- Por Esteban Gallo
La semana no podría haber terminado peor para la dirigencia de la Asociación de Trabajadores de la Educación del Chubut. La jueza de garantías de Rawson, Karina Breckle, le imputó al secretario general de la ATECH Daniel Murphy, el delito de “daño agravado”, por los incidentes ocurridos durante la marcha de protesta realizada el pasado 22 de junio.
La fiscal Gómez presentó testimonios y una filmación, que vimos todos, porque se viralizó en medios y redes, donde se observa al irascible titular del gremio docente, rompiendo a patadas los vidrios de la puerta del Ministerio de Economía, en Rawson.
La “víctima agraviada” por el hecho que ahora se comienza a investigar por el plazo legal de seis meses, es el Estado provincial.
Sostengo que fue una semana tétrica para la dirigencia de ATECH porque hay que sumar la condena de culpabilidad que el Juez Fabio Monti le aplicó a Matías Shierloh, otro dirigente del sindicato, condenado por participar del incendio de la Legislatura provincial en 2019. Falta saber ahora, el calibre de la sanción que aplicará el alto funcionario judicial.
No me quiero ir tan atrás, pero recordemos que los tropezones judiciales del gremio comenzaron con la condena que la justicia le aplicó a Santiago Goodman, ex secretario general de la ATECH, por su participación en el mismo hecho por el que fue encontrado culpable Shierloh.
Es muy impactante para la sociedad y también debería serlo para la entidad sindical, que sus máximos dirigentes aparezcan en los diarios por sus conductas violentas y no por sus conquistas gremiales.
Hace algunos días, cuando se dictó la sentencia de Matías Shierloh, un grupo de manifestantes de ATECH denunció una supuesta connivencia del Poder Judicial con el gobierno de Mariano Arcioni. Un verdadero disparate. Acá no hay ningún gato encerrado. Lo que hay es prueba documental que acredita fehacientemente la comisión de un delito.
Y le doy una mala noticia a Daniel Murphy. Aunque él, en su desvarío diga que lo que sucedió en las puertas del Ministerio de Economía “fue una operación montada por la prensa”, el video es clarito. Es él, el que aparece pateando y rompiendo con el talón de su pie derecho los vidrios de la puerta del edificio provincial.
Si a mí, o a cualquier otro vecino de la provincia mañana nos agarra la chiripiorca y se nos ocurre romper a patadas la ventana de un edificio público en Rawson, o donde sea, nos tienen que abrir una causa judicial, porque nadie, absolutamente nadie, sea quien sea en esta provincia, puede salir indemne de haber causado un daño a un edificio público. ¡Imagínense si el Estado naturalizara estos hechos y no aplicara ninguna sanción! Sería un caos. Pero Murphy cree que puede andar por la vida haciéndose el Jackie Chan sin que nadie le diga que está mal.
También fue una mala semana para la dirigencia de la ATECH porque el gobierno ratificó el descuento de los días no trabajados durante el paro.
A los dirigentes ni se les mueve un pelo porque no sufren descuentos, pero es una muy mala noticia para los docentes que adhirieron a las medidas de fuerza y que van a sufrir deducciones muy potentes en agosto cuando cobren los sueldos de julio.
Menos mal para los afiliados de la ATECH, que mientras Murphy y compañía desfilan por los tribunales rindiendo cuenta de sus fechorías, los dirigentes de SITRAED, UDA, SADOP Y AMET les negocian los aumentos que vienen cobrando en los últimos meses.
Mientras tanto, transcurrieron 16 días de paro sin que hayan logrado una sola respuesta. No recuerdo que alguna vez un sindicato haya realizado un paro tan prolongado para no conseguir nada. En primer lugar, porque el gobierno no les da bola. En segundo lugar, porque los niveles de acatamiento son bajos y en tercer lugar porque no tienen el acompañamiento de la sociedad.
Después de la tremenda crisis educativa que hemos sufrido. ¿Qué es lo esperan los chubutenses? Que el gobierno y los sindicatos dialoguen, que sean capaces de establecer acuerdos, que se atienda el reclamo de los trabajadores, pero priorizando el dictado de clases. Hay cuatro gremios que interpretan el mensaje de la gente. Y está la ATECH, que hace rato que perdió la brújula.

- Por Esteban Gallo
La semana no podría haber terminado peor para la dirigencia de la Asociación de Trabajadores de la Educación del Chubut. La jueza de garantías de Rawson, Karina Breckle, le imputó al secretario general de la ATECH Daniel Murphy, el delito de “daño agravado”, por los incidentes ocurridos durante la marcha de protesta realizada el pasado 22 de junio.
La fiscal Gómez presentó testimonios y una filmación, que vimos todos, porque se viralizó en medios y redes, donde se observa al irascible titular del gremio docente, rompiendo a patadas los vidrios de la puerta del Ministerio de Economía, en Rawson.
La “víctima agraviada” por el hecho que ahora se comienza a investigar por el plazo legal de seis meses, es el Estado provincial.
Sostengo que fue una semana tétrica para la dirigencia de ATECH porque hay que sumar la condena de culpabilidad que el Juez Fabio Monti le aplicó a Matías Shierloh, otro dirigente del sindicato, condenado por participar del incendio de la Legislatura provincial en 2019. Falta saber ahora, el calibre de la sanción que aplicará el alto funcionario judicial.
No me quiero ir tan atrás, pero recordemos que los tropezones judiciales del gremio comenzaron con la condena que la justicia le aplicó a Santiago Goodman, ex secretario general de la ATECH, por su participación en el mismo hecho por el que fue encontrado culpable Shierloh.
Es muy impactante para la sociedad y también debería serlo para la entidad sindical, que sus máximos dirigentes aparezcan en los diarios por sus conductas violentas y no por sus conquistas gremiales.
Hace algunos días, cuando se dictó la sentencia de Matías Shierloh, un grupo de manifestantes de ATECH denunció una supuesta connivencia del Poder Judicial con el gobierno de Mariano Arcioni. Un verdadero disparate. Acá no hay ningún gato encerrado. Lo que hay es prueba documental que acredita fehacientemente la comisión de un delito.
Y le doy una mala noticia a Daniel Murphy. Aunque él, en su desvarío diga que lo que sucedió en las puertas del Ministerio de Economía “fue una operación montada por la prensa”, el video es clarito. Es él, el que aparece pateando y rompiendo con el talón de su pie derecho los vidrios de la puerta del edificio provincial.
Si a mí, o a cualquier otro vecino de la provincia mañana nos agarra la chiripiorca y se nos ocurre romper a patadas la ventana de un edificio público en Rawson, o donde sea, nos tienen que abrir una causa judicial, porque nadie, absolutamente nadie, sea quien sea en esta provincia, puede salir indemne de haber causado un daño a un edificio público. ¡Imagínense si el Estado naturalizara estos hechos y no aplicara ninguna sanción! Sería un caos. Pero Murphy cree que puede andar por la vida haciéndose el Jackie Chan sin que nadie le diga que está mal.
También fue una mala semana para la dirigencia de la ATECH porque el gobierno ratificó el descuento de los días no trabajados durante el paro.
A los dirigentes ni se les mueve un pelo porque no sufren descuentos, pero es una muy mala noticia para los docentes que adhirieron a las medidas de fuerza y que van a sufrir deducciones muy potentes en agosto cuando cobren los sueldos de julio.
Menos mal para los afiliados de la ATECH, que mientras Murphy y compañía desfilan por los tribunales rindiendo cuenta de sus fechorías, los dirigentes de SITRAED, UDA, SADOP Y AMET les negocian los aumentos que vienen cobrando en los últimos meses.
Mientras tanto, transcurrieron 16 días de paro sin que hayan logrado una sola respuesta. No recuerdo que alguna vez un sindicato haya realizado un paro tan prolongado para no conseguir nada. En primer lugar, porque el gobierno no les da bola. En segundo lugar, porque los niveles de acatamiento son bajos y en tercer lugar porque no tienen el acompañamiento de la sociedad.
Después de la tremenda crisis educativa que hemos sufrido. ¿Qué es lo esperan los chubutenses? Que el gobierno y los sindicatos dialoguen, que sean capaces de establecer acuerdos, que se atienda el reclamo de los trabajadores, pero priorizando el dictado de clases. Hay cuatro gremios que interpretan el mensaje de la gente. Y está la ATECH, que hace rato que perdió la brújula.