El aula 27 de la sede Trelew de la Universidad Nacional de la Patagonia “San Juan Bosco” fue colmado ayer por mujeres que concurrieron al primer taller de defensa personal contra la violencia de género y para evitar más casos de femicidios.
La actividad fue organizada en conjunto por la Secretaría de Extensión de la UNPSJB y un grupo de profesionales de las artes marciales, quienes en conjunto elaboraron un taller para otorgar a las mujeres herramientas que les permitan evitar situaciones de violencia en las que pudiera estar en riesgo su vida.
En la previa, más de 150 mujeres se habían inscripto para participar de esta iniciativa que abarcará en una primera instancia, cuatro jornadas de trabajo de poco más de dos horas cada una .
La idea fue motorizada por Rubén Iaciofani, reconocido instructor de artes marciales de nuestra zona, quien además viene coordinando desde hace años la capacitación del personal de la Policía del Chubut en materia de técnicas de defensa personal. En la iniciativa también participan su hijo Julián y el comisario mayor retirado Walter Sena, con el aval de la Secretaría de Extensión Universitaria que vislumbró la problemática social de la violencia de género y la necesidad de otorgar una alternativa a aquellas mujeres que decidieran capacitarse.
El taller tiene un componente teórico y una parte práctica. Además de los profesionales ya citados interviene un equipo interdisciplinario para abordar en conjunto con las mujeres que asisten las características de esta problemática que se ha socializado a través del lema #NiUnaMenos.
Los organizadores indicaron que la capacitación no es una solución definitiva, sino contar con una herramienta de último recurso para eludir la agresión y luego solicitar la protección y resguardo legal por los medios habilitados.
Durante las cuatro clases, se ofrecerán modos de defenderse pero a la vez se recomendará insistir para que el Estado se ocupe del conflicto.
Los organizadores no pusieron límite de edad y tampoco se planteó que las asistentes tengan que ser mujeres que hubieran pasado con anterioridad por una situación violenta, de ahí que la convocatoria haya sido tan amplia como para colmar el aula dispuesta para el inicio del taller.
El aula 27 de la sede Trelew de la Universidad Nacional de la Patagonia “San Juan Bosco” fue colmado ayer por mujeres que concurrieron al primer taller de defensa personal contra la violencia de género y para evitar más casos de femicidios.
La actividad fue organizada en conjunto por la Secretaría de Extensión de la UNPSJB y un grupo de profesionales de las artes marciales, quienes en conjunto elaboraron un taller para otorgar a las mujeres herramientas que les permitan evitar situaciones de violencia en las que pudiera estar en riesgo su vida.
En la previa, más de 150 mujeres se habían inscripto para participar de esta iniciativa que abarcará en una primera instancia, cuatro jornadas de trabajo de poco más de dos horas cada una .
La idea fue motorizada por Rubén Iaciofani, reconocido instructor de artes marciales de nuestra zona, quien además viene coordinando desde hace años la capacitación del personal de la Policía del Chubut en materia de técnicas de defensa personal. En la iniciativa también participan su hijo Julián y el comisario mayor retirado Walter Sena, con el aval de la Secretaría de Extensión Universitaria que vislumbró la problemática social de la violencia de género y la necesidad de otorgar una alternativa a aquellas mujeres que decidieran capacitarse.
El taller tiene un componente teórico y una parte práctica. Además de los profesionales ya citados interviene un equipo interdisciplinario para abordar en conjunto con las mujeres que asisten las características de esta problemática que se ha socializado a través del lema #NiUnaMenos.
Los organizadores indicaron que la capacitación no es una solución definitiva, sino contar con una herramienta de último recurso para eludir la agresión y luego solicitar la protección y resguardo legal por los medios habilitados.
Durante las cuatro clases, se ofrecerán modos de defenderse pero a la vez se recomendará insistir para que el Estado se ocupe del conflicto.
Los organizadores no pusieron límite de edad y tampoco se planteó que las asistentes tengan que ser mujeres que hubieran pasado con anterioridad por una situación violenta, de ahí que la convocatoria haya sido tan amplia como para colmar el aula dispuesta para el inicio del taller.