A las diez de la noche del jueves, falleció en Gaiman a los 90 años Albina Jones de Zampini. La querida vecina padecía los achaques del tiempo y pasó sus últimos días rodeada del afecto de su familia y amigos en el hospital de Gaiman. Junto a su esposo ya fallecido, Virgilio Zampini, dejó un importante legado cultural.
Fue la autora de dos requeridos libros. Cien Atuendos y un Sombrero y dos ediciones de Reunión de familias en el Sur. Estos dos tomos recopilan la genealogía de los grupos familiares que comenzaron a expandirse en Chubut a partir de la llegada de las primeras 30 familias de galeses. Llevó a cabo una intensa investigación que la llevó a recorrer toda la región, incluso Gales.
Sus libros son hasta en la actualidad de permanente consulta para quienes quieren saber sus orígenes y hasta para buscar primos lejanos o revelar parentescos. Albina era muy querible. Siempre respondía con una sonrisa afectuosa y será recordada por su solidaridad y sentido de los valores que le ha dejado a su descendencia como legado.
La historia de Albina
Nació en su casa de Gaiman el 15 de noviembre de 1926, a metros del río Chubut. Descendiente de pioneros del valle, vivió su infancia entre la creciente urbe y la zona rural. Estudió en la entonces Escuela 34, actualmente Escuela provincial número 100. Tras culminar sus estudios secundarios viajó a Buenos Aires a estudiar enfermería. Hizo sus prácticas en el Hospital Británico.
Una vez de regreso en el valle inferior, se volcó a la docencia, actividad que desarrolló en fraternidad con su esposo. Su dedicación la llevó a parajes recónditos de Chubut. Trabajó en una pequeña escuelita en la zona de Buen Pasto y posteriormente en Bajada del Diablo. También, tuvo su paso por Rawson. En cada lugar donde estuvo dejó una huella. Será recordada por su manera cariñosa y recta.
Luego se trasladó de nuevo a Gaiman, donde ya habiendo contraído enlace con don Zampini, se instalaron en una hermosa casa donde vivieron juntos por décadas, hasta la partida de él, en la calle Michael Jones y Belgrano. Trabajó en el Colegio Camwy donde enseñó dibujo y pintura a dos generaciones.
Su sobrina, Glory Puw, la recordó como una persona “cariñosa. Fue como una madre. Cuando mi mamá se fue a trabajar al campo, ella me cuidó como una hija más con Mery (Zampini). Me cuidó de bebé. Fue alguien muy especial”. Glory contó que Albina escribía en cuadernos los hechos más importantes que rodeaban su vida. “Dejó anotaciones de todo, como una especie de diario en unos libros familiares, como cuadernos con recortes de diarios y demás”.
Albina fue velada ayer en la capilla Bethel de Gaiman y sus restos serán sepultados hoy desde las 10.30 en el cementerio municipal. La familia pidió que no se envíen coronas florales y que el mismo importe sea donado a la Asociación Cooperadora del Hospital de Gaiman.

A las diez de la noche del jueves, falleció en Gaiman a los 90 años Albina Jones de Zampini. La querida vecina padecía los achaques del tiempo y pasó sus últimos días rodeada del afecto de su familia y amigos en el hospital de Gaiman. Junto a su esposo ya fallecido, Virgilio Zampini, dejó un importante legado cultural.
Fue la autora de dos requeridos libros. Cien Atuendos y un Sombrero y dos ediciones de Reunión de familias en el Sur. Estos dos tomos recopilan la genealogía de los grupos familiares que comenzaron a expandirse en Chubut a partir de la llegada de las primeras 30 familias de galeses. Llevó a cabo una intensa investigación que la llevó a recorrer toda la región, incluso Gales.
Sus libros son hasta en la actualidad de permanente consulta para quienes quieren saber sus orígenes y hasta para buscar primos lejanos o revelar parentescos. Albina era muy querible. Siempre respondía con una sonrisa afectuosa y será recordada por su solidaridad y sentido de los valores que le ha dejado a su descendencia como legado.
La historia de Albina
Nació en su casa de Gaiman el 15 de noviembre de 1926, a metros del río Chubut. Descendiente de pioneros del valle, vivió su infancia entre la creciente urbe y la zona rural. Estudió en la entonces Escuela 34, actualmente Escuela provincial número 100. Tras culminar sus estudios secundarios viajó a Buenos Aires a estudiar enfermería. Hizo sus prácticas en el Hospital Británico.
Una vez de regreso en el valle inferior, se volcó a la docencia, actividad que desarrolló en fraternidad con su esposo. Su dedicación la llevó a parajes recónditos de Chubut. Trabajó en una pequeña escuelita en la zona de Buen Pasto y posteriormente en Bajada del Diablo. También, tuvo su paso por Rawson. En cada lugar donde estuvo dejó una huella. Será recordada por su manera cariñosa y recta.
Luego se trasladó de nuevo a Gaiman, donde ya habiendo contraído enlace con don Zampini, se instalaron en una hermosa casa donde vivieron juntos por décadas, hasta la partida de él, en la calle Michael Jones y Belgrano. Trabajó en el Colegio Camwy donde enseñó dibujo y pintura a dos generaciones.
Su sobrina, Glory Puw, la recordó como una persona “cariñosa. Fue como una madre. Cuando mi mamá se fue a trabajar al campo, ella me cuidó como una hija más con Mery (Zampini). Me cuidó de bebé. Fue alguien muy especial”. Glory contó que Albina escribía en cuadernos los hechos más importantes que rodeaban su vida. “Dejó anotaciones de todo, como una especie de diario en unos libros familiares, como cuadernos con recortes de diarios y demás”.
Albina fue velada ayer en la capilla Bethel de Gaiman y sus restos serán sepultados hoy desde las 10.30 en el cementerio municipal. La familia pidió que no se envíen coronas florales y que el mismo importe sea donado a la Asociación Cooperadora del Hospital de Gaiman.