Los residentes de la aldea de Kukuwa Gari que lograron huir a Damaturu, la capital del estado de Yobe, relataron que la mayoría de los fallecidos, en gran parte mujeres y niños, murieron tiroteados o ahogados en un río cercano cuando trataban de huir de los insurgentes.
Los milicianos de Boko Haram "llegaron en gran número y comenzaron a disparar de manera esporádica, por lo que la gente se asustó y huyó de la aldea. Muchos murieron tratando de cruzar el río, que había crecido por las lluvias", explicó Ahmad Umar, un testigo citado por la agencia de noticias EFE.
La noticias del ataque tardaron en salir a la luz porque los yihadistas destruyeron las antenas de transmisión del medio más importante y de los operadores de telefonía móvil, según el diario local The Vanguard.
Los sobrevivientes del ataque sitúan el número de muertos en más 100 basándose en una estimación de la gente que logró cruzar a la otra orilla, aunque será difícil establecer una cifra exacta porque muchos de los cuerpos fueron arrastrados por la corriente.
Las autoridades locales de Yobe, que confirmaron el ataque, tampoco pudieron dar cifras oficiales.
Por su parte, la cadena francesa de televisión France 24 sostiene que las víctimas superan las 150.
En lo que va de año, Boko Haram perpetró decenas de ataques y atentados suicidas que causaron la muerte de más de 2.000 personas, la mayoría en el noreste del país, la zona más afectada por la insurgencia del grupo.
Desde el pasado mes de febrero, una fuerza multinacional informal combate a Boko Haram en el noreste de Nigeria y las zonas fronterizas con Chad, Camerún y Níger, una ofensiva que durante meses logró importantes avances contra el grupo islamista, pero que ahora parece estancada.
El 30 de julio, debía ponerse en marcha una fuerza regional conjunta de los cuatro países de la región del lago Chad, más Benín, con un total de 8.700 efectivos, pero las diferencias entre los líderes sobre su funcionamiento interno impidieron que se cumplan los plazos establecidos.
Los residentes de la aldea de Kukuwa Gari que lograron huir a Damaturu, la capital del estado de Yobe, relataron que la mayoría de los fallecidos, en gran parte mujeres y niños, murieron tiroteados o ahogados en un río cercano cuando trataban de huir de los insurgentes.
Los milicianos de Boko Haram "llegaron en gran número y comenzaron a disparar de manera esporádica, por lo que la gente se asustó y huyó de la aldea. Muchos murieron tratando de cruzar el río, que había crecido por las lluvias", explicó Ahmad Umar, un testigo citado por la agencia de noticias EFE.
La noticias del ataque tardaron en salir a la luz porque los yihadistas destruyeron las antenas de transmisión del medio más importante y de los operadores de telefonía móvil, según el diario local The Vanguard.
Los sobrevivientes del ataque sitúan el número de muertos en más 100 basándose en una estimación de la gente que logró cruzar a la otra orilla, aunque será difícil establecer una cifra exacta porque muchos de los cuerpos fueron arrastrados por la corriente.
Las autoridades locales de Yobe, que confirmaron el ataque, tampoco pudieron dar cifras oficiales.
Por su parte, la cadena francesa de televisión France 24 sostiene que las víctimas superan las 150.
En lo que va de año, Boko Haram perpetró decenas de ataques y atentados suicidas que causaron la muerte de más de 2.000 personas, la mayoría en el noreste del país, la zona más afectada por la insurgencia del grupo.
Desde el pasado mes de febrero, una fuerza multinacional informal combate a Boko Haram en el noreste de Nigeria y las zonas fronterizas con Chad, Camerún y Níger, una ofensiva que durante meses logró importantes avances contra el grupo islamista, pero que ahora parece estancada.
El 30 de julio, debía ponerse en marcha una fuerza regional conjunta de los cuatro países de la región del lago Chad, más Benín, con un total de 8.700 efectivos, pero las diferencias entre los líderes sobre su funcionamiento interno impidieron que se cumplan los plazos establecidos.