La artesana de telar mapuche Ermelinda Painaqueo, nombrada ciudadana ilustre de Trelew en 2016, viajará este miércoles a Santiago del Estero para participar del tradicional evento conocido como la “Marcha de los Bombos”, donde será distinguida por su labor en defensa de la cultura popular.
Como madrina de la “Marcha de los Bombos” de Trelew, la reconocida vecina de 83 años fue invitada por la organización del encuentro, que en su edición número 22 le rendirá un especial homenaje.
Ermelinda no solo representará a nuestra región, sino que su presencia magnifica la transmisión de la memoria ancestral y del arte mapuche. A su edad, continúa trabajando como maestra artesana en su taller municipal en el barrio Planta de Gas, donde transmite el valioso legado que aprendió de su mamá, su abuela y su bisabuela.
Mantener un legado
Desde el 2003, en Santiago del Estero se realiza la "Marcha de los Bombos", evento que se ha convertido en un emblema de identidad santiagueña. El pueblo sale a las calles a recorrer su tierra, con sus bombos, representando así su identidad. Se realizará los días 19, 20 y 21 de julio.
El Consejo de Administración de la Fundación Patio del Indio Froilan envió una nota formal a doña Ermelinda para invitarla formalmente a este evento. La invitación llevaba la firma de J. Froilan González, vicepresidente, y de Rina Castronuovo, presidente de la fundación, íntimos amigos de Ermelinda.
“Yo siempre estoy trabajando, hilando y tejiendo”, dijoErmelinda a Jornada. “Mientras pueda hacerlo, lo voy a hacer. Es algo que me gusta, lo aprendí de muy chica y lo sigo haciendo”.
Quienes conocen a Ermelinda, no pueden imaginarla sin sus teles y la pasión por su trabajo. Ella tampoco imagina una vida diferente.
“Hace 40 años que empecé en el barrio Planta de Gas con un grupo de señoras que habían venido del campo, no conseguían trabajo pero sabían hacer muchas cosas. Armamos un grupo y ahí empezó la gente a conocernos”.
Los tiempos cambiaron mucho. Antes, la gente de cambio aprendía a confeccionar sus propias telas. Ermelinda nota que el trabajo ha cambiado mucho. “La gente se ocupaba bastante del hilado y el tejido. Ya no queda mucha gente que todavía mantengan el legado de su familia”.
No muchas personas tuvieron la suerte de aprender un oficio de parte de sus abuelos. “En mi taller mucha gente ha ido y ha podido aprender algo. Ellos no pudieron aprender como lo hice yo, entonces han ido a mi taller y han aprendido. Otras personas siguen con eso porque son cosas que lo llevan en la sangre y en la memoria”.

La artesana de telar mapuche Ermelinda Painaqueo, nombrada ciudadana ilustre de Trelew en 2016, viajará este miércoles a Santiago del Estero para participar del tradicional evento conocido como la “Marcha de los Bombos”, donde será distinguida por su labor en defensa de la cultura popular.
Como madrina de la “Marcha de los Bombos” de Trelew, la reconocida vecina de 83 años fue invitada por la organización del encuentro, que en su edición número 22 le rendirá un especial homenaje.
Ermelinda no solo representará a nuestra región, sino que su presencia magnifica la transmisión de la memoria ancestral y del arte mapuche. A su edad, continúa trabajando como maestra artesana en su taller municipal en el barrio Planta de Gas, donde transmite el valioso legado que aprendió de su mamá, su abuela y su bisabuela.
Mantener un legado
Desde el 2003, en Santiago del Estero se realiza la "Marcha de los Bombos", evento que se ha convertido en un emblema de identidad santiagueña. El pueblo sale a las calles a recorrer su tierra, con sus bombos, representando así su identidad. Se realizará los días 19, 20 y 21 de julio.
El Consejo de Administración de la Fundación Patio del Indio Froilan envió una nota formal a doña Ermelinda para invitarla formalmente a este evento. La invitación llevaba la firma de J. Froilan González, vicepresidente, y de Rina Castronuovo, presidente de la fundación, íntimos amigos de Ermelinda.
“Yo siempre estoy trabajando, hilando y tejiendo”, dijoErmelinda a Jornada. “Mientras pueda hacerlo, lo voy a hacer. Es algo que me gusta, lo aprendí de muy chica y lo sigo haciendo”.
Quienes conocen a Ermelinda, no pueden imaginarla sin sus teles y la pasión por su trabajo. Ella tampoco imagina una vida diferente.
“Hace 40 años que empecé en el barrio Planta de Gas con un grupo de señoras que habían venido del campo, no conseguían trabajo pero sabían hacer muchas cosas. Armamos un grupo y ahí empezó la gente a conocernos”.
Los tiempos cambiaron mucho. Antes, la gente de cambio aprendía a confeccionar sus propias telas. Ermelinda nota que el trabajo ha cambiado mucho. “La gente se ocupaba bastante del hilado y el tejido. Ya no queda mucha gente que todavía mantengan el legado de su familia”.
No muchas personas tuvieron la suerte de aprender un oficio de parte de sus abuelos. “En mi taller mucha gente ha ido y ha podido aprender algo. Ellos no pudieron aprender como lo hice yo, entonces han ido a mi taller y han aprendido. Otras personas siguen con eso porque son cosas que lo llevan en la sangre y en la memoria”.