El juez federal Hugo Sastre, se refirió al fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que desestimó una demanda de empleados del Banco del Chubut que ascendía a cerca de $1.000 millones.
Si bien la causa data de 1982, el único juez que tomó cartas en el asunto fue Sastre, quien falló en 2012 a favor del Banco. La decisión se apeló a la Cámara de Apelaciones de Bahía Blanca –en ese momento no estaba creada la Cámara de Comodoro-, que actuó a favor de los empleados bancarios.
La causa nació en 1975 por un laudo arbitral del Ministerio de Trabajo de Nación con empleados de la entidad nucleados en la Asociación Bancaria. En 1982, cuando el Juzgado Federal estaba a cargo de Omar Delfor Garzonio, se instaló una demanda de la Asociación contra el Banco. “Con la democracia es designado juez Beltrán Mulhall; fallece y asume una jueza subrogante y sigue la causa. La reemplaza el doctor Cerra, luego Pfleger y continúa la causa. Asumo en 2008. En todos estos años no se había instalado la litis. Había masivas reuniones pero no conducían a nada. Como juez debía tomar una decisión para darle un corte”.
“Como juez debo tomar decisiones, por la cantidad de años y porque había muchas expectativas de quienes reclaman –algunos ya fallecidos-, y las autoridades del Banco, que fluctuó de provincial a una sociedad anónima y la demanda le generaba un compromiso patrimonial importante porque se pretendía embargar las cuentas bancarias”, contextualizó el juez federal.
“Decidí agrupar de litisconsorte de a veinte para organizar la megacausa y ver quiénes tenían títulos ejecutivos con el laudo arbitral. Tenía que analizar la prescripción y ordenar el litigio porque habían pasado muchos años”, declaró y le dedicó un párrafo aparte al abogado del banco, Antonio González, quien siempre siguió la causa, aun yéndose de la zona.
Sastre afirmó que su decisión fue favorable a la entidad porque consideró que “no era un título ejecutivo y que hay un periodo que abarca la prescripción”. Sin embargo, la Cámara de Bahía resuelve lo contrario.
Los titulares del Banco “no vieron que González llevó muy bien la causa, hasta que se contrató un importante buffet de abogados de Buenos Aires que llevó el caso hasta la Corte, donde falló a favor de la entidad”.
Comentó que la Corte no interviene en casos así pero “hace una salvedad ante la magnitud de lo que se reclamaba y el patrimonio del Banco en juego”, sostuvo. “Ahora las autoridades del Banco hablan pero tienen un desconocimiento preocupante de la situación. Estamos hablando de una causa que se inició a dos cuadras de la casa matriz. Me preocupa que las autoridades actuales tengan tal desconocimiento de lo que podría haber pasado. El señor Luján no me vino a ver teniendo en cuenta que el patrimonio estaba en juego”, criticó.
“Sí se acercó Bambacci, Fernández Vecino y Antonena con gran preocupación porque significaba embargos en el Banco Central, lo que generaba el colapso. Les manifesté que mis raíces son chubutenses y que iba a tener criterio para no hacer un desastre”.
Sastre destacó la labor de su equipo de trabajo, donde resaltó a Florencia Cordón. “Las horas que puso fueron titánicas. Fue vergonzoso el tiempo que transcurrió hasta que tomamos una decisión. No puede pasar tanto. Esto no es justicia porque incluso hubo gente que falleció esperando el fallo. Uno tiene la satisfacción que el trabajo en equipo generó una resolución muy estudiada y que el máximo tribunal del país resolvió en consecuencia en lo que habíamos planteado”. Recordó que Mario Das Neves en 2008 era empleado del Banco pero no quiso iniciar la demanda.

El juez federal Hugo Sastre, se refirió al fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que desestimó una demanda de empleados del Banco del Chubut que ascendía a cerca de $1.000 millones.
Si bien la causa data de 1982, el único juez que tomó cartas en el asunto fue Sastre, quien falló en 2012 a favor del Banco. La decisión se apeló a la Cámara de Apelaciones de Bahía Blanca –en ese momento no estaba creada la Cámara de Comodoro-, que actuó a favor de los empleados bancarios.
La causa nació en 1975 por un laudo arbitral del Ministerio de Trabajo de Nación con empleados de la entidad nucleados en la Asociación Bancaria. En 1982, cuando el Juzgado Federal estaba a cargo de Omar Delfor Garzonio, se instaló una demanda de la Asociación contra el Banco. “Con la democracia es designado juez Beltrán Mulhall; fallece y asume una jueza subrogante y sigue la causa. La reemplaza el doctor Cerra, luego Pfleger y continúa la causa. Asumo en 2008. En todos estos años no se había instalado la litis. Había masivas reuniones pero no conducían a nada. Como juez debía tomar una decisión para darle un corte”.
“Como juez debo tomar decisiones, por la cantidad de años y porque había muchas expectativas de quienes reclaman –algunos ya fallecidos-, y las autoridades del Banco, que fluctuó de provincial a una sociedad anónima y la demanda le generaba un compromiso patrimonial importante porque se pretendía embargar las cuentas bancarias”, contextualizó el juez federal.
“Decidí agrupar de litisconsorte de a veinte para organizar la megacausa y ver quiénes tenían títulos ejecutivos con el laudo arbitral. Tenía que analizar la prescripción y ordenar el litigio porque habían pasado muchos años”, declaró y le dedicó un párrafo aparte al abogado del banco, Antonio González, quien siempre siguió la causa, aun yéndose de la zona.
Sastre afirmó que su decisión fue favorable a la entidad porque consideró que “no era un título ejecutivo y que hay un periodo que abarca la prescripción”. Sin embargo, la Cámara de Bahía resuelve lo contrario.
Los titulares del Banco “no vieron que González llevó muy bien la causa, hasta que se contrató un importante buffet de abogados de Buenos Aires que llevó el caso hasta la Corte, donde falló a favor de la entidad”.
Comentó que la Corte no interviene en casos así pero “hace una salvedad ante la magnitud de lo que se reclamaba y el patrimonio del Banco en juego”, sostuvo. “Ahora las autoridades del Banco hablan pero tienen un desconocimiento preocupante de la situación. Estamos hablando de una causa que se inició a dos cuadras de la casa matriz. Me preocupa que las autoridades actuales tengan tal desconocimiento de lo que podría haber pasado. El señor Luján no me vino a ver teniendo en cuenta que el patrimonio estaba en juego”, criticó.
“Sí se acercó Bambacci, Fernández Vecino y Antonena con gran preocupación porque significaba embargos en el Banco Central, lo que generaba el colapso. Les manifesté que mis raíces son chubutenses y que iba a tener criterio para no hacer un desastre”.
Sastre destacó la labor de su equipo de trabajo, donde resaltó a Florencia Cordón. “Las horas que puso fueron titánicas. Fue vergonzoso el tiempo que transcurrió hasta que tomamos una decisión. No puede pasar tanto. Esto no es justicia porque incluso hubo gente que falleció esperando el fallo. Uno tiene la satisfacción que el trabajo en equipo generó una resolución muy estudiada y que el máximo tribunal del país resolvió en consecuencia en lo que habíamos planteado”. Recordó que Mario Das Neves en 2008 era empleado del Banco pero no quiso iniciar la demanda.