Gabriela Betancur, docente de la escuela de nivel secundario, explicó que “buscamos darle una jornada de alegría a los alumnos”, agregando que la propuesta permitió la interacción entre los estudiantes y, además, desmitificar el estereotipo que existe sobre los adolescentes y jóvenes de la barriada.
La educadora puntualizó que “la idea surgió en el aula donde preguntamos qué se hacía para el
Día del Niño en el barrio. Ante la respuesta que no se hacía ninguna actividad, se propuso la realización de diferentes juegos que permitieran concretar la jornada de recreación.
El proyecto apuntó a que cada curso desarrollase un juego que permitiera la realización de una gran kermese que se montó en la víspera en el salón de usos múltiples de la Escuela 219 y que generó la sonrisa y alegría de sus alumnos.
El trabajo comenzó en el mes junio y a lo largo de estas semanas se pudo apreciar la contracción y vocación que los alumnos tuvieron para lograr el objetivo propuesto, siendo intención continuar con este tipo de acciones que permiten la integración del barrio y la concreción del sentido de pertenencia.
Betancur destacó que “hubo un compromiso muy grande de los chicos porque trabajaron durante los días feriados en el colegio con el fin de armar los juegos. Siempre tuvieron la predisposición de poder darle alegría a los chicos del barrio”.

Gabriela Betancur, docente de la escuela de nivel secundario, explicó que “buscamos darle una jornada de alegría a los alumnos”, agregando que la propuesta permitió la interacción entre los estudiantes y, además, desmitificar el estereotipo que existe sobre los adolescentes y jóvenes de la barriada.
La educadora puntualizó que “la idea surgió en el aula donde preguntamos qué se hacía para el
Día del Niño en el barrio. Ante la respuesta que no se hacía ninguna actividad, se propuso la realización de diferentes juegos que permitieran concretar la jornada de recreación.
El proyecto apuntó a que cada curso desarrollase un juego que permitiera la realización de una gran kermese que se montó en la víspera en el salón de usos múltiples de la Escuela 219 y que generó la sonrisa y alegría de sus alumnos.
El trabajo comenzó en el mes junio y a lo largo de estas semanas se pudo apreciar la contracción y vocación que los alumnos tuvieron para lograr el objetivo propuesto, siendo intención continuar con este tipo de acciones que permiten la integración del barrio y la concreción del sentido de pertenencia.
Betancur destacó que “hubo un compromiso muy grande de los chicos porque trabajaron durante los días feriados en el colegio con el fin de armar los juegos. Siempre tuvieron la predisposición de poder darle alegría a los chicos del barrio”.