva todo. Es preocupante dejar las canteras abiertas sin el retiro adecuado de los áridos”.
El sector ribereño es un punto tradicional de encuentro para los riomayenses. “Es un lugar donde la gente recurre no solo a pescar, sino a pasar el día. No es un camping organizado, pero tiene un gran valor social”, describió. Sin embargo, quienes intentan acercarse hoy se enfrentan a restricciones: “A veces te invitan a retirarte o te llaman desde la guardia. El acceso está cerrado, y ni siquiera hay señalización clara sobre los límites”.
La ex edil recordó además que “esas tierras fueron expropiadas durante la dictadura, y eso frenó el crecimiento demográfico hacia ese sector tan bonito”, por lo que propuso recuperar el espacio para la comunidad. “Podría hacerse un paseo costero, mantener el acceso público y convivir de manera armónica con el batallón, como se hizo antes”.
Hasta el momento, no hubo pronunciamientos del Ejército ni del Instituto Provincial del Agua. “Pensé que con la noticia nacional iban a accionar, pero hasta ahora no vi absolutamente nada. Todos los vecinos saben que esto pasa, pero nadie actúa”, lamentó.
La vecina insistió en que el tema requiere diálogo institucional y respeto por la ley que establece la línea de ribera: “La ley es clara, hay que considerar las crecidas de los últimos veinte años para marcar el límite, pero eso no se aplica”.