Carlos Silvestri y Luciano Virgili visitaron Cadena Tiempo y revelaron sus sensaciones a cinco años del accidente fatal ocurrido en cercanías de Cañuelas, que le costara la vida a un grupo de jóvenes, amigos y simpatizantes de la Peña de Boca Juniors en Rawson. “El vetusto sistema judicial no nos da las respuestas que todos esperábamos”, advirtieron.
Explicaron que el Código Procesal tiene “vericuetos que permitan tirar la pelota afuera”. Recordaron que en mayo en Saladillo, la defensa pidió la probation por una falencia de la fiscal.
“Tuvimos el apoyo de un centenar de organizaciones de todo el país que apoyaron nuestro rechazo a la probation. No le quedó otra a la fiscal más allá de ser testigos de una dolorosa sesión y de algo muy bizarro como fue el mercadeo entre el fiscal y el abogado de la contraparte, Gallicchio Fernández donde le ponían precio a la vida de los chicos. Si valía un millón o un millón doscientos o si valían el doble y 400 horas de servicio social que habían ofrecido hacer en la localidad de residencia del imputado. Nos sentimos muy manoseados y denigrados”, dijo Silvestri quien lamentó que el fallo fuera apelado y que luego de cinco meses, la Cámara de La Plata no se haya expedido aún.
“Los primeros seis meses intentábamos reaccionar ante las pérdidas y no hicimos nada porque ni siquiera teníamos un abogado. Con mi esposa viajamos a Saladillo para ver el estado de la causa y nos dijeron que el expediente estaba para archivar en junio del 2019 más de seis meses después del accidente y sin ninguna pericia. Así nos encontramos tras cinco años sin una respuesta válida”.
Cuestionó que el acusado de provocar el accidente continúa con licencia y manejando. “A pesar de que nuestro abogado solicitó por oficio todo el expediente y que se le retire la licencia, le dijeron que era prematuro. No estuvo ni un solo día detenido, salió del hospital y se fue a la casa y hace su vida normal mientras los familiares y el único sobreviviente estamos en una cadena perpetua de dolor desde hace cinco años, que es lo máximo que le podrían dar a él como condena”.
Aseguró que el expediente está cargado de pruebas como testigos oculares y pericias de parte ratificadas oficialmente. “Cuando nos enteramos que había cámaras en la chacra, justo al frente de donde se produjo el siniestro; hablamos con el dueño que mostró las cámaras y se lo dije a la Fiscalía. Nos dijeron que si no eran entregadas por voluntad, no servían. Es mentira. Cuando quisimos recuperar las cámaras, el mismo dueño nos dijo que alguien fue a condensar las imágenes pero en realidad, las habían borrado a todas”.
“Cada cual maneja su duelo y nadie sabe cuándo termina. Cada cual lo lleva adelante como pueda. Nunca vamos a alcanzar la paz. Eran cuatro jóvenes proyectados en la vida, con descendencia, con carreras y compromiso social”, lamentó Silvestri. “Con Dios estoy en cortocircuito. No vamos a alcanzar ninguna justicia, es apenas un consuelo”.
Luciano Virgili, único sobreviviente del accidente, tenía 25 años entonces. Regresó al lugar de los hechos al acompañar a las familias al juicio en Saladillo. “Lo grave es que la fiscal que debe recolectar las pruebas y ponerse en el lugar de las personas, le dio lugar a los pedidos. No se puede dar lugar al pedido de probation para dilatar el juicio y se arregle todo con 400 horas de servicio cuando hay cuatro muertos por una persona que conducía con 1.8 grados de alcohol en sangre en una ruta nacional”.
“Me dio asco lo que vimos ahí. Quedó en evidencia que todo estaba arreglado y vimos como especulaban sobre el precio de la vida de los pibes, ofrecían cinco millones y 400 horas de servicio. Siendo negociadora habría que darle participación a las familias. Queremos que el culpable pague, la plata no nos importa”, dijo Virgil.#
Carlos Silvestri y Luciano Virgili visitaron Cadena Tiempo y revelaron sus sensaciones a cinco años del accidente fatal ocurrido en cercanías de Cañuelas, que le costara la vida a un grupo de jóvenes, amigos y simpatizantes de la Peña de Boca Juniors en Rawson. “El vetusto sistema judicial no nos da las respuestas que todos esperábamos”, advirtieron.
Explicaron que el Código Procesal tiene “vericuetos que permitan tirar la pelota afuera”. Recordaron que en mayo en Saladillo, la defensa pidió la probation por una falencia de la fiscal.
“Tuvimos el apoyo de un centenar de organizaciones de todo el país que apoyaron nuestro rechazo a la probation. No le quedó otra a la fiscal más allá de ser testigos de una dolorosa sesión y de algo muy bizarro como fue el mercadeo entre el fiscal y el abogado de la contraparte, Gallicchio Fernández donde le ponían precio a la vida de los chicos. Si valía un millón o un millón doscientos o si valían el doble y 400 horas de servicio social que habían ofrecido hacer en la localidad de residencia del imputado. Nos sentimos muy manoseados y denigrados”, dijo Silvestri quien lamentó que el fallo fuera apelado y que luego de cinco meses, la Cámara de La Plata no se haya expedido aún.
“Los primeros seis meses intentábamos reaccionar ante las pérdidas y no hicimos nada porque ni siquiera teníamos un abogado. Con mi esposa viajamos a Saladillo para ver el estado de la causa y nos dijeron que el expediente estaba para archivar en junio del 2019 más de seis meses después del accidente y sin ninguna pericia. Así nos encontramos tras cinco años sin una respuesta válida”.
Cuestionó que el acusado de provocar el accidente continúa con licencia y manejando. “A pesar de que nuestro abogado solicitó por oficio todo el expediente y que se le retire la licencia, le dijeron que era prematuro. No estuvo ni un solo día detenido, salió del hospital y se fue a la casa y hace su vida normal mientras los familiares y el único sobreviviente estamos en una cadena perpetua de dolor desde hace cinco años, que es lo máximo que le podrían dar a él como condena”.
Aseguró que el expediente está cargado de pruebas como testigos oculares y pericias de parte ratificadas oficialmente. “Cuando nos enteramos que había cámaras en la chacra, justo al frente de donde se produjo el siniestro; hablamos con el dueño que mostró las cámaras y se lo dije a la Fiscalía. Nos dijeron que si no eran entregadas por voluntad, no servían. Es mentira. Cuando quisimos recuperar las cámaras, el mismo dueño nos dijo que alguien fue a condensar las imágenes pero en realidad, las habían borrado a todas”.
“Cada cual maneja su duelo y nadie sabe cuándo termina. Cada cual lo lleva adelante como pueda. Nunca vamos a alcanzar la paz. Eran cuatro jóvenes proyectados en la vida, con descendencia, con carreras y compromiso social”, lamentó Silvestri. “Con Dios estoy en cortocircuito. No vamos a alcanzar ninguna justicia, es apenas un consuelo”.
Luciano Virgili, único sobreviviente del accidente, tenía 25 años entonces. Regresó al lugar de los hechos al acompañar a las familias al juicio en Saladillo. “Lo grave es que la fiscal que debe recolectar las pruebas y ponerse en el lugar de las personas, le dio lugar a los pedidos. No se puede dar lugar al pedido de probation para dilatar el juicio y se arregle todo con 400 horas de servicio cuando hay cuatro muertos por una persona que conducía con 1.8 grados de alcohol en sangre en una ruta nacional”.
“Me dio asco lo que vimos ahí. Quedó en evidencia que todo estaba arreglado y vimos como especulaban sobre el precio de la vida de los pibes, ofrecían cinco millones y 400 horas de servicio. Siendo negociadora habría que darle participación a las familias. Queremos que el culpable pague, la plata no nos importa”, dijo Virgil.#