Aunque no para este diario, pasó desapercibido el comienzo de un proceso oral y público para desentrañar la verdad detrás de lo que en su momento significó un verdadero escándalo para la comunidad: la aparición de actas de exámenes adulteradas, nada más y nada menos que en la Facultad de Ciencias Jurídicas de la UNPSJB. El episodio está cargado de simbolismo, toda vez que en una carrera universitaria donde se enseña y se proclama el respeto por la ley y la búsqueda de la justicia, aparece alguien intentando torcer los caminos institucionales y excavar desvíos al esfuerzo del estudio. Toda una paradoja.
Hay un dato casi indesmentible: la documentación fue manipulada y retocada para que pareciera lo que noes. Lo que este juicio intentará saber es quién lo hizo, y quizás por qué. Para eso comenzaron a desfilar empleados y docentes, que seguirán durante toda la semana. El caso parece simple pero es complejísimo, especialmente porque pasaron siete años.
Como sea, la comunidad universitaria y el foro local estarán atentos porque sonarán nombres conocidos y se hablará de maniobras de las que suele hablarse pero que las más de las veces quedan como incomprobables leyendas urbanas.
Todo en pos de hallar la verdad, ni más ni menos. Un juicio no es un espacio para operetas políticas ni para sostener complicidades encubiertas. A los protagonistas no les quedará otra que jurar y decir lo que saben. Hay una institución pedagógica, que se juega mucho.#

Aunque no para este diario, pasó desapercibido el comienzo de un proceso oral y público para desentrañar la verdad detrás de lo que en su momento significó un verdadero escándalo para la comunidad: la aparición de actas de exámenes adulteradas, nada más y nada menos que en la Facultad de Ciencias Jurídicas de la UNPSJB. El episodio está cargado de simbolismo, toda vez que en una carrera universitaria donde se enseña y se proclama el respeto por la ley y la búsqueda de la justicia, aparece alguien intentando torcer los caminos institucionales y excavar desvíos al esfuerzo del estudio. Toda una paradoja.
Hay un dato casi indesmentible: la documentación fue manipulada y retocada para que pareciera lo que noes. Lo que este juicio intentará saber es quién lo hizo, y quizás por qué. Para eso comenzaron a desfilar empleados y docentes, que seguirán durante toda la semana. El caso parece simple pero es complejísimo, especialmente porque pasaron siete años.
Como sea, la comunidad universitaria y el foro local estarán atentos porque sonarán nombres conocidos y se hablará de maniobras de las que suele hablarse pero que las más de las veces quedan como incomprobables leyendas urbanas.
Todo en pos de hallar la verdad, ni más ni menos. Un juicio no es un espacio para operetas políticas ni para sostener complicidades encubiertas. A los protagonistas no les quedará otra que jurar y decir lo que saben. Hay una institución pedagógica, que se juega mucho.#