El gobierno libio renueva ofensiva contra Estado Islámico

El gobierno de unidad de Libia lanzó hoy otro asalto contra la ciudad de Sirte, en el norte del país norafricano y bajo control del grupo Estado Islámico (EI), e instó a la calma en la localidad de Garabuli, que ayer fue escenario de enfrentamientos que causaron al menos 30 muertos.

22 JUN 2016 - 17:25 | Actualizado

Un comandante militar dijo que fuerzas de la alianza de milicias formada por el gobierno de unidad libio designado por la ONU lanzaron una nueva ofensiva contra posiciones en la afueras y en el centro de Sirte, donde se toparon con la fuerte resistencia de los yihadistas.

El jefe militar, Adel Yali Yusef, explicó que unidades de vanguardia emprendieron un amplio ataque contra Ugadogu, un puesto de mando yihadista ubicado casi en el centro urbano, y que los soldados se hallaban ya muy cerca del corazón de la ciudad.

Según su relato, el primer ataque, en el que se emplearon cohetes, dejó numerosos yihadistas muertos sobre el terreno y permitió que los expertos en desactivación de explosivos lograran frenar un contraataque de los radicales con un coche bomba, informó la agencia de noticias EFE.

"Hemos podido ver a una decena de muertos del Daesh (acrónimo en árabe para referirse al grupo yihadista Estado Islámico) esparcidos (por el suelo) en la zona de Al Azafran, pero aún desconocemos cuál es su nacionalidad", afirmó.

Yusef admitió que la resistencia de los radicales islámicos es especialmente sólida en la "barriada 700" y en la localidad de Al Gharibat, donde ayer la alianza perdió a 48 hombres y contabilizó más de 70 heridos.

"Los yihadistas usan estrategas muy profesionales, ya que colocaron francotiradores en las entradas a la zona", subrayó el oficial.

Pese a estas dificultades, la llamada Alianza logró en las últimas horas neutralizar otro coche bomba y conquistar un importante depósito de armas de los yihadistas repleto de cohetes en la misma zona, destacó, por su parte, el coronel Mohamed al Jasri.

Además, informó que milicianos aliados con el gobierno de unidad tomaron el control anoche de la localidad de Al Dasham, donde la rama libia del EI tenía varios depósitos de armas, y levantaron varias barricadas en diversas entradas occidentales de Sirte.

Fuerzas de la Alianza lograron el 11 de junio pasado romper la resistencia y conquistar el puerto de esta ciudad, situada a unos 400 kilómetros al este de Trípoli y convertida desde junio de 2015 en el principal bastión de los yihadistas en la costa del Mediterráneo.

Sin embargo, la presencia de francotiradores y la gran cantidad de minas plantadas en su retirada obstaculizan desde entonces el avance y la conquista definitiva de la ciudad natal del derrocado y asesinado líder libio Muammar Kaddafi, en octubre de 2011.

De acuerdo con responsables de la Alianza, ésta domina ya un 80% de Sirte, información que no ha podido confirmarse aún por fuentes independientes.

Libia es un estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la comunidad internacional decidiera apoyar militarmente el alzamiento contra Muammar Kaddafi, derrocado y asesinado en octubre de ese año.

Ayer, la localidad de Garabuli, en el norte del país, fue escenario de enfrentamientos entre combatientes locales y grupos armados procedentes de la vecina localidad de Misurata que causaron cerca de 30 muertos.

En un comunicado, el gobierno libio designado por la ONU se comprometió además a abrir una investigación para analizar las denuncias de vecinos y los episodios violentos ocurridos en Garabuli, al este de la capital, Trípoli.

"Hay que abrir una investigación sobre lo ocurrido en Garabuli para descubrir a los autores de estos crímenes, atraparlos y detenerlos", explicó el texto antes de pedir la colaboración de las autoridades y la salida de las milicias, informó la agencia de noticias EFE.

Al menos 30 personas murieron ayer y más de una decena resultaron heridas, varias de ellas de gravedad, en un ataque contra un depósito de armas en Garabuli.

El depósito se halla entre las localidades de Qasr al Ajiyiar y Garabuli, unos 70 kilómetros al este de Trípoli, donde en las últimas horas se enfrentaron milicias locales y grupos de hombres armados procedentes de Misurata, unos 200 kilómetros al este de la capital.

Según la primera versión, las citadas milicias locales habrían tratado de asaltar el depósito, controlado por los soldados de Misurata, momento en el que se produjo una potente explosión por causas aún desconocidas.

Fuentes de seguridad en Garabuli explicaron, por su parte, que los combates no estaban relacionados con disputas de tinte político sino con las denuncias de un parte de la población por la actitud de los grupos armados procedentes de Misurata.

Las milicias de Misurata, una de las más poderosas de Libia, se sumaron hace un mes a la alianza de grupos armados formada por el gobierno de unidad para arrebatar a los yihadistas su bastión en la ciudad costera de Sirte.

22 JUN 2016 - 17:25

Un comandante militar dijo que fuerzas de la alianza de milicias formada por el gobierno de unidad libio designado por la ONU lanzaron una nueva ofensiva contra posiciones en la afueras y en el centro de Sirte, donde se toparon con la fuerte resistencia de los yihadistas.

El jefe militar, Adel Yali Yusef, explicó que unidades de vanguardia emprendieron un amplio ataque contra Ugadogu, un puesto de mando yihadista ubicado casi en el centro urbano, y que los soldados se hallaban ya muy cerca del corazón de la ciudad.

Según su relato, el primer ataque, en el que se emplearon cohetes, dejó numerosos yihadistas muertos sobre el terreno y permitió que los expertos en desactivación de explosivos lograran frenar un contraataque de los radicales con un coche bomba, informó la agencia de noticias EFE.

"Hemos podido ver a una decena de muertos del Daesh (acrónimo en árabe para referirse al grupo yihadista Estado Islámico) esparcidos (por el suelo) en la zona de Al Azafran, pero aún desconocemos cuál es su nacionalidad", afirmó.

Yusef admitió que la resistencia de los radicales islámicos es especialmente sólida en la "barriada 700" y en la localidad de Al Gharibat, donde ayer la alianza perdió a 48 hombres y contabilizó más de 70 heridos.

"Los yihadistas usan estrategas muy profesionales, ya que colocaron francotiradores en las entradas a la zona", subrayó el oficial.

Pese a estas dificultades, la llamada Alianza logró en las últimas horas neutralizar otro coche bomba y conquistar un importante depósito de armas de los yihadistas repleto de cohetes en la misma zona, destacó, por su parte, el coronel Mohamed al Jasri.

Además, informó que milicianos aliados con el gobierno de unidad tomaron el control anoche de la localidad de Al Dasham, donde la rama libia del EI tenía varios depósitos de armas, y levantaron varias barricadas en diversas entradas occidentales de Sirte.

Fuerzas de la Alianza lograron el 11 de junio pasado romper la resistencia y conquistar el puerto de esta ciudad, situada a unos 400 kilómetros al este de Trípoli y convertida desde junio de 2015 en el principal bastión de los yihadistas en la costa del Mediterráneo.

Sin embargo, la presencia de francotiradores y la gran cantidad de minas plantadas en su retirada obstaculizan desde entonces el avance y la conquista definitiva de la ciudad natal del derrocado y asesinado líder libio Muammar Kaddafi, en octubre de 2011.

De acuerdo con responsables de la Alianza, ésta domina ya un 80% de Sirte, información que no ha podido confirmarse aún por fuentes independientes.

Libia es un estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la comunidad internacional decidiera apoyar militarmente el alzamiento contra Muammar Kaddafi, derrocado y asesinado en octubre de ese año.

Ayer, la localidad de Garabuli, en el norte del país, fue escenario de enfrentamientos entre combatientes locales y grupos armados procedentes de la vecina localidad de Misurata que causaron cerca de 30 muertos.

En un comunicado, el gobierno libio designado por la ONU se comprometió además a abrir una investigación para analizar las denuncias de vecinos y los episodios violentos ocurridos en Garabuli, al este de la capital, Trípoli.

"Hay que abrir una investigación sobre lo ocurrido en Garabuli para descubrir a los autores de estos crímenes, atraparlos y detenerlos", explicó el texto antes de pedir la colaboración de las autoridades y la salida de las milicias, informó la agencia de noticias EFE.

Al menos 30 personas murieron ayer y más de una decena resultaron heridas, varias de ellas de gravedad, en un ataque contra un depósito de armas en Garabuli.

El depósito se halla entre las localidades de Qasr al Ajiyiar y Garabuli, unos 70 kilómetros al este de Trípoli, donde en las últimas horas se enfrentaron milicias locales y grupos de hombres armados procedentes de Misurata, unos 200 kilómetros al este de la capital.

Según la primera versión, las citadas milicias locales habrían tratado de asaltar el depósito, controlado por los soldados de Misurata, momento en el que se produjo una potente explosión por causas aún desconocidas.

Fuentes de seguridad en Garabuli explicaron, por su parte, que los combates no estaban relacionados con disputas de tinte político sino con las denuncias de un parte de la población por la actitud de los grupos armados procedentes de Misurata.

Las milicias de Misurata, una de las más poderosas de Libia, se sumaron hace un mes a la alianza de grupos armados formada por el gobierno de unidad para arrebatar a los yihadistas su bastión en la ciudad costera de Sirte.