Nuevo canciller socialdemócrata en Austria (mientras avanza la ultraderecha)

El empresario Christian Kern asumió hoy como canciller federal de Austria y nuevo líder del Partido Socialdemócrata (SPO) tras la renuncia la semana pasada de su antecesor, Werner Faymann, en medio de una crisis partidaria tras el triunfo de la ultraderecha en la primera vuelta de las elecciones generales.

17 MAY 2016 - 15:49 | Actualizado

En su primera comparecencia ante la prensa tras recibir la nominación del gobernante SPO, Kern se distanció de su antecesor y prometió reformas radicales para poner fin a la política "obsesiva con el poder", "sin contenido" y olvidada del futuro.

El ascenso de Kern, de 50 años, se da luego de que los dos partidos en el poder, el SPO y los democristianos del Partido Popular (OVP) quedaran relegados tras los desastrosos resultados obtenidos en las elecciones presidenciales celebradas el pasado 24 de abril.

En esa primera vuelta electoral, el SPO y el OVP obtuvieron apenas el 11% y quedaron fuera de la contienda electoral por primera vez desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Kern reveló hoy que votará por el ecologista Alexander Van der Bellen, el contrincante del ultranacionalista Norbert Hofer que ganó cómodamente, con un 35 %, la primera ronda de las presidenciales y parte como favorito en la segunda, informó la agencia de noticias EFE.

Ese resultado ha sido la gota que colmó el vaso para los socialdemócratas tras 16 elecciones regionales y municipales de sangría de votos, y con el imparable avance del ultraderechista Partido Liberal (FPÖ) del populista Heinz Christian Strache.

En medio de la crisis de refugiados europea que dio impulso a los discursos de la ultraderecha y acosado por las críticas internas de su partido, Faymann, quien gobernó desde 2008, renunció inesperadamente el 9 de mayo pasado.

Kern, cercano al SPO pero alejado de la política desde hace años, llega desde la gestión de grandes empresas: en los últimos años fue el responsable de los ferrocarriles estatales, una empresa que recibió deficitaria y logró sanear con éxito.

Su primera decisión fue cambiar a cuatro de los seis ministros socialdemócratas en el gabinete, aunque analistas políticos vaticinan que tendrá que ejecutar cambios contundentes si quiere salvar al partido del olvido.

Además, destacan la dura situación económica, política y social a la que deberá enfrentarse en momentos en que la economía está casi estancada y el desempleo es relativamente alto, sin contar la relevancia que ha cobrado en Europa la cuestión de la seguridad global y el drama de los refugiados.

El descontento social por la mala administración de la crisis de refugiados, a quienes primero se les abrió la puerta de par en par y luego se cerró la frontera, es una de las principales causas del auge del FPO, claro favorito con más del 30% de las preferencias.

La eventual subida a la jefatura del Estado de Hofer, cuyo partido es conocido por posturas xenófobas y filonazis de algunos de sus miembros, puede volver incómoda la gestión de Kern en la Cancillería, o Jefatura de Gobierno.

A diferencia de los anteriores presidentes austríacos, que se han limitado a un papel más bien protocolar, Hofer asegura que su jefatura sería muy activa e incluso ha amenazado con que podría disolver el Parlamento y anticipar elecciones si lo considerara necesario.

Los analistas locales advierten que unas elecciones anticipadas acarrearían la victoria a la ultraderecha, que fue rechazada en varias ocasiones por el SPO cuando quiso formar alianzas.

Kern no descartó hoy por completo la posibilidad de aliarse con los derechistas, aunque la supeditó a "un catálogo de principios" y subrayó que su objetivo es el liderazgo del gobierno, pero no a costa de sacrificar principios esenciales de la socialdemocracia por el mero mantenimiento del poder.

17 MAY 2016 - 15:49

En su primera comparecencia ante la prensa tras recibir la nominación del gobernante SPO, Kern se distanció de su antecesor y prometió reformas radicales para poner fin a la política "obsesiva con el poder", "sin contenido" y olvidada del futuro.

El ascenso de Kern, de 50 años, se da luego de que los dos partidos en el poder, el SPO y los democristianos del Partido Popular (OVP) quedaran relegados tras los desastrosos resultados obtenidos en las elecciones presidenciales celebradas el pasado 24 de abril.

En esa primera vuelta electoral, el SPO y el OVP obtuvieron apenas el 11% y quedaron fuera de la contienda electoral por primera vez desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Kern reveló hoy que votará por el ecologista Alexander Van der Bellen, el contrincante del ultranacionalista Norbert Hofer que ganó cómodamente, con un 35 %, la primera ronda de las presidenciales y parte como favorito en la segunda, informó la agencia de noticias EFE.

Ese resultado ha sido la gota que colmó el vaso para los socialdemócratas tras 16 elecciones regionales y municipales de sangría de votos, y con el imparable avance del ultraderechista Partido Liberal (FPÖ) del populista Heinz Christian Strache.

En medio de la crisis de refugiados europea que dio impulso a los discursos de la ultraderecha y acosado por las críticas internas de su partido, Faymann, quien gobernó desde 2008, renunció inesperadamente el 9 de mayo pasado.

Kern, cercano al SPO pero alejado de la política desde hace años, llega desde la gestión de grandes empresas: en los últimos años fue el responsable de los ferrocarriles estatales, una empresa que recibió deficitaria y logró sanear con éxito.

Su primera decisión fue cambiar a cuatro de los seis ministros socialdemócratas en el gabinete, aunque analistas políticos vaticinan que tendrá que ejecutar cambios contundentes si quiere salvar al partido del olvido.

Además, destacan la dura situación económica, política y social a la que deberá enfrentarse en momentos en que la economía está casi estancada y el desempleo es relativamente alto, sin contar la relevancia que ha cobrado en Europa la cuestión de la seguridad global y el drama de los refugiados.

El descontento social por la mala administración de la crisis de refugiados, a quienes primero se les abrió la puerta de par en par y luego se cerró la frontera, es una de las principales causas del auge del FPO, claro favorito con más del 30% de las preferencias.

La eventual subida a la jefatura del Estado de Hofer, cuyo partido es conocido por posturas xenófobas y filonazis de algunos de sus miembros, puede volver incómoda la gestión de Kern en la Cancillería, o Jefatura de Gobierno.

A diferencia de los anteriores presidentes austríacos, que se han limitado a un papel más bien protocolar, Hofer asegura que su jefatura sería muy activa e incluso ha amenazado con que podría disolver el Parlamento y anticipar elecciones si lo considerara necesario.

Los analistas locales advierten que unas elecciones anticipadas acarrearían la victoria a la ultraderecha, que fue rechazada en varias ocasiones por el SPO cuando quiso formar alianzas.

Kern no descartó hoy por completo la posibilidad de aliarse con los derechistas, aunque la supeditó a "un catálogo de principios" y subrayó que su objetivo es el liderazgo del gobierno, pero no a costa de sacrificar principios esenciales de la socialdemocracia por el mero mantenimiento del poder.