Por Lorena Leeming / @loreleeming
Generar su propio trabajo, impulsar un emprendimiento y ganarse así la vida es la única opción para muchos. Muchos que en realidad, son minoría. Y que tantas veces las puertas se cierran porque si bien el avance de la sociedad es alto, aún queda largo camino por recorrer. Agustín Villafañe es referente de varones trans y de Diversidad Chubut. Junto a personas que integran el colectivo LGBTQ+, no binarias, pueblos originarios y mujeres en estado de vulnerabilidad por ser víctimas de violencia por razones de género integran un Programa aprobado por el Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad que consiste en trabajar en una chacra ubicada en Rawson. Generan para vender su propia producción. Villafañe admite que iniciativas como ésta tienen mucho valor pero remarca que aún cuando piden trabajo en distintos estamentos les sigue retumbando en la cabeza la frase de quienes les responden: “no tomamos gente así”.
Agustín, lejos del resentimiento y bronca por lo que en su propia piel le ha tocado y le toca vivir (una marginación histórica) apuesta al futuro. Cree en que la legislación vigente que contempla inclusión a través de cupos y el cambio de mirada que la comunidad toda está comenzando a tener, ayudará para que quienes forman parte de la “minoría” puedan tener mejor calidad de vida.
A sus 30 años, recién hace dos que pudo terminar la secundaria. Trabaja como operador en una parada de remises de Comodoro Rivadavia pero también es vendedor ambulante. La inseguridad lo persigue todo el tiempo. Y pide por ese cambio. “Quiero que las niñeces y adolescencias trans, no binarias, etcétera no pasen por lo mismo que nosotros. Que puedan terminar la secundaria. Que puedan trabajar”.
¿Cómo surgió proyecto?. “Organización de varones trans lo presentó. El programa se aprobó, se financiaron las herramientas y contamos con una chacra. El Programa es de Mujeres, Género y Diversidad que se llama Producir para lograr la independencia de mujeres en situación de violencia y personas del LGBTQ+ como también de pueblos originarios”, detalló.
“No, no somos muchos, pero las víctimas van apareciendo” deslizó Agustín. Aseguró que “no todos los que se contactan son integrantes de la organización pero sí asesoramos y acompañamos a muchas personas, tanto en Comodoro Rivadavia como Rawson y Trelew”, expresó.
Explicó el joven que “en Chubut Diverso somos todas las minorías: pueblos originarios, LGTBTQ+, victimas de violencia. Es diversidad, cualquier persona puede estar dentro de la organización. Por otra parte, estamos los varones trans de Chubut y No Binarios, se van sumando chicos. Todos estamos trabajando con todas las personas”.
El trabajo
Se detuvo en el trabajo que realizan. “En la chacra había mucha maleza, limpiamos todo y ya arrancamos con viveros para empezar a sembrar. Necesitamos seguridad. Hay una de las mujeres que sufría violencia de género y el agresor quería dañarla en lo económico. Con el Programa y herramientas estamos ayudando. Hay cosas que no entran en el Programa como el pago de alquiler, nylon y semillas. La idea es comercializar verduras. En esta chacra queremos producir nuestra propia mercadería”, reveló.
“No quiero privilegios”
Habló de su situación, de la situación que atraviesan muchas personas que lo acompañan cada día. “Yo como varón trans, mis compañeros igual, no pido estar detrás de un escritorio tomando café ni ningún privilegio. No pedimos nada, queremos trabajar. Vendo cosas en la calle. No me importa de qué trabajar. Ahora estoy en una remisería. Lo que se trata de conseguir con el cupo trans es trabajo. Porque la gente, cuando va una compañera a llevar un curriculum le dicen que no. Te dicen que no toman “gente así”. Las leyes están para eso no para despertar odio o comentarios de odio y se replican. Retrocedemos como sociedad”, subrayó.
La opción es entonces, generar su propio ingreso económico. Y para tal fin a Agustín pone todas sus energías. Le duele la discriminación, el destrato y la seguridad, pero no afloja. “Los Programas nacionales para personas trans es para que podamos trabajar, generar nuestra propia economía. Son programas muy necesarios tanto en el país como en los municipios: generan empleo” explica con suma claridad y tratando que se entienda palabra por palabra.
“Somos minoría”
Citó algunas experiencias que angustian pero que hacen que los brazos, no se bajen. “Hay compañeros que dicen que han ido a la municipalidad a buscar trabajo y le dijeron que listo, que el cupo trans ya está ocupado por una persona. Pero no nos podemos quedar en eso. Se cumple el cupo en municipios como Comodoro Rivadavia y Trelew que hay chicas trans trabajando pero no en todos. Somos minoría pero cada vez estamos siendo más”, apuntó.
Agustín expone su experiencia y difunde el trabajo que están llevando adelante con un claro objetivo: visibilizar lo que está sucediendo con el colectivo LGTBQ+ y personas que se encuentran en vulnerabilidad social. “Hay muchos adolescentes trans que no están terminando la escuela y no quiero que pasen lo que pasamos nosotros. Yo terminé la escuela a los 28 años. A mi no me gustaría que el día de mañana no la terminen”.
Para finalizar, Agustín fue preciso en lo que expresó: “Hubo un gran avance como sociedad aunque falta bastante. No queremos que chicas o chicos de 20 años en lugar de estar estudiando salgan a trabajar en prostitución o algún trabajo similar. Siendo vendedor corrí mucho peligro toda mi vida y pasé muchas cosas. Queremos cambiar el futuro de las niñeces y las adolescencias trans”. #

Por Lorena Leeming / @loreleeming
Generar su propio trabajo, impulsar un emprendimiento y ganarse así la vida es la única opción para muchos. Muchos que en realidad, son minoría. Y que tantas veces las puertas se cierran porque si bien el avance de la sociedad es alto, aún queda largo camino por recorrer. Agustín Villafañe es referente de varones trans y de Diversidad Chubut. Junto a personas que integran el colectivo LGBTQ+, no binarias, pueblos originarios y mujeres en estado de vulnerabilidad por ser víctimas de violencia por razones de género integran un Programa aprobado por el Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad que consiste en trabajar en una chacra ubicada en Rawson. Generan para vender su propia producción. Villafañe admite que iniciativas como ésta tienen mucho valor pero remarca que aún cuando piden trabajo en distintos estamentos les sigue retumbando en la cabeza la frase de quienes les responden: “no tomamos gente así”.
Agustín, lejos del resentimiento y bronca por lo que en su propia piel le ha tocado y le toca vivir (una marginación histórica) apuesta al futuro. Cree en que la legislación vigente que contempla inclusión a través de cupos y el cambio de mirada que la comunidad toda está comenzando a tener, ayudará para que quienes forman parte de la “minoría” puedan tener mejor calidad de vida.
A sus 30 años, recién hace dos que pudo terminar la secundaria. Trabaja como operador en una parada de remises de Comodoro Rivadavia pero también es vendedor ambulante. La inseguridad lo persigue todo el tiempo. Y pide por ese cambio. “Quiero que las niñeces y adolescencias trans, no binarias, etcétera no pasen por lo mismo que nosotros. Que puedan terminar la secundaria. Que puedan trabajar”.
¿Cómo surgió proyecto?. “Organización de varones trans lo presentó. El programa se aprobó, se financiaron las herramientas y contamos con una chacra. El Programa es de Mujeres, Género y Diversidad que se llama Producir para lograr la independencia de mujeres en situación de violencia y personas del LGBTQ+ como también de pueblos originarios”, detalló.
“No, no somos muchos, pero las víctimas van apareciendo” deslizó Agustín. Aseguró que “no todos los que se contactan son integrantes de la organización pero sí asesoramos y acompañamos a muchas personas, tanto en Comodoro Rivadavia como Rawson y Trelew”, expresó.
Explicó el joven que “en Chubut Diverso somos todas las minorías: pueblos originarios, LGTBTQ+, victimas de violencia. Es diversidad, cualquier persona puede estar dentro de la organización. Por otra parte, estamos los varones trans de Chubut y No Binarios, se van sumando chicos. Todos estamos trabajando con todas las personas”.
El trabajo
Se detuvo en el trabajo que realizan. “En la chacra había mucha maleza, limpiamos todo y ya arrancamos con viveros para empezar a sembrar. Necesitamos seguridad. Hay una de las mujeres que sufría violencia de género y el agresor quería dañarla en lo económico. Con el Programa y herramientas estamos ayudando. Hay cosas que no entran en el Programa como el pago de alquiler, nylon y semillas. La idea es comercializar verduras. En esta chacra queremos producir nuestra propia mercadería”, reveló.
“No quiero privilegios”
Habló de su situación, de la situación que atraviesan muchas personas que lo acompañan cada día. “Yo como varón trans, mis compañeros igual, no pido estar detrás de un escritorio tomando café ni ningún privilegio. No pedimos nada, queremos trabajar. Vendo cosas en la calle. No me importa de qué trabajar. Ahora estoy en una remisería. Lo que se trata de conseguir con el cupo trans es trabajo. Porque la gente, cuando va una compañera a llevar un curriculum le dicen que no. Te dicen que no toman “gente así”. Las leyes están para eso no para despertar odio o comentarios de odio y se replican. Retrocedemos como sociedad”, subrayó.
La opción es entonces, generar su propio ingreso económico. Y para tal fin a Agustín pone todas sus energías. Le duele la discriminación, el destrato y la seguridad, pero no afloja. “Los Programas nacionales para personas trans es para que podamos trabajar, generar nuestra propia economía. Son programas muy necesarios tanto en el país como en los municipios: generan empleo” explica con suma claridad y tratando que se entienda palabra por palabra.
“Somos minoría”
Citó algunas experiencias que angustian pero que hacen que los brazos, no se bajen. “Hay compañeros que dicen que han ido a la municipalidad a buscar trabajo y le dijeron que listo, que el cupo trans ya está ocupado por una persona. Pero no nos podemos quedar en eso. Se cumple el cupo en municipios como Comodoro Rivadavia y Trelew que hay chicas trans trabajando pero no en todos. Somos minoría pero cada vez estamos siendo más”, apuntó.
Agustín expone su experiencia y difunde el trabajo que están llevando adelante con un claro objetivo: visibilizar lo que está sucediendo con el colectivo LGTBQ+ y personas que se encuentran en vulnerabilidad social. “Hay muchos adolescentes trans que no están terminando la escuela y no quiero que pasen lo que pasamos nosotros. Yo terminé la escuela a los 28 años. A mi no me gustaría que el día de mañana no la terminen”.
Para finalizar, Agustín fue preciso en lo que expresó: “Hubo un gran avance como sociedad aunque falta bastante. No queremos que chicas o chicos de 20 años en lugar de estar estudiando salgan a trabajar en prostitución o algún trabajo similar. Siendo vendedor corrí mucho peligro toda mi vida y pasé muchas cosas. Queremos cambiar el futuro de las niñeces y las adolescencias trans”. #