Este martes se realizó en Trelew una audiencia de control de la prisión preventiva que cumple Alexis Sebastián Huaiquilaf, imputado por la muerte de su padre Bernardino Huaiquilaf, ocurrida en su domicilio en el mes de junio.
Durante el debate, el Ministerio Público Fiscal representado por el procurador de fiscalía Mauro Quinteros y la abogada de fiscalía Ruth Ortega informó sobre los avances de la investigación de la causa.
En esa línea, relataron que en una fecha que estaría entre el 4 y el 7 de junio en el interior de un domicilio de Trelew, donde residía la víctima, el imputado sabiendo lo que hacía y con claras intenciones de dar fin a la vida de quien fuera su padre, le propinó varias puñaladas de manera salvaje contra su humanidad, produciéndole cortes en la zona de la mejilla derecha, en la oreja, en el pómulo, fosa nasal, ojo derecho y zona abdominal, con afectación del hígado, provocando la muerte.
Posteriormente al ataque propinado, y en circunstancias que el personal policial se hallaba trabajando en la escena del hecho, alertados por el dueño del inquilinato se presentó Alexis con manchas hemáticas en su ropa y zapatillas y con una herida en su mano, coincidente con la manipulación del cuchillo homicida, por lo que fue detenido inmediatamente.
La fiscalía argumentó sobre la gravedad de lo sucedido, calificando el hecho como homicidio agravado por el vínculo, debido a que se acabó con la vida de una persona que tenía 71 años de edad con la utilización de un arma blanca, la cantidad de lesiones provocadas y la existencia de los riesgos procesales.
Asimismo, expuso que en la audiencia de control de detención llevada adelante el 9 de junio, la Jueza de la causa encontró pertinentes los argumentos vertidos sobre la probabilidad de autoría y el peligro de fuga, y enumeró una serie de elementos colectados hasta el momento, de carácter testimonial y pericial, por lo que consideró que se encuentra reforzada la subsistencia de esos riesgos.
Algunos testimonios hacen mención a numerosas peleas que se habrían registrado entre el imputado y la víctima, además de referenciar sobre el corte que exhibía en su mano luego de lo sucedido. Uno de los testigos comenta como Alexis llegó a su casa buscando la curación de su herida y manifestando haberse “mandado una macana”.

Este martes se realizó en Trelew una audiencia de control de la prisión preventiva que cumple Alexis Sebastián Huaiquilaf, imputado por la muerte de su padre Bernardino Huaiquilaf, ocurrida en su domicilio en el mes de junio.
Durante el debate, el Ministerio Público Fiscal representado por el procurador de fiscalía Mauro Quinteros y la abogada de fiscalía Ruth Ortega informó sobre los avances de la investigación de la causa.
En esa línea, relataron que en una fecha que estaría entre el 4 y el 7 de junio en el interior de un domicilio de Trelew, donde residía la víctima, el imputado sabiendo lo que hacía y con claras intenciones de dar fin a la vida de quien fuera su padre, le propinó varias puñaladas de manera salvaje contra su humanidad, produciéndole cortes en la zona de la mejilla derecha, en la oreja, en el pómulo, fosa nasal, ojo derecho y zona abdominal, con afectación del hígado, provocando la muerte.
Posteriormente al ataque propinado, y en circunstancias que el personal policial se hallaba trabajando en la escena del hecho, alertados por el dueño del inquilinato se presentó Alexis con manchas hemáticas en su ropa y zapatillas y con una herida en su mano, coincidente con la manipulación del cuchillo homicida, por lo que fue detenido inmediatamente.
La fiscalía argumentó sobre la gravedad de lo sucedido, calificando el hecho como homicidio agravado por el vínculo, debido a que se acabó con la vida de una persona que tenía 71 años de edad con la utilización de un arma blanca, la cantidad de lesiones provocadas y la existencia de los riesgos procesales.
Asimismo, expuso que en la audiencia de control de detención llevada adelante el 9 de junio, la Jueza de la causa encontró pertinentes los argumentos vertidos sobre la probabilidad de autoría y el peligro de fuga, y enumeró una serie de elementos colectados hasta el momento, de carácter testimonial y pericial, por lo que consideró que se encuentra reforzada la subsistencia de esos riesgos.
Algunos testimonios hacen mención a numerosas peleas que se habrían registrado entre el imputado y la víctima, además de referenciar sobre el corte que exhibía en su mano luego de lo sucedido. Uno de los testigos comenta como Alexis llegó a su casa buscando la curación de su herida y manifestando haberse “mandado una macana”.