Un Zoo danés diseccionó un león pese a las protestas

El zoológico de Odense, en el centro de Dinamarca, diseccionó hoy ante el público a un león sacrificado hace meses, pese a una campaña internacional en contra de esta decisión que había recogido cerca de 130.000 firmas.

15 OCT 2015 - 10:52 | Actualizado

Unas 400 personas, entre ellas muchos chicos que aprovecharon las vacaciones de otoño en el país europeo, acudieron a presenciar la actividad que, según los organizadores, tuvo fines didácticos.

"Lo hacemos porque forma parte de un gran paquete de difusión de conocimientos. Ver a un animal muerto es algo grande para todos", declaró a la televisión pública "DR" Nina Collatz Christensen, zoóloga de este centro.

Christensen resaltó que la experiencia permite al público ver de cerca los órganos de un mamífero parecido al hombre y proporciona una relación distinta con los animales a la normal.

"En un supermercado no se ven cerdos ni terneros, sólo un paquete de carne picada. Así se tiene una mejor comprensión de la vida y la muerte de los animales", afirmó en declaraciones que recogió la agencia EFE.

El zoo de Copenhague fue objeto de una polémica con repercusión mundial hace un año y medio, con amenazas de muerte a su director incluidas, tras anunciar el sacrificio de una jirafa para evitar problemas de consanguinidad y su posterior disección pública.

En este caso se trata de un león y sus dos hermanos, nacidos el verano pasado y que fueron sacrificados en febrero para reducir la población y ante el riesgo de endogamia, después de que no se encontrara ningún otro zoo en Europa que pudiera recibirlos.

15 OCT 2015 - 10:52

Unas 400 personas, entre ellas muchos chicos que aprovecharon las vacaciones de otoño en el país europeo, acudieron a presenciar la actividad que, según los organizadores, tuvo fines didácticos.

"Lo hacemos porque forma parte de un gran paquete de difusión de conocimientos. Ver a un animal muerto es algo grande para todos", declaró a la televisión pública "DR" Nina Collatz Christensen, zoóloga de este centro.

Christensen resaltó que la experiencia permite al público ver de cerca los órganos de un mamífero parecido al hombre y proporciona una relación distinta con los animales a la normal.

"En un supermercado no se ven cerdos ni terneros, sólo un paquete de carne picada. Así se tiene una mejor comprensión de la vida y la muerte de los animales", afirmó en declaraciones que recogió la agencia EFE.

El zoo de Copenhague fue objeto de una polémica con repercusión mundial hace un año y medio, con amenazas de muerte a su director incluidas, tras anunciar el sacrificio de una jirafa para evitar problemas de consanguinidad y su posterior disección pública.

En este caso se trata de un león y sus dos hermanos, nacidos el verano pasado y que fueron sacrificados en febrero para reducir la población y ante el riesgo de endogamia, después de que no se encontrara ningún otro zoo en Europa que pudiera recibirlos.