Gustavo Ibarra: “Hay que buscar cómo seguir motivado”

El triatleta trelewense dialogó con Tiempo Deportivo sobre cómo afronta esta pandemia como deportista y propietario de un gimnasio.

Ibarra habló de la pandemia como deportista y dueño de un gimnasio.
Ibarra habló de la pandemia como deportista y dueño de un gimnasio.
26 SEP 2020 - 20:24 | Actualizado

El triatleta trelewense Gustavo Ibarra, dialogó con “Tiempo Deportivo” sobre cómo afronta esta pandemia como deportista y propietario de un gimnasio. “Ya hace casi un mes que estamos entrenando en todas las disciplinas, se abrió el natatorio así que podemos nadar en la pileta, podemos correr y andar en bicicleta, ya estamos entrenando más ordenados por suerte, y trabajando en el gimnasio, casi en una normalidad”, comenzó.

“Cuando arrancó todo yo tuve la suerte de que podía utilizar las máquinas, pesas, bicicleta fija y cinta del gimnasio, entonces nunca paré de entrenar, igualmente era muy limitado también, no es lo normal a lo que uno estaba acostumbrado a entrenar al aire libre, hay que aguantar y esperar que vaya pasando de a poco”.

Ibarra contó que “antes de la pandemia yo me estaba preparando para una carrera en Estados Unidos en julio, otra en agosto y cerraba el año con el Mundial de Nueva Zelanda, que había clasificado el año pasado, pero todas las competencias se fueron suspendiendo y en agosto nos avisaron que Nueva Zelanda pasó para 2022”.

Entrenar en pandemia

El triatleta expresó que “tiene sus dos caras” entrenar sin objetivos. “El lado negativo es que por ahí uno estaba acostumbrado a entrenar intensamente y al no competir uno se pregunta ¿para qué entrenar tan intenso si no voy a competir de acá a un año?. Y lo positivo es que hay mucho tiempo para entrenar, entonces uno puede ir regulando los volúmenes, la intensidad, dosificando la fuerza, la cantidad de kilómetros en bici y trote, se planifica mejor”.

Y agregó: “Yo tengo un grupo que les armo el plan de entrenamiento de triatlón, atletismo y ciclismo. Un grupo entrena en la pileta a la mañana en el natatorio, el otro grupo les planifico y entrenan a medida que cada uno puede. Ayuda a incentivarse entrenar en grupo, muchos se deprimen o no quieren entrenar porque no hay carreras, se bajonean, hay que buscar cómo seguir motivado, hacerlo por gusto y placer, no hace falta que haya una carrera, disfrutar el día a día”.

Gimnasio

Ibarra es propietario del gimnasio Deporvida y al igual que todos debió cerrar las puertas al inicio de la cuarentena. “Tuve que cerrar en marzo hasta julio, tuvimos varias reuniones con el municipio, era una necesidad abrir tras cuatro meses sin trabajar, fue a prueba y error hasta que nos dieron el okey y pudimos abrir, con protocolos bien estrictos para mantener el cuidado, en grupos reducidos de 10 o 12 personas, por turnos. Nos sirvió para agrupar la gente y tener más control y orden, se entrena una hora por grupo, divididos por edades. A la tarde son 4 turnos, antes teníamos casi 10 porque cerrábamos más tarde, no está mal tampoco, yo le veo el lado positivo a que se trabaja más ordenado, con menos gente y más personalizado. La gente se adapta, son cambios para bien, me parecen bárbaros, es más, yo creo que cuando pase esto los cambios van a quedar igual porque mejoraron la calidad de entrenamientos”, cerró.

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Ibarra habló de la pandemia como deportista y dueño de un gimnasio.
Ibarra habló de la pandemia como deportista y dueño de un gimnasio.
26 SEP 2020 - 20:24

El triatleta trelewense Gustavo Ibarra, dialogó con “Tiempo Deportivo” sobre cómo afronta esta pandemia como deportista y propietario de un gimnasio. “Ya hace casi un mes que estamos entrenando en todas las disciplinas, se abrió el natatorio así que podemos nadar en la pileta, podemos correr y andar en bicicleta, ya estamos entrenando más ordenados por suerte, y trabajando en el gimnasio, casi en una normalidad”, comenzó.

“Cuando arrancó todo yo tuve la suerte de que podía utilizar las máquinas, pesas, bicicleta fija y cinta del gimnasio, entonces nunca paré de entrenar, igualmente era muy limitado también, no es lo normal a lo que uno estaba acostumbrado a entrenar al aire libre, hay que aguantar y esperar que vaya pasando de a poco”.

Ibarra contó que “antes de la pandemia yo me estaba preparando para una carrera en Estados Unidos en julio, otra en agosto y cerraba el año con el Mundial de Nueva Zelanda, que había clasificado el año pasado, pero todas las competencias se fueron suspendiendo y en agosto nos avisaron que Nueva Zelanda pasó para 2022”.

Entrenar en pandemia

El triatleta expresó que “tiene sus dos caras” entrenar sin objetivos. “El lado negativo es que por ahí uno estaba acostumbrado a entrenar intensamente y al no competir uno se pregunta ¿para qué entrenar tan intenso si no voy a competir de acá a un año?. Y lo positivo es que hay mucho tiempo para entrenar, entonces uno puede ir regulando los volúmenes, la intensidad, dosificando la fuerza, la cantidad de kilómetros en bici y trote, se planifica mejor”.

Y agregó: “Yo tengo un grupo que les armo el plan de entrenamiento de triatlón, atletismo y ciclismo. Un grupo entrena en la pileta a la mañana en el natatorio, el otro grupo les planifico y entrenan a medida que cada uno puede. Ayuda a incentivarse entrenar en grupo, muchos se deprimen o no quieren entrenar porque no hay carreras, se bajonean, hay que buscar cómo seguir motivado, hacerlo por gusto y placer, no hace falta que haya una carrera, disfrutar el día a día”.

Gimnasio

Ibarra es propietario del gimnasio Deporvida y al igual que todos debió cerrar las puertas al inicio de la cuarentena. “Tuve que cerrar en marzo hasta julio, tuvimos varias reuniones con el municipio, era una necesidad abrir tras cuatro meses sin trabajar, fue a prueba y error hasta que nos dieron el okey y pudimos abrir, con protocolos bien estrictos para mantener el cuidado, en grupos reducidos de 10 o 12 personas, por turnos. Nos sirvió para agrupar la gente y tener más control y orden, se entrena una hora por grupo, divididos por edades. A la tarde son 4 turnos, antes teníamos casi 10 porque cerrábamos más tarde, no está mal tampoco, yo le veo el lado positivo a que se trabaja más ordenado, con menos gente y más personalizado. La gente se adapta, son cambios para bien, me parecen bárbaros, es más, yo creo que cuando pase esto los cambios van a quedar igual porque mejoraron la calidad de entrenamientos”, cerró.