Brasil: presidente del PT pide cambios en la economía

El titular del Partido de los Trabajadores (PT), que gobierna Brasil, Rui Falcão, afirmó que es momento de "cambiar de política económica", sostuvo que la presidenta Dilma Rousseff está de acuerdo con él y advirtió que si el ministro de Economía, Joaquim Levy, "no quiere seguir" ese rumbo, "debe ser sustituido".

El programa económico de la segunda presidencia de Dilma genera resistencias.
El programa económico de la segunda presidencia de Dilma genera resistencias.
18 OCT 2015 - 16:31 | Actualizado

En una entrevista publicada hoy por el diario Folha de Sao Paulo, Falcão se pronunció a favor de "cambiar de política económica" ya que, a su juicio, es incorrecto adoptar medidas de "contención exagerada del crédito" como las que pregona Levy.

El jefe del partido gobernante subrayó que creía que Rousseff va a apostar por la "liberación del crédito con responsabilidad" para favorecer el consumo y la creación de empleo, y señaló que "si Levy no quiere seguir las indicaciones de la presidenta, debe ser sustituido".

"La lógica del régimen presidencialista es que los ministros deben seguir las indicaciones de la presidenta de la República y si ella entiende que la política que está siendo realizada debe ser corregida, total o parcialmente, es ella quien decide", dijo Falcão, que reconoció que Rousseff "está preocupada por la crisis política".

A menos de un año del comienzo -en enero pasado- del segundo mandato consecutivo de Rousseff, Brasil atraviesa actualmente una difícil situación económica, en recesión técnica y con su nota soberana de crédito rebajada por la principales agencias de crédito, lo que llevó al gobierno a adoptar un severo ajuste fiscal.

Ese cuadro se combina con la crisis política del gobierno, acuciado por la revelación del desvío de cerca de 2.000 millones de dólares de la petrolera estatal Petrobras para financiar campañas políticas, escándalo por el que están procesados o ya condenados decenas de funcionarios, legisladores, empresarios y ejecutivos de empresas.

En ese contexto, y con su popularidad en el mínimo histórico, Rousseff llegó anoche a Estocolmo, donde hoy inició su visita oficial a Suecia con una reunión con el rey Carlos XVI Gustavo y la continuó con un encuentro con empresarios brasileños radicados en el país escandinavo.

Para mañana, la mandataria tiene previsto mantener un encuentro con el primer ministro sueco, Stefan Löfven, con el que dará una conferencia de prensa, así como participar de dos seminarios empresariales.

También mañana visitará, en Linköping, instalaciones del grupo Saab, con el que Brasil firmó un contrato para la adquisición de 36 aviones cazas Gripen NG.

El martes, Rousseff seguirá viaje a Finlandia, donde se reunirá con el presidente Sauli Niinistö y el primer ministro, Juha Sipilä, y tendrá un encuentro con empresarios locales.

El programa económico de la segunda presidencia de Dilma genera resistencias.
El programa económico de la segunda presidencia de Dilma genera resistencias.
18 OCT 2015 - 16:31

En una entrevista publicada hoy por el diario Folha de Sao Paulo, Falcão se pronunció a favor de "cambiar de política económica" ya que, a su juicio, es incorrecto adoptar medidas de "contención exagerada del crédito" como las que pregona Levy.

El jefe del partido gobernante subrayó que creía que Rousseff va a apostar por la "liberación del crédito con responsabilidad" para favorecer el consumo y la creación de empleo, y señaló que "si Levy no quiere seguir las indicaciones de la presidenta, debe ser sustituido".

"La lógica del régimen presidencialista es que los ministros deben seguir las indicaciones de la presidenta de la República y si ella entiende que la política que está siendo realizada debe ser corregida, total o parcialmente, es ella quien decide", dijo Falcão, que reconoció que Rousseff "está preocupada por la crisis política".

A menos de un año del comienzo -en enero pasado- del segundo mandato consecutivo de Rousseff, Brasil atraviesa actualmente una difícil situación económica, en recesión técnica y con su nota soberana de crédito rebajada por la principales agencias de crédito, lo que llevó al gobierno a adoptar un severo ajuste fiscal.

Ese cuadro se combina con la crisis política del gobierno, acuciado por la revelación del desvío de cerca de 2.000 millones de dólares de la petrolera estatal Petrobras para financiar campañas políticas, escándalo por el que están procesados o ya condenados decenas de funcionarios, legisladores, empresarios y ejecutivos de empresas.

En ese contexto, y con su popularidad en el mínimo histórico, Rousseff llegó anoche a Estocolmo, donde hoy inició su visita oficial a Suecia con una reunión con el rey Carlos XVI Gustavo y la continuó con un encuentro con empresarios brasileños radicados en el país escandinavo.

Para mañana, la mandataria tiene previsto mantener un encuentro con el primer ministro sueco, Stefan Löfven, con el que dará una conferencia de prensa, así como participar de dos seminarios empresariales.

También mañana visitará, en Linköping, instalaciones del grupo Saab, con el que Brasil firmó un contrato para la adquisición de 36 aviones cazas Gripen NG.

El martes, Rousseff seguirá viaje a Finlandia, donde se reunirá con el presidente Sauli Niinistö y el primer ministro, Juha Sipilä, y tendrá un encuentro con empresarios locales.