A partir de un ataque con arma blanca sufrido por un taxista; trabajadores del volante se manifestaron en Fiscalía pidiendo acciones que refuercen la seguridad de quienes prestan éste servicio. Taxistas y remiseros unificaron su reclamo en la sede de Fiscalía. Piden controles “móviles” y que los controles policiales se enfoquen exclusivamente en los pasajeros.
Aunque respaldaron el trabajo de la Policía del Chubut, cuestionaron el accionar de la Justicia por liberar rápidamente a quienes delinquen o cometen robos y ataques en perjuicio de choferes. “Pedimos más medidas de seguridad porque nos sentimos desprotegidos”, resumieron los trabajadores que hoy bloquearon parte de la calzada para movilizarse y reclamar.
“Pedimos que haya más información sobre los casos; la liberación de la persona que apuñaló a nuestro compañero y de muchos sucesos que pasan en los taxis”, indicó Fernando Paredes, vocero del grupo.
“Ahora tenemos un taxi secuestrado desde el día martes porque llevó de buena fe a dos personas que sí estaban delinquiendo. Si bien al chofer lo liberaron a las pocas horas como correspondía porque no estaba involucrado, el auto sigue secuestrado, imposibilitando a las personas poder trabajar”, criticó.
“Estamos entregando un petitorio en Fiscalía y no queremos molestar a la comunidad. Creemos que la parte de seguridad simplemente está en la Unidad Regional con quienes ya nos reunimos y sabemos que están cumpliendo su compromiso”.
Los taxistas reconocen trabajar “con miedo” pese a advertir cuáles son las zonas críticas, en donde se producen la mayor cantidad de hechos. “En todo horario, las zonas calientes son siempre las mismas. Estamos viendo un trabajo más efectivo de la Unidad Regional que controla a compañeros que circulan ocupados y a los pasajeros”:
“Igualmente –remarcó Paredes- falta un poquito más de presencia en zonas como “El Pollo Dorado” frente a la escuela Ceferino, en cercanías del barrio San Martín; en Huergo y Los Duraznos y en sectores de los barrios San Cayetano y Treinta de Octubre que son los puntos donde hay más problemas”.
Respecto a la situación de salud del chofer lesionado el último fin de semana, indicaron que el mismo transita por un lento proceso de recuperación. “Hay una persona que por estar prestando un servicio, ahora tiene que estar en recoso durante no sé cuánto tiempo. Estuvo muy complicado, le perforaron el pulmón e inclusive su padre que es taxista, sufrió hace pocos días, destrozos en su auto. Lamentablemente son cosas cotidianas que nos pasan y nos generan mucha bronca”.
“Salimos con más dudas que respuestas”, resumieron al término de la actividad y expresaron la intención de que se mantengan los retenes policiales. “Casi matan a un compañero y en ocho horas ya estaba en libertad”, cuestionaron los trabajadores.
“Nos vamos con las manos vacíos, a quienes atacaron a mi hijo los detuvieron, secuestraron una tijera de su espalda y los liberaron. Ellos gozan de buena salud mientras mi hijo está en una cama. Él está recuperándose lentamente pero entró al borde un paro cardiorespiratorio. Dicen que fue un hecho confuso” concluyó el padre de Claudio Barria, el taxista atacado al intervenir en un ataque contra una mujer que finalmente terminó lesionándolo.

A partir de un ataque con arma blanca sufrido por un taxista; trabajadores del volante se manifestaron en Fiscalía pidiendo acciones que refuercen la seguridad de quienes prestan éste servicio. Taxistas y remiseros unificaron su reclamo en la sede de Fiscalía. Piden controles “móviles” y que los controles policiales se enfoquen exclusivamente en los pasajeros.
Aunque respaldaron el trabajo de la Policía del Chubut, cuestionaron el accionar de la Justicia por liberar rápidamente a quienes delinquen o cometen robos y ataques en perjuicio de choferes. “Pedimos más medidas de seguridad porque nos sentimos desprotegidos”, resumieron los trabajadores que hoy bloquearon parte de la calzada para movilizarse y reclamar.
“Pedimos que haya más información sobre los casos; la liberación de la persona que apuñaló a nuestro compañero y de muchos sucesos que pasan en los taxis”, indicó Fernando Paredes, vocero del grupo.
“Ahora tenemos un taxi secuestrado desde el día martes porque llevó de buena fe a dos personas que sí estaban delinquiendo. Si bien al chofer lo liberaron a las pocas horas como correspondía porque no estaba involucrado, el auto sigue secuestrado, imposibilitando a las personas poder trabajar”, criticó.
“Estamos entregando un petitorio en Fiscalía y no queremos molestar a la comunidad. Creemos que la parte de seguridad simplemente está en la Unidad Regional con quienes ya nos reunimos y sabemos que están cumpliendo su compromiso”.
Los taxistas reconocen trabajar “con miedo” pese a advertir cuáles son las zonas críticas, en donde se producen la mayor cantidad de hechos. “En todo horario, las zonas calientes son siempre las mismas. Estamos viendo un trabajo más efectivo de la Unidad Regional que controla a compañeros que circulan ocupados y a los pasajeros”:
“Igualmente –remarcó Paredes- falta un poquito más de presencia en zonas como “El Pollo Dorado” frente a la escuela Ceferino, en cercanías del barrio San Martín; en Huergo y Los Duraznos y en sectores de los barrios San Cayetano y Treinta de Octubre que son los puntos donde hay más problemas”.
Respecto a la situación de salud del chofer lesionado el último fin de semana, indicaron que el mismo transita por un lento proceso de recuperación. “Hay una persona que por estar prestando un servicio, ahora tiene que estar en recoso durante no sé cuánto tiempo. Estuvo muy complicado, le perforaron el pulmón e inclusive su padre que es taxista, sufrió hace pocos días, destrozos en su auto. Lamentablemente son cosas cotidianas que nos pasan y nos generan mucha bronca”.
“Salimos con más dudas que respuestas”, resumieron al término de la actividad y expresaron la intención de que se mantengan los retenes policiales. “Casi matan a un compañero y en ocho horas ya estaba en libertad”, cuestionaron los trabajadores.
“Nos vamos con las manos vacíos, a quienes atacaron a mi hijo los detuvieron, secuestraron una tijera de su espalda y los liberaron. Ellos gozan de buena salud mientras mi hijo está en una cama. Él está recuperándose lentamente pero entró al borde un paro cardiorespiratorio. Dicen que fue un hecho confuso” concluyó el padre de Claudio Barria, el taxista atacado al intervenir en un ataque contra una mujer que finalmente terminó lesionándolo.