
La Policía ya se contactó con los familiares de Facundo Monteros, de 26 años, el principal apuntado por el crimen de José “Fatiga” Barrientos, el viernes a la madrugada en Trelew, y les encomendaron que les digan que se “entregue” en la Fiscalía o en una dependencia policial más cercana.
Los investigadores siguen de cerca los rastros de Monteros, un joven con quien Fatiga Barrientos había tenido un enfrentamiento hace un par de meses, y los testigos lo apuntan como el principal sospechoso.
Según las fuentes, Barrientos volvía de un boliche céntrico al que había ido a bailar con su hijo adolescente y dos amigos, cerca de las 6.20 horas, y quedó "regalado” -como se dice en la jerga criminal- a merced de su asesino, que creen que lo estaría esperando. Una vez allí, sin darle tiempo a reaccionar, le habría disparado en el parietal derecho a un metro y medio de distancia.

Si Fatiga Barrientos, esa madrugada -razonan los investigadores-, hubiera regresado a su casa por otra calle, quizá, no se habría cruzado a su verdugo. No obstante, el destino quiso que el conocido criminal de Rawson, que se había mudado a las Mil Viviendas de Trelew, tuviera su sentencia de muerte.
De acuerdo con los primeros datos, la bala habría ingresado por el parietal derecho y salido por la nuca.
El mismo viernes, la Policía, después de haber demorado al hijo y los otros dos testigos, buscó a Facundo Monteros en dos viviendas, pero no logró dar con él.

Allí secuestraron cuatro municiones calibre 9 x 19, que coinciden con la vaina servida hallada en la escena del crimen, además de un arma de fuego cal. 22 y equipos de comunicación.
El mismo día, la Policía se presentó ante los familiares del sospechoso, el padre, la hermana y una tía, a quienes le dijeron que lo más conveniente es que se ponga a disposición de la Justicia, algo que se espera que ocurra en las próximas horas.
A esta altura, los investigadores están convencidos de que Monteros estuvo escondido en una casa abandonada, de una señora que falleció el año pasado, que está ubicada a pocos metros de su domicilio.

Por lo pronto, los investigadores creen que Monteros sigue refugiado en Trelew en la casa de algún amigo y confían en que no tardarán en encontrarlo.

La Policía ya se contactó con los familiares de Facundo Monteros, de 26 años, el principal apuntado por el crimen de José “Fatiga” Barrientos, el viernes a la madrugada en Trelew, y les encomendaron que les digan que se “entregue” en la Fiscalía o en una dependencia policial más cercana.
Los investigadores siguen de cerca los rastros de Monteros, un joven con quien Fatiga Barrientos había tenido un enfrentamiento hace un par de meses, y los testigos lo apuntan como el principal sospechoso.
Según las fuentes, Barrientos volvía de un boliche céntrico al que había ido a bailar con su hijo adolescente y dos amigos, cerca de las 6.20 horas, y quedó "regalado” -como se dice en la jerga criminal- a merced de su asesino, que creen que lo estaría esperando. Una vez allí, sin darle tiempo a reaccionar, le habría disparado en el parietal derecho a un metro y medio de distancia.

Si Fatiga Barrientos, esa madrugada -razonan los investigadores-, hubiera regresado a su casa por otra calle, quizá, no se habría cruzado a su verdugo. No obstante, el destino quiso que el conocido criminal de Rawson, que se había mudado a las Mil Viviendas de Trelew, tuviera su sentencia de muerte.
De acuerdo con los primeros datos, la bala habría ingresado por el parietal derecho y salido por la nuca.
El mismo viernes, la Policía, después de haber demorado al hijo y los otros dos testigos, buscó a Facundo Monteros en dos viviendas, pero no logró dar con él.

Allí secuestraron cuatro municiones calibre 9 x 19, que coinciden con la vaina servida hallada en la escena del crimen, además de un arma de fuego cal. 22 y equipos de comunicación.
El mismo día, la Policía se presentó ante los familiares del sospechoso, el padre, la hermana y una tía, a quienes le dijeron que lo más conveniente es que se ponga a disposición de la Justicia, algo que se espera que ocurra en las próximas horas.
A esta altura, los investigadores están convencidos de que Monteros estuvo escondido en una casa abandonada, de una señora que falleció el año pasado, que está ubicada a pocos metros de su domicilio.

Por lo pronto, los investigadores creen que Monteros sigue refugiado en Trelew en la casa de algún amigo y confían en que no tardarán en encontrarlo.