Paula de Luque lleva "La verdad" a la TV

Paula de Luque, autora de filmes como "Juan y Eva" y el documental "Nestor Kirchner, la película", incursiona por segunda vez en la televisión con "La verdad", una miniserie para la TDA que desde el martes se verá por la Televisión Pública, en la que reflexiona sobre un canal de noiticias, protagonizada por Julieta Díaz.

12 JUL 2015 - 17:18 | Actualizado

La premiada con el Martín Fierro y el Cóndor de Plata por sus trabajos en televisión ("En terapia") y en cine ("Refugiado") Julieta Díaz, protagoniza esta serie junto a Daniel Fanego y Diego Velazquez, que viene de interpretar a Erdosain ewn "Los siete locos", según la idea original de la misma De Luque y Marcelo Schapces.

Completan el elenco Malena Villa, Julieta Vallina, María Laura Cali, Pepe Monje, Juan Leyrado, Walter Jacob, Matías Marmorato, German De Silva y Miguel Jordán,, con participaciones especiales de Andrea Bonelli, Marina Bellatti, Mario Pasik, Ingrid Pellicori y Ricardo Díaz Mourelle.

De Luque, que ya había incursionado en televisión en 2007 con el telefilme "Quince minutos de gloria", compartido con Ana Alvarado, hablo con Télam acerca de su nueva propuesta, esta vez como única directora y lo que significa para ella el formato al que regresa, esta vez con una miniserie acerca del universo de lo público articulado por las pasiones más íntimas, con la “objetividad” de la noticia puesta en jaque y un triángulo amoroso como muy pocas veces se ha visto en televisión.

En “La Verdad” todos los personajes tienen dos caras, todos mienten y al mismo tiempo todos esgrimen las banderas de una verdad posible perforada por sus más íntimas subjetividades.

El tema musical central de "La verdad" es "Desconfío", de Pappo, y la música original de toda la serie fue compuesta especialmente por Pablo Borghi.

-¿Qué significa volver a hacer TV?

-Algo muy especial porque soy directora de cine, es incursionar en un mundo que tiene códigos muy fuertes pero con mi marca de autor. Y es no resignar mi marca de autor pero hacerla funcionar dentro de esas reglas. Eso es fundamental. Hacer televisión de calidad es un desafío enorme. Es atrapante en términos de narración y de imagen. Además en este caso particular, se trata de una historia de la televisión pensada para televisión, con tratamiento cinematográfico.

-Porqué elegiste el tema de periodismo televisivo, los canales de noticias, con tanto protagonismo en la actualidad y la vez tan complejos de explicar?

-No me plantee en ningún momento hacer un análisis de esto. Y menos "explicar" un fenómeno. Lo mí­o es la ficción. Y la ficción tiene sus reglas, cuanto mas ficcional es una historia, mas verosí­mil construye. Umberto Eco lo explica bien, y entiendo que la construcción de la noticia también tiene carácter ficcional. Es decir, construye verosimilitud con reglas que no son tomadas de la realidad sino justamente de la ficción.

-¿El tema te sedujo?

-En ese sentido me resulto muy seductor escribir sobre esto, y con esta estructura: toda la miniserie tiene estructura de noticia, pero en paralelo, todos los personajes, en sus vidas privadas, mienten, y mienten cuando se supone que están las cámaras apagadas., Y digo se supone porque en "La Verdad", las cámaras nunca están apagadas. Las cámaras de seguridad también juegan aquí­ muy fuerte. Todo aquello que se ve, se ve mediatizado. Orwell fue un gran inspirador.

-Hay mucho de mito alrededor de este mundo. Es posible bajarlo a una propuesta creí­ble?

-Bueno, yo creo que si. Son vidas humanas, con sentimientos humanos, no hay buenos del todo ni malos del todo. Hay mecanismos, hay miserias, hay algunos que se redimen y otros que no, como en la vida, en esta ficción nada es de un solo color. No es una miniserie "antimedios", eso hubiera sido una ingenuidad de mi parte. Es una miniserie que habla de ciertos mecanismos humanos como la mentira y la traición, de los mecanismos de poder en las relaciones más íntimas, y en aquellas mentiras que toman estado publico disfrazadas de verdad.

-¿Qué tan agudos quisieron ser a la hora de desenmascarar miserias de esa zona?

-Como te decí­a no es "una de periodistas". Hay en la historia periodistas, abogados, políticos, escritores, emprendedores pequeños, una maquilladora, y en ese armado buscamos que cada personaje tuviera una razón de ser muy clara al armar la historia.

-Entonces, ¿cuál es la clave?

-Cada personaje tiene dos caras, como en "El hombre que fue jueves", de Chesterton, todos en algo mienten. Y la miniserie no intenta desenmascarar, sino que transita por ese universo.

-Tu última ficción para cine fue un filme histórico sobre un momento del que sólo se conocía la cara pública. ¿"La verdad" propone algo parecido?

-No, en absoluto, pero si es cierto que a mi, el asunto de como se articulan los mundos de lo público y lo privado, me interesa particularmente. Encuentro ahí­ un material enorme de narración. En este sentido, "Juan y Eva" es una historia de amor, y "La Verdad" es una historia acerca de la traición.

-Existe la verdad o simplemente es la construcción de una estructura funcional a quien o quienes la enuncian?

-La realidad tiene estructura de ficción, fue Lacan quien dijo que

la verdad absoluta no existe. Hay puntos de vista cruzados por intereses. Esos intereses pueden estar llenos de nobleza o llenos de miseria. En "La Verdad" hay de todo.

-¿Como armaste el equipo artístico? ¿Qué tan diferente es hacer cine o TV?

-Hacer cine y hacer TV es parecido y es diferente al mismo tiempo. Es un trabajo muy creativo y de muchí­sima rigurosidad si uno se plantea hacer algo de calidad.

-Pero por mucho tiempo existieron prejuicios al respecto...

-Hay por ahí­ algunos prejuicios como que la TV es siempre de baja calidad y el cine es un arte mayor, o bien que la "convención televisiva" todo lo permite, o bien que los actores de TV no actúan como los de cine o que el público de TV quiere consumir productos de baja calidad.

-¿Cómo encarás esta forma de pensar?

-Son solo prejuicios pero son muy fuertes a la hora de empezar a pensar un esquema de produccion. Qué escribir, cómo, y para quién. Creo fuertemente en este formato porque es popular, y lo popular, según mi punto de vista, claro, no está enfrentado con la calidad.

-La TDA viene modificando ese viejo concepto

-Creo en todo aquello que conmueva y creo que la televisión es un soporte fantástico para producir contenidos. Por eso la TDA es un gran invento, porque da posibilidades a directores, actores, guionistas, técnicos de tener trabajo, de producir contenidos y de que lleguen a un público no subestimado de antemano.

12 JUL 2015 - 17:18

La premiada con el Martín Fierro y el Cóndor de Plata por sus trabajos en televisión ("En terapia") y en cine ("Refugiado") Julieta Díaz, protagoniza esta serie junto a Daniel Fanego y Diego Velazquez, que viene de interpretar a Erdosain ewn "Los siete locos", según la idea original de la misma De Luque y Marcelo Schapces.

Completan el elenco Malena Villa, Julieta Vallina, María Laura Cali, Pepe Monje, Juan Leyrado, Walter Jacob, Matías Marmorato, German De Silva y Miguel Jordán,, con participaciones especiales de Andrea Bonelli, Marina Bellatti, Mario Pasik, Ingrid Pellicori y Ricardo Díaz Mourelle.

De Luque, que ya había incursionado en televisión en 2007 con el telefilme "Quince minutos de gloria", compartido con Ana Alvarado, hablo con Télam acerca de su nueva propuesta, esta vez como única directora y lo que significa para ella el formato al que regresa, esta vez con una miniserie acerca del universo de lo público articulado por las pasiones más íntimas, con la “objetividad” de la noticia puesta en jaque y un triángulo amoroso como muy pocas veces se ha visto en televisión.

En “La Verdad” todos los personajes tienen dos caras, todos mienten y al mismo tiempo todos esgrimen las banderas de una verdad posible perforada por sus más íntimas subjetividades.

El tema musical central de "La verdad" es "Desconfío", de Pappo, y la música original de toda la serie fue compuesta especialmente por Pablo Borghi.

-¿Qué significa volver a hacer TV?

-Algo muy especial porque soy directora de cine, es incursionar en un mundo que tiene códigos muy fuertes pero con mi marca de autor. Y es no resignar mi marca de autor pero hacerla funcionar dentro de esas reglas. Eso es fundamental. Hacer televisión de calidad es un desafío enorme. Es atrapante en términos de narración y de imagen. Además en este caso particular, se trata de una historia de la televisión pensada para televisión, con tratamiento cinematográfico.

-Porqué elegiste el tema de periodismo televisivo, los canales de noticias, con tanto protagonismo en la actualidad y la vez tan complejos de explicar?

-No me plantee en ningún momento hacer un análisis de esto. Y menos "explicar" un fenómeno. Lo mí­o es la ficción. Y la ficción tiene sus reglas, cuanto mas ficcional es una historia, mas verosí­mil construye. Umberto Eco lo explica bien, y entiendo que la construcción de la noticia también tiene carácter ficcional. Es decir, construye verosimilitud con reglas que no son tomadas de la realidad sino justamente de la ficción.

-¿El tema te sedujo?

-En ese sentido me resulto muy seductor escribir sobre esto, y con esta estructura: toda la miniserie tiene estructura de noticia, pero en paralelo, todos los personajes, en sus vidas privadas, mienten, y mienten cuando se supone que están las cámaras apagadas., Y digo se supone porque en "La Verdad", las cámaras nunca están apagadas. Las cámaras de seguridad también juegan aquí­ muy fuerte. Todo aquello que se ve, se ve mediatizado. Orwell fue un gran inspirador.

-Hay mucho de mito alrededor de este mundo. Es posible bajarlo a una propuesta creí­ble?

-Bueno, yo creo que si. Son vidas humanas, con sentimientos humanos, no hay buenos del todo ni malos del todo. Hay mecanismos, hay miserias, hay algunos que se redimen y otros que no, como en la vida, en esta ficción nada es de un solo color. No es una miniserie "antimedios", eso hubiera sido una ingenuidad de mi parte. Es una miniserie que habla de ciertos mecanismos humanos como la mentira y la traición, de los mecanismos de poder en las relaciones más íntimas, y en aquellas mentiras que toman estado publico disfrazadas de verdad.

-¿Qué tan agudos quisieron ser a la hora de desenmascarar miserias de esa zona?

-Como te decí­a no es "una de periodistas". Hay en la historia periodistas, abogados, políticos, escritores, emprendedores pequeños, una maquilladora, y en ese armado buscamos que cada personaje tuviera una razón de ser muy clara al armar la historia.

-Entonces, ¿cuál es la clave?

-Cada personaje tiene dos caras, como en "El hombre que fue jueves", de Chesterton, todos en algo mienten. Y la miniserie no intenta desenmascarar, sino que transita por ese universo.

-Tu última ficción para cine fue un filme histórico sobre un momento del que sólo se conocía la cara pública. ¿"La verdad" propone algo parecido?

-No, en absoluto, pero si es cierto que a mi, el asunto de como se articulan los mundos de lo público y lo privado, me interesa particularmente. Encuentro ahí­ un material enorme de narración. En este sentido, "Juan y Eva" es una historia de amor, y "La Verdad" es una historia acerca de la traición.

-Existe la verdad o simplemente es la construcción de una estructura funcional a quien o quienes la enuncian?

-La realidad tiene estructura de ficción, fue Lacan quien dijo que

la verdad absoluta no existe. Hay puntos de vista cruzados por intereses. Esos intereses pueden estar llenos de nobleza o llenos de miseria. En "La Verdad" hay de todo.

-¿Como armaste el equipo artístico? ¿Qué tan diferente es hacer cine o TV?

-Hacer cine y hacer TV es parecido y es diferente al mismo tiempo. Es un trabajo muy creativo y de muchí­sima rigurosidad si uno se plantea hacer algo de calidad.

-Pero por mucho tiempo existieron prejuicios al respecto...

-Hay por ahí­ algunos prejuicios como que la TV es siempre de baja calidad y el cine es un arte mayor, o bien que la "convención televisiva" todo lo permite, o bien que los actores de TV no actúan como los de cine o que el público de TV quiere consumir productos de baja calidad.

-¿Cómo encarás esta forma de pensar?

-Son solo prejuicios pero son muy fuertes a la hora de empezar a pensar un esquema de produccion. Qué escribir, cómo, y para quién. Creo fuertemente en este formato porque es popular, y lo popular, según mi punto de vista, claro, no está enfrentado con la calidad.

-La TDA viene modificando ese viejo concepto

-Creo en todo aquello que conmueva y creo que la televisión es un soporte fantástico para producir contenidos. Por eso la TDA es un gran invento, porque da posibilidades a directores, actores, guionistas, técnicos de tener trabajo, de producir contenidos y de que lleguen a un público no subestimado de antemano.