"Comenzamos con mi marido con una pequeña rotisería hace tres meses y pensamos en ir por la inclusión: de la cual mucho se habla y poco se cumple”, aseguró Sonia Balmaceda en Cadena Tiempo.
Sonia y Juan son los propietarios de “Comidas Caseras la Familia”, un emprendimiento relativamente nuevo de Rawson que va por mucho, mucho más.
"Tenemos una hija con discapacidad y conocemos la situación. La inclusión es una palabra muy bonita que suele quedar con los discursos. Por eso decidimos darle a los jóvenes la oportunidad de aprender y poder sumar experiencia que sirva a sus trabajos”, contó Sonia.
Sonia y Juan decidieron comenzar a capacitar a los jóvenes en la labor de mozos y mozas. El comedor “La Familia” (y parrilla al paso), es el espacio que hoy convoca a unos ocho jóvenes con muchas ganas de sumar conocimientos y experiencia que los habilite a próximos trabajos. Pero el desafío contempla más aún: poder ampliar, a futuro, la capacitación al área de la cocina.

“Los chicos están súper contentos y de a poco vemos que hay más interés en la comunidad por esto que comenzamos a puro pulmón y amor”, destacó Sonia Balmaceda en la mañana Por El Aire.
La inclusión la hacemos todos. La inclusión la garantizamos todos. La inclusión la sostenemos todos. O deberíamos.

"Comenzamos con mi marido con una pequeña rotisería hace tres meses y pensamos en ir por la inclusión: de la cual mucho se habla y poco se cumple”, aseguró Sonia Balmaceda en Cadena Tiempo.
Sonia y Juan son los propietarios de “Comidas Caseras la Familia”, un emprendimiento relativamente nuevo de Rawson que va por mucho, mucho más.
"Tenemos una hija con discapacidad y conocemos la situación. La inclusión es una palabra muy bonita que suele quedar con los discursos. Por eso decidimos darle a los jóvenes la oportunidad de aprender y poder sumar experiencia que sirva a sus trabajos”, contó Sonia.
Sonia y Juan decidieron comenzar a capacitar a los jóvenes en la labor de mozos y mozas. El comedor “La Familia” (y parrilla al paso), es el espacio que hoy convoca a unos ocho jóvenes con muchas ganas de sumar conocimientos y experiencia que los habilite a próximos trabajos. Pero el desafío contempla más aún: poder ampliar, a futuro, la capacitación al área de la cocina.

“Los chicos están súper contentos y de a poco vemos que hay más interés en la comunidad por esto que comenzamos a puro pulmón y amor”, destacó Sonia Balmaceda en la mañana Por El Aire.
La inclusión la hacemos todos. La inclusión la garantizamos todos. La inclusión la sostenemos todos. O deberíamos.