Pelé y Maradona, entre el cariño y los chispazos

Se conocieron en 1979, en un encuentro propiciado por la revista El Gráfico: el brasileño ya protagonizaba su "gira despedida" en el Cosmos, de Estados Unidos, y el "10" mostraba sus credenciales de heredero en Argentinos. La historia traería luego esa tensión de ambos, a veces silenciosa, a veces no, en reclamo de un trono que para muchos compartieron.

29 DIC 2022 - 17:40 | Actualizado 29 DIC 2022 - 23:32

Como sucedería tiempo después entre el propio Diego y Lionel Messi, tal vez como sucediera antes entre el propio Pelé y Alfredo Di Stéfano, la comparación no llegó nunca a ningún lado, perdida en la esquina imposible de emociones y contextos.

Pelé tocó la guitarra en aquel primer encuentro y volvió a tocarla muchos años después como invitado especial de "La Noche del 10", el programa que Diego hizo una temporada en Canal 13. Esa vez el brasileño cantó: "Vos querés ser yo, yo quiero ser vos".

Diego respondió con "El sueño del pibe" y la letra modificada: "Ganaré dinero. Seré un Maradona, un 'Bati', un Pelé". Era 2015, la inédita diplomacia televisada del "Pelusa".

Antes del final del programa, una emisión histórica de un ciclo inolvidable, Diego lo invitó a un último sueño: hacer "un cabeza".

Lo hicieron. Ahí están las imágenes, al alcance de todos.

Más allá, Pelé solía recriminarle a Diego sus formas, su verborragia, el desorden de su vida personal, esas cosas; Diego le adjudicaba a Pelé cierta cercanía con el poder de la FIFA, una tendencia a callarse ante la injusticia. Eso además de pedir para sí mismo, cada uno, el trono del fútbol de todos los tiempos.

En la mesa de los más grandes están seguro. Con Di Stéfano, con Messi, tal vez con un último integrante: el neerlandés Johan Cruyff.

Pero, en el medio y como quedó reflejado en aquellos encuentros -en los extremos de su relación-, siempre hubo cariño y respeto.

El 25 de noviembre de 2020, día del fallecimiento de Diego, Pelé escribió: "Qué noticia triste. Yo perdí un gran amigo y el mundo perdió una leyenda. Que Dios dé fuerza a sus familiares. Un día, espero que podamos jugar juntos a la pelota allá en el cielo".

Tal vez ya estén eso. Acá queda el cielo de lágrimas, de goles y de emociones memorables que ambos, a su manera, construyeron.

La familia de Maradona homenajea a Pelé

La familia de Diego Maradona homenajeó a la leyenda brasileña Pelé, fallecido este jueves en la ciudad de San Pablo, con un mensaje en la cuenta oficial del astro argentino en Instagram.

"Que descanses en paz 'O Rei' Pelé. Así te vamos a recordar siempre", fueron las palabras publicadas junto a un fotomontaje que muestra el rostro del brasileño junto a la imagen el día de la consagración en el Mundial México 1970.

Desde la muerte de Diego, el 25 de noviembre de 2020, la cuenta de Instagram del astro argentino, con 7,6 millones de seguidores, quedó a cargo de sus hijos, quienes la utilizan para expresarse frente a hechos trascendentales y también para recordar acontecimientos de su carrera deportiva.

Maradona y Pelé, las dos máximas figuras del fútbol mundial en el siglo XX, mantuvieron una relación con vaivenes marcada con la mutua admiración, los egos y sus diferentes posiciones políticas en relación con la FIFA.

El día que Maradona cumplió su sueño de conocer a Pelé

Diego tenía 18 años y ni siquiera había sido campeón mundial sub-20 en Japón, cuando cumplió un sueño que venía acunando desde el mismo momento en que también aspiraba a vestir la camiseta celeste y blanca: conoció personalmente a su admirado Pelé.

El factótum de ese encuentro fue el periodista Guillermo Blanco, que por entonces trabajaba en la prestigiosa revista deportiva El Gráfico.

La gestación de esa historia tuvo lugar en Montevideo, en un caluroso enero de 1979, cuando justamente ese seleccionado juvenil disputaba el Sudamericana clasificatorio para el Mundial de Japón de ese mismo año.

"Diego tenía el sueño de conocer a Pelé, me confesó después de una nota que le hice en un día libre en que se trasladó con su familia a la playa de Atlántida. Estaba muy feliz en ese momento por su presente personal y deportivo. La exclusión del Mundial 78 a último momento ya había quedado atrás", le empezó a contar Blanco a Télam.

"Sabés Guillermo que mi sueño es conocer a Pelé, me dijo Diego. Apenas volví a Buenos Aires, inmediatamente empezó el operativo para reunirlos, algo que en la revista nos llevó dos meses concretarlo", explicó el reconocido periodista oriundo de 9 de Julio.

Blanco precisó que al cabo de ese período de intensas gestiones el contacto con Pelé se concretó y el astro brasileño dijo que le "encantaría" esa posibilidad de recibir a Maradona.

"Todo se consumó el lunes 9 de abril de ese año, cuando viajamos con su representante, Jorge Cyterszpiler, el fotógrafo Ricardo Alfieri, el padre de Diego y yo. Nos hospedamos en el Hotel Palace, de Copacabana", recordó.

"Eran otros tiempos. Diego ocupó una habitación triple junto con su padre y su representante y yo fue con el fotógrafo. Llegamos el domingo 8 y a las tres de la madrugada del lunes sonó el teléfono y era Cyterszpiler quien me llamaba para pedirme autorización porque Maradona quería tomar una gaseosa del frigobar. Todo el viaje y la estadía estaba a cargo de El Gráfico", advirtió.

El viaje "se hizo en absoluto secreto, al punto que el propio presidente de Argentino Juniors, Próspero Consoli, se enteró cuando Diego ya estaba arriba del remise, porque lo vio y le preguntó adonde iba. 'Me voy a Brasil', le contestó Maradona. Los lunes eran sus días libres".

"Una vez concretado el encuentro fuimos todos hasta el piso 16 de un edificio en el que vivía Pelé en Río de Janeiro, y al ingresar todos Pelé 'gambeteó' hasta al propio Maradona y se estrechó en un gran abrazo con Don Diego. Así empezó todo", recordó con absoluta precisión.

"La charla entre los dos fue muy amena y se extendió por espacio de una hora. Durante todo ese tiempo Pelé, además de cantarle una canción tocando su propia guitarra, le dio a Diego varios consejos sobre como cuidar su cuerpo, y también su dinero. Qué hacer y que no, para tener una larga carrera", describió Blanco.

El retorno a Buenos Aires se produjo esa misma noche, porque al otro día Diego tenía que entrenarse con Argentinos Juniors.

El encuentro, retratado por Alfieri y contado por Blanco, no tuvo las características de una nota convencional, sino la referencia de un espectador de lujo que fue testigo del primer encuentro entre Pelé y su sucesor argentino, cuya dimensión alcanzaría ribetes históricos y testimoniales muchos años después, cuando también llegaron otros desencuentros.

Ese esfuerzo de producción debía tardar una semana en ver la luz, ya que la revista salía a la venta los lunes, en ese caso el 16 de abril, pero dos días antes, el sábado 14, Víctor Emilio Galíndez conquistaba el título mundial mediopesado de la Asociación Mundial de Boxeo al vencer en Nueva Orleans al estadounidense Mike Rossman.

La foto de la portada del lunes se la llevó entonces la victoria del pugilista de Vedia, y el encuentro entre Pelé y Maradona fue un recuadrito al pie. Hoy sería la tapa de todos los diarios del mundo. Historia viva y gigante de dos grandes de toda grandeza que seguramente ya deben estar jugando un cabeza en el cielo como alguna vez lo hicieron en un estudio de un canal de televisión porteño.

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29 DIC 2022 - 17:40

Como sucedería tiempo después entre el propio Diego y Lionel Messi, tal vez como sucediera antes entre el propio Pelé y Alfredo Di Stéfano, la comparación no llegó nunca a ningún lado, perdida en la esquina imposible de emociones y contextos.

Pelé tocó la guitarra en aquel primer encuentro y volvió a tocarla muchos años después como invitado especial de "La Noche del 10", el programa que Diego hizo una temporada en Canal 13. Esa vez el brasileño cantó: "Vos querés ser yo, yo quiero ser vos".

Diego respondió con "El sueño del pibe" y la letra modificada: "Ganaré dinero. Seré un Maradona, un 'Bati', un Pelé". Era 2015, la inédita diplomacia televisada del "Pelusa".

Antes del final del programa, una emisión histórica de un ciclo inolvidable, Diego lo invitó a un último sueño: hacer "un cabeza".

Lo hicieron. Ahí están las imágenes, al alcance de todos.

Más allá, Pelé solía recriminarle a Diego sus formas, su verborragia, el desorden de su vida personal, esas cosas; Diego le adjudicaba a Pelé cierta cercanía con el poder de la FIFA, una tendencia a callarse ante la injusticia. Eso además de pedir para sí mismo, cada uno, el trono del fútbol de todos los tiempos.

En la mesa de los más grandes están seguro. Con Di Stéfano, con Messi, tal vez con un último integrante: el neerlandés Johan Cruyff.

Pero, en el medio y como quedó reflejado en aquellos encuentros -en los extremos de su relación-, siempre hubo cariño y respeto.

El 25 de noviembre de 2020, día del fallecimiento de Diego, Pelé escribió: "Qué noticia triste. Yo perdí un gran amigo y el mundo perdió una leyenda. Que Dios dé fuerza a sus familiares. Un día, espero que podamos jugar juntos a la pelota allá en el cielo".

Tal vez ya estén eso. Acá queda el cielo de lágrimas, de goles y de emociones memorables que ambos, a su manera, construyeron.

La familia de Maradona homenajea a Pelé

La familia de Diego Maradona homenajeó a la leyenda brasileña Pelé, fallecido este jueves en la ciudad de San Pablo, con un mensaje en la cuenta oficial del astro argentino en Instagram.

"Que descanses en paz 'O Rei' Pelé. Así te vamos a recordar siempre", fueron las palabras publicadas junto a un fotomontaje que muestra el rostro del brasileño junto a la imagen el día de la consagración en el Mundial México 1970.

Desde la muerte de Diego, el 25 de noviembre de 2020, la cuenta de Instagram del astro argentino, con 7,6 millones de seguidores, quedó a cargo de sus hijos, quienes la utilizan para expresarse frente a hechos trascendentales y también para recordar acontecimientos de su carrera deportiva.

Maradona y Pelé, las dos máximas figuras del fútbol mundial en el siglo XX, mantuvieron una relación con vaivenes marcada con la mutua admiración, los egos y sus diferentes posiciones políticas en relación con la FIFA.

El día que Maradona cumplió su sueño de conocer a Pelé

Diego tenía 18 años y ni siquiera había sido campeón mundial sub-20 en Japón, cuando cumplió un sueño que venía acunando desde el mismo momento en que también aspiraba a vestir la camiseta celeste y blanca: conoció personalmente a su admirado Pelé.

El factótum de ese encuentro fue el periodista Guillermo Blanco, que por entonces trabajaba en la prestigiosa revista deportiva El Gráfico.

La gestación de esa historia tuvo lugar en Montevideo, en un caluroso enero de 1979, cuando justamente ese seleccionado juvenil disputaba el Sudamericana clasificatorio para el Mundial de Japón de ese mismo año.

"Diego tenía el sueño de conocer a Pelé, me confesó después de una nota que le hice en un día libre en que se trasladó con su familia a la playa de Atlántida. Estaba muy feliz en ese momento por su presente personal y deportivo. La exclusión del Mundial 78 a último momento ya había quedado atrás", le empezó a contar Blanco a Télam.

"Sabés Guillermo que mi sueño es conocer a Pelé, me dijo Diego. Apenas volví a Buenos Aires, inmediatamente empezó el operativo para reunirlos, algo que en la revista nos llevó dos meses concretarlo", explicó el reconocido periodista oriundo de 9 de Julio.

Blanco precisó que al cabo de ese período de intensas gestiones el contacto con Pelé se concretó y el astro brasileño dijo que le "encantaría" esa posibilidad de recibir a Maradona.

"Todo se consumó el lunes 9 de abril de ese año, cuando viajamos con su representante, Jorge Cyterszpiler, el fotógrafo Ricardo Alfieri, el padre de Diego y yo. Nos hospedamos en el Hotel Palace, de Copacabana", recordó.

"Eran otros tiempos. Diego ocupó una habitación triple junto con su padre y su representante y yo fue con el fotógrafo. Llegamos el domingo 8 y a las tres de la madrugada del lunes sonó el teléfono y era Cyterszpiler quien me llamaba para pedirme autorización porque Maradona quería tomar una gaseosa del frigobar. Todo el viaje y la estadía estaba a cargo de El Gráfico", advirtió.

El viaje "se hizo en absoluto secreto, al punto que el propio presidente de Argentino Juniors, Próspero Consoli, se enteró cuando Diego ya estaba arriba del remise, porque lo vio y le preguntó adonde iba. 'Me voy a Brasil', le contestó Maradona. Los lunes eran sus días libres".

"Una vez concretado el encuentro fuimos todos hasta el piso 16 de un edificio en el que vivía Pelé en Río de Janeiro, y al ingresar todos Pelé 'gambeteó' hasta al propio Maradona y se estrechó en un gran abrazo con Don Diego. Así empezó todo", recordó con absoluta precisión.

"La charla entre los dos fue muy amena y se extendió por espacio de una hora. Durante todo ese tiempo Pelé, además de cantarle una canción tocando su propia guitarra, le dio a Diego varios consejos sobre como cuidar su cuerpo, y también su dinero. Qué hacer y que no, para tener una larga carrera", describió Blanco.

El retorno a Buenos Aires se produjo esa misma noche, porque al otro día Diego tenía que entrenarse con Argentinos Juniors.

El encuentro, retratado por Alfieri y contado por Blanco, no tuvo las características de una nota convencional, sino la referencia de un espectador de lujo que fue testigo del primer encuentro entre Pelé y su sucesor argentino, cuya dimensión alcanzaría ribetes históricos y testimoniales muchos años después, cuando también llegaron otros desencuentros.

Ese esfuerzo de producción debía tardar una semana en ver la luz, ya que la revista salía a la venta los lunes, en ese caso el 16 de abril, pero dos días antes, el sábado 14, Víctor Emilio Galíndez conquistaba el título mundial mediopesado de la Asociación Mundial de Boxeo al vencer en Nueva Orleans al estadounidense Mike Rossman.

La foto de la portada del lunes se la llevó entonces la victoria del pugilista de Vedia, y el encuentro entre Pelé y Maradona fue un recuadrito al pie. Hoy sería la tapa de todos los diarios del mundo. Historia viva y gigante de dos grandes de toda grandeza que seguramente ya deben estar jugando un cabeza en el cielo como alguna vez lo hicieron en un estudio de un canal de televisión porteño.