El gobernador Nacho Torres encabezó una extensa reunión en la Residencia Oficial de Gobierno en Rawson para analizar la reforma del Código Procesal Penal que se aprobará el jueves. “Apunta a tener más juicios, más rápidos y más sentencias”, expresó el mandatario chubutense.
Torres indicó que fueron convocados todos los actores de la provincia involucrados en el sistema penal para avanzar en los ejes centrales de la reforma y “acelerar los tiempos que la sociedad está requiriendo desde hace muchísimo tiempo”.
Y apuntó a “terminar de una vez por todas con las puertas giratorias” en Chubut, e impedir que “un delincuente recupere la libertad en un abrir y cerrar de ojos”.
“Es hora de agilizar los procesos y optimizar todos los recursos disponibles para ponerle fin a la delincuencia en toda la provincia”.
“Hay que darle a la Justicia las herramientas legales necesarias para que el sistema sea más ágil y efectivo, y podamos así llevar seguridad y prevención a cada chubutense, que es lo que están demandando”.
El ministro de Seguridad y Justicia, Héctor Iturrioz, reveló que durante la reunión “se trataron las características del proyecto remitido por el Gobierno y los puntos que llegamos al consenso, que fueron casi todos”.
El funcionario indicó que “seguimos en algunos plazos, pero celebramos y dejamos claro que todos los efectores del sistema consensuaron la modificación”, y confió que la reforma “saldrá por unanimidad”.
El procurador general Jorge Miquelarena, se refirió a algunas de las modificaciones propuestas en el proyecto como, por ejemplo, “se van a tener más procesos rápidos, y en delitos que son encontrados en flagrancia y de sencilla investigación, se pueda realizar el juicio y eventualmente la sentencia en un plazo que no exceda los 30 días”.
En cuanto a los aspectos vinculados con la violencia de género, se prevé “una mayor protección a las víctimas con la incorporación de un inciso para la prisión preventiva, donde el juez deberá ponderar especialmente aquellos casos en los que un sujeto esté violando una prohibición de acercamiento”.
Un capítulo a destacar en la reforma se refiere “a la producción de los bienes que han sido decomisados o secuestrados, los cuales pasarán a estar en la órbita del Poder Ejecutivo”.

El gobernador Nacho Torres encabezó una extensa reunión en la Residencia Oficial de Gobierno en Rawson para analizar la reforma del Código Procesal Penal que se aprobará el jueves. “Apunta a tener más juicios, más rápidos y más sentencias”, expresó el mandatario chubutense.
Torres indicó que fueron convocados todos los actores de la provincia involucrados en el sistema penal para avanzar en los ejes centrales de la reforma y “acelerar los tiempos que la sociedad está requiriendo desde hace muchísimo tiempo”.
Y apuntó a “terminar de una vez por todas con las puertas giratorias” en Chubut, e impedir que “un delincuente recupere la libertad en un abrir y cerrar de ojos”.
“Es hora de agilizar los procesos y optimizar todos los recursos disponibles para ponerle fin a la delincuencia en toda la provincia”.
“Hay que darle a la Justicia las herramientas legales necesarias para que el sistema sea más ágil y efectivo, y podamos así llevar seguridad y prevención a cada chubutense, que es lo que están demandando”.
El ministro de Seguridad y Justicia, Héctor Iturrioz, reveló que durante la reunión “se trataron las características del proyecto remitido por el Gobierno y los puntos que llegamos al consenso, que fueron casi todos”.
El funcionario indicó que “seguimos en algunos plazos, pero celebramos y dejamos claro que todos los efectores del sistema consensuaron la modificación”, y confió que la reforma “saldrá por unanimidad”.
El procurador general Jorge Miquelarena, se refirió a algunas de las modificaciones propuestas en el proyecto como, por ejemplo, “se van a tener más procesos rápidos, y en delitos que son encontrados en flagrancia y de sencilla investigación, se pueda realizar el juicio y eventualmente la sentencia en un plazo que no exceda los 30 días”.
En cuanto a los aspectos vinculados con la violencia de género, se prevé “una mayor protección a las víctimas con la incorporación de un inciso para la prisión preventiva, donde el juez deberá ponderar especialmente aquellos casos en los que un sujeto esté violando una prohibición de acercamiento”.
Un capítulo a destacar en la reforma se refiere “a la producción de los bienes que han sido decomisados o secuestrados, los cuales pasarán a estar en la órbita del Poder Ejecutivo”.