La decisión, un duro revés para Rousseff, fue tomada por unanimidad por la dirección nacional del PMDB, el partido más grande del país que ordenó a sus afiliados que dejen todos los cargos en el Ejecutivo, por lo que es inminente la salida de los seis ministros que todavía permanecen en el gabinete.
La decisión, un duro revés para Rousseff, fue tomada por unanimidad por la dirección nacional del PMDB, el partido más grande del país que ordenó a sus afiliados que dejen todos los cargos en el Ejecutivo, por lo que es inminente la salida de los seis ministros que todavía permanecen en el gabinete.