Newbery se impuso por 1-0 en un reñido partido de ida, el pasado 13 de diciembre, con gol de Tahiel Cárcamo a los 19 minutos del primer tiempo.
Si bien el técnico Hugo Barrientos mantiene una estadística muy positiva ante Huracán, dirigiendo al Aeronauta, el Globo ya dio muestras que la serie final está totalmente abierta y que más que nunca pesarán los detalles.
El equipo de Iván Calfú tendrá hoy toda la gente a su favor y las características de un campo irregular, de lo que incluso podría sacar ventajas.
El local tendrá que suplir la baja obligada de Facundo Rojas, expulsado en el partido de La Madriguera a los 10 minutos del segundo tiempo.
Newbery deberá saber administrar la mínima ventaja en terreno hostil y sabe que el nerviosismo y la presión podrían ser condenatorios si su rival no lográ abrir rápido el marcador.
Si Huracán logra equiparar la diferencia al cabo de 90 minutos, habrá penales, pero si logra una ventaja mayor, será el campeón. A Newbery le alcanzará con empatar, y por supuesto ganar, para dar la vuelta en cancha ajena.

Newbery se impuso por 1-0 en un reñido partido de ida, el pasado 13 de diciembre, con gol de Tahiel Cárcamo a los 19 minutos del primer tiempo.
Si bien el técnico Hugo Barrientos mantiene una estadística muy positiva ante Huracán, dirigiendo al Aeronauta, el Globo ya dio muestras que la serie final está totalmente abierta y que más que nunca pesarán los detalles.
El equipo de Iván Calfú tendrá hoy toda la gente a su favor y las características de un campo irregular, de lo que incluso podría sacar ventajas.
El local tendrá que suplir la baja obligada de Facundo Rojas, expulsado en el partido de La Madriguera a los 10 minutos del segundo tiempo.
Newbery deberá saber administrar la mínima ventaja en terreno hostil y sabe que el nerviosismo y la presión podrían ser condenatorios si su rival no lográ abrir rápido el marcador.
Si Huracán logra equiparar la diferencia al cabo de 90 minutos, habrá penales, pero si logra una ventaja mayor, será el campeón. A Newbery le alcanzará con empatar, y por supuesto ganar, para dar la vuelta en cancha ajena.