Ametrice, otra vez reducida a escombros

La antigua y bella localidad italiana, que se alza en el corazón de los montes Apeninos y hunde sus raíces en la prehistoria, fue nuevamente devastada por un terremoto como hace casi cuatro siglos, cuando ya existían algunas de sus magníficas iglesias que esta vez sucumbieron por las fuertes sacudidas.

"La mitad del pueblo ya no existe, la gente está bajo los escombros", dijo el alcalde de Ametrice.
"La mitad del pueblo ya no existe, la gente está bajo los escombros", dijo el alcalde de Ametrice.
24 AGO 2016 - 21:37 | Actualizado


«No sé qué decir, sólo esperar que no haya demasiadas víctimas y que tengamos el coraje de salir adelante», alcanzó a decir el párroco de Amatrice, Savino Di Amelio, antes de que lo quiebre el llanto ante el desastre que sorprendió al pueblo esta madrugada, mientras dormía.
Italia es magnífica, realmente lo es, pero más que Roma, Venecia, Verona y otras grandes ciudades que maravilla con sus edificios y ruinas histórico emergiendo del moderno paisaje urbano, los que atrapan el alma del visitante son los pequeños pueblos con sus fisonomías medievales.
De la zona afectada hoy por el terremoto eran las sabinas que, según la leyenda, raptaron los romanos cuando la actual capital de Italia era gobernada por uno de sus fundadores, Rómulo.
Amatrice, en la provincia de Rieti, y Norcia, en Peruggia, los más afectados por el sismo de hoy, son dos de "I borghi piu belli d'Italia" ("Los pueblos más bellos de Italia), una asociación privada creada en 2001 para promover su valor histórico, paisajístico, cultural y turístico.
"La fascinación de la Italia oculta" es el lema de esa asociación, que agrupó al inicio a un centenar de pueblos y hoy tiene 257.
Entre ellos está Gradara (Pésaro), con el castillo donde vivió Lucrecia Borgia cuando a los 14 años la casaron con Giovanni Sforza; Castel Gandolfo (Roma), donde está la residencia papal de verano; y Caprarola, a 60 kilómetros de Roma, que conserva el palacio con las famosas escaleras que mandó a construir Alejandro Farnesio -hermano de Giulia, la amante del papa Borgia-, quien años después se convirtió en Pontífice como Paulo III.
El objetivo, dice la entidad en su portal de Internet, es salvaguardar, conservar y revitalizar pequeños núcleos, comunas y hasta caseríos que por estar fuera de los principales circuitos turísticos corren el riesgo, pese a sus grandes valores, de ser olvidados con la consecuente degradación, despoblamiento y abandono.
No era ese el caso del pueblo que con sus 2.600 habitantes estaba pleno de turistas en este mes del verano, cuando los italianos están mayoritariamente de vacaciones, y porque el domingo se celebraba la 50° "sagra" (fiesta) del spaghetti a la amatriciana, una salsa de origen pastoril que lleva una especie de panceta de carrillo de cerdo, queso pecorino, oliva y sal. 
Todos los proyectos, como decenas de vidas, quedaron truncos esta madrugada cuando la mitad del pueblo colapsó por el terremoto de 6,2 grados que sacudió la región entre Lazio, Umbria y Las Marcas.
La misma intensidad, estiman los expertos, tuvo el sismo que el 7 de octubre de 1639 destruyó Amatrice y Accumuli, asentadas en los Apeninos entre el Lazio y el Abruzzo, sobre una peligrosa falla sísmica, publicó hoy RAI News.
Aquel episodio dejó, como esta vez, su secuela de destrucción y muerte bajo las ruinas.
Otros terremotos azotaron la región en 1646 y 1703, pero varias de las construcciones más antiguas, como algunas iglesias erigidas en los siglos XIV y XV, habían resistido hasta hoy, cuando colapsaron la basílica de San Francisco, la iglesia de San't Agostino y el santuario de Icona Passatora.
Daños similares presentaban monumentos romanos, barrocos, renacentistas y otras joyas históricas y culturales de la pequeña ciudad , que fue parte del Reino de Las Dos Sicilias y hasta 1927 integró la provincia de L'Aquila, cuya capital también sufrió en abril de 2009 un devastador terremoto.
Gran parte de las casas, antiguas y construidas en piedra, se derrumbó.
El intendente de Amatrice, Sergio Pirozzi, lanzó hoy una angustiada apelación para que liberen las calles de acceso al pueblo. "Tenemos espacio para lo helicópteros de socorro, pero la prioridad es liberar las calles", exhortó.
"Aquí la situación es dramática. Los muertos son tantos, no puedo hacer un balance", el pueblo quedó partido en dos por el sismo y "no sabemos cuánto hay ahí abajo" de los escombros, lamentó.

"La mitad del pueblo ya no existe, la gente está bajo los escombros", dijo el alcalde de Ametrice.
"La mitad del pueblo ya no existe, la gente está bajo los escombros", dijo el alcalde de Ametrice.
24 AGO 2016 - 21:37


«No sé qué decir, sólo esperar que no haya demasiadas víctimas y que tengamos el coraje de salir adelante», alcanzó a decir el párroco de Amatrice, Savino Di Amelio, antes de que lo quiebre el llanto ante el desastre que sorprendió al pueblo esta madrugada, mientras dormía.
Italia es magnífica, realmente lo es, pero más que Roma, Venecia, Verona y otras grandes ciudades que maravilla con sus edificios y ruinas histórico emergiendo del moderno paisaje urbano, los que atrapan el alma del visitante son los pequeños pueblos con sus fisonomías medievales.
De la zona afectada hoy por el terremoto eran las sabinas que, según la leyenda, raptaron los romanos cuando la actual capital de Italia era gobernada por uno de sus fundadores, Rómulo.
Amatrice, en la provincia de Rieti, y Norcia, en Peruggia, los más afectados por el sismo de hoy, son dos de "I borghi piu belli d'Italia" ("Los pueblos más bellos de Italia), una asociación privada creada en 2001 para promover su valor histórico, paisajístico, cultural y turístico.
"La fascinación de la Italia oculta" es el lema de esa asociación, que agrupó al inicio a un centenar de pueblos y hoy tiene 257.
Entre ellos está Gradara (Pésaro), con el castillo donde vivió Lucrecia Borgia cuando a los 14 años la casaron con Giovanni Sforza; Castel Gandolfo (Roma), donde está la residencia papal de verano; y Caprarola, a 60 kilómetros de Roma, que conserva el palacio con las famosas escaleras que mandó a construir Alejandro Farnesio -hermano de Giulia, la amante del papa Borgia-, quien años después se convirtió en Pontífice como Paulo III.
El objetivo, dice la entidad en su portal de Internet, es salvaguardar, conservar y revitalizar pequeños núcleos, comunas y hasta caseríos que por estar fuera de los principales circuitos turísticos corren el riesgo, pese a sus grandes valores, de ser olvidados con la consecuente degradación, despoblamiento y abandono.
No era ese el caso del pueblo que con sus 2.600 habitantes estaba pleno de turistas en este mes del verano, cuando los italianos están mayoritariamente de vacaciones, y porque el domingo se celebraba la 50° "sagra" (fiesta) del spaghetti a la amatriciana, una salsa de origen pastoril que lleva una especie de panceta de carrillo de cerdo, queso pecorino, oliva y sal. 
Todos los proyectos, como decenas de vidas, quedaron truncos esta madrugada cuando la mitad del pueblo colapsó por el terremoto de 6,2 grados que sacudió la región entre Lazio, Umbria y Las Marcas.
La misma intensidad, estiman los expertos, tuvo el sismo que el 7 de octubre de 1639 destruyó Amatrice y Accumuli, asentadas en los Apeninos entre el Lazio y el Abruzzo, sobre una peligrosa falla sísmica, publicó hoy RAI News.
Aquel episodio dejó, como esta vez, su secuela de destrucción y muerte bajo las ruinas.
Otros terremotos azotaron la región en 1646 y 1703, pero varias de las construcciones más antiguas, como algunas iglesias erigidas en los siglos XIV y XV, habían resistido hasta hoy, cuando colapsaron la basílica de San Francisco, la iglesia de San't Agostino y el santuario de Icona Passatora.
Daños similares presentaban monumentos romanos, barrocos, renacentistas y otras joyas históricas y culturales de la pequeña ciudad , que fue parte del Reino de Las Dos Sicilias y hasta 1927 integró la provincia de L'Aquila, cuya capital también sufrió en abril de 2009 un devastador terremoto.
Gran parte de las casas, antiguas y construidas en piedra, se derrumbó.
El intendente de Amatrice, Sergio Pirozzi, lanzó hoy una angustiada apelación para que liberen las calles de acceso al pueblo. "Tenemos espacio para lo helicópteros de socorro, pero la prioridad es liberar las calles", exhortó.
"Aquí la situación es dramática. Los muertos son tantos, no puedo hacer un balance", el pueblo quedó partido en dos por el sismo y "no sabemos cuánto hay ahí abajo" de los escombros, lamentó.