
La donación de órganos es el único medio que tiene otra persona para poder seguir viviendo. Cuando uno pide trasplante es porque se agotó todo. Seguimos trabajando en pos de que la gente entienda que lo que pedimos, es para que 7 mil personas en Argentina puedan seguir viviendo”. Así definió la tarea del INCUCAI (Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante) el coordinador en Chubut, Jorge Vecchio. Aspiró a llegar en 2015 a las 5 donaciones, que es la cifra establecida por cantidad de habitantes en la provincia. Aún no se realizó ninguna.
Vecchio participó ayer de una jornada de concientizaicón en la Escuela 122 (ver página 23) en el marco de conmemorarse hoy el Día Nacional de la Donación de Órganos.
El profesional reconoció el trabajo que realizan los médicos de terapias intensivas cada vez que se presenta un potencial donante y el correspondiente operativo. Admitió que 2015 no se presenta de la mejor manera respecto al número de procuraciones. “Hasta el momento, no se produjo ninguna. En dos oportunidades, dos pacientes podían ser donantes y la familia no autorizó. Se perdieron oportunidades”, aseguró.
No obstante, el médico manifestó que se seguirá trabajando. “Nuestra meta es tener 5 donaciones este año por la cantidad de habitantes. En forma paralela trabajamos en el INCUCAI para poner gente a lista de espera. Esto además de la tarea que hacemos en el banco de córneas en Comodoro y Trelew. Ingresamos también el Programa de Enfermedad Renal Crónica. El trabajo si bien no es sólo donación y procuración, estamos abocados a eso”, explicó.
Vecchio admitió que si bien la información llega mucho más a la comunidad respecto a la concientización sobre la importancia de ser donantes, hay que trabajar más. Dentro de la tarea pendiente inscribió la necesidad de impulsar capacitaciones y potenciar el diálogo con la gente.
Citó un inconveniente específico en Chubut. En la cordillera renunció el profesional que tenía el cargo de coordinador en INCUCAI hace 3 años y aún no fue reemplazado. Esta situación perjudica el acceso a pacientes donantes. Reveló que en esa zona las donaciones eran anuales.
No obstante, ser parte del INCUCAI no es tarea sencilla. El coordinador de Chubut refirió que, preferentemente, los integrantes del equipo deben desempeñarse en el área de terapia intensiva. “Es allí donde se obtienen pacientes donantes de órganos. Si no están en terapia es más difícil”, sostuvo.
Asimismo destacó que el proceso de donación conlleva además un trabajo administrativo importante, como por ejemplo pedir bancos de córneas, solicitar autorizaciones y fiscalizar los centros de hemodiálisis. Hay una serie de tareas que no forman parte de la procuración pero que sí la tenemos que hacer nosotros”, indicó.
“Falta información”
Aseguró Vecchio que mucha gente desconoce la labor del INCUCAI. “No sólo hacemos trasplantes de órganos. Es un instituto que depende del Ministerio de Salud de la Nación. Se va conociendo cada día más el trabajo pero falta más información”, remarcó.
Aclaró que salir a pedir órganos en medios de prensa: televisivos o escritos no es efectivo. “Da la sensación que el INCUCAI está aparte. Que si no se sale por la prensa, no se consiguen los órganos y no es así. Si se sale por los medios de comunicación pidiendo órganos no se va a conseguir más rápido”, reiteró.
Informó sobre el proceso médico. “Todo se tiene que hacer en menos de 24 horas. Comienza con la detección de pacientes con muerte encefálica en alguna terapia intensiva y se llama al coordinador provincial. Cuando la muerte está diagnosticada, vamos a hablar con la familia. Si es donante de órganos, porque figura en la parte informática, se la viabilizamos a familiares. Si no, se habla con ellos para pedir los órganos”, manifestó.
Vecchio agregó que una vez que la familia accede a la donación, se deben extraer muestras de sangre y enviarlas a Buenos Aires con el objetivo de evaluar la compatibilidad. “Cuando la reciben, se comienza a confeccionar la lista de espera de acuerdo a la compatibilidad del paciente, de dónde vive, etcétera”.
Dijo al respecto que es ahí cuando se determina quién está en los primeros puestos. “Se les avisa, se llama al Centro de Trasplante que hay un procedimiento en Chubut y los 4 primeros viajan a ese centro”, ejemplificó.
El médico remitió que no todas las personas pueden ser donantes. Explicó que la persona tiene que estar bien de salud. “Si no, le agregás a la insuficiencia que tenía, otro problema más. Se habilita a partir de los 18 años. Si es menor hay que pedir autorización a los padres. No tiene que tener enfermedades infecciosas, no puede estar internado en un instituto psiquiátrico, no puede ser una mujer embarazada y hay enfermedades infecciosas como el HIV y la Hepatitis B que no permiten donar órganos”, enumeró.

La donación de órganos es el único medio que tiene otra persona para poder seguir viviendo. Cuando uno pide trasplante es porque se agotó todo. Seguimos trabajando en pos de que la gente entienda que lo que pedimos, es para que 7 mil personas en Argentina puedan seguir viviendo”. Así definió la tarea del INCUCAI (Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante) el coordinador en Chubut, Jorge Vecchio. Aspiró a llegar en 2015 a las 5 donaciones, que es la cifra establecida por cantidad de habitantes en la provincia. Aún no se realizó ninguna.
Vecchio participó ayer de una jornada de concientizaicón en la Escuela 122 (ver página 23) en el marco de conmemorarse hoy el Día Nacional de la Donación de Órganos.
El profesional reconoció el trabajo que realizan los médicos de terapias intensivas cada vez que se presenta un potencial donante y el correspondiente operativo. Admitió que 2015 no se presenta de la mejor manera respecto al número de procuraciones. “Hasta el momento, no se produjo ninguna. En dos oportunidades, dos pacientes podían ser donantes y la familia no autorizó. Se perdieron oportunidades”, aseguró.
No obstante, el médico manifestó que se seguirá trabajando. “Nuestra meta es tener 5 donaciones este año por la cantidad de habitantes. En forma paralela trabajamos en el INCUCAI para poner gente a lista de espera. Esto además de la tarea que hacemos en el banco de córneas en Comodoro y Trelew. Ingresamos también el Programa de Enfermedad Renal Crónica. El trabajo si bien no es sólo donación y procuración, estamos abocados a eso”, explicó.
Vecchio admitió que si bien la información llega mucho más a la comunidad respecto a la concientización sobre la importancia de ser donantes, hay que trabajar más. Dentro de la tarea pendiente inscribió la necesidad de impulsar capacitaciones y potenciar el diálogo con la gente.
Citó un inconveniente específico en Chubut. En la cordillera renunció el profesional que tenía el cargo de coordinador en INCUCAI hace 3 años y aún no fue reemplazado. Esta situación perjudica el acceso a pacientes donantes. Reveló que en esa zona las donaciones eran anuales.
No obstante, ser parte del INCUCAI no es tarea sencilla. El coordinador de Chubut refirió que, preferentemente, los integrantes del equipo deben desempeñarse en el área de terapia intensiva. “Es allí donde se obtienen pacientes donantes de órganos. Si no están en terapia es más difícil”, sostuvo.
Asimismo destacó que el proceso de donación conlleva además un trabajo administrativo importante, como por ejemplo pedir bancos de córneas, solicitar autorizaciones y fiscalizar los centros de hemodiálisis. Hay una serie de tareas que no forman parte de la procuración pero que sí la tenemos que hacer nosotros”, indicó.
“Falta información”
Aseguró Vecchio que mucha gente desconoce la labor del INCUCAI. “No sólo hacemos trasplantes de órganos. Es un instituto que depende del Ministerio de Salud de la Nación. Se va conociendo cada día más el trabajo pero falta más información”, remarcó.
Aclaró que salir a pedir órganos en medios de prensa: televisivos o escritos no es efectivo. “Da la sensación que el INCUCAI está aparte. Que si no se sale por la prensa, no se consiguen los órganos y no es así. Si se sale por los medios de comunicación pidiendo órganos no se va a conseguir más rápido”, reiteró.
Informó sobre el proceso médico. “Todo se tiene que hacer en menos de 24 horas. Comienza con la detección de pacientes con muerte encefálica en alguna terapia intensiva y se llama al coordinador provincial. Cuando la muerte está diagnosticada, vamos a hablar con la familia. Si es donante de órganos, porque figura en la parte informática, se la viabilizamos a familiares. Si no, se habla con ellos para pedir los órganos”, manifestó.
Vecchio agregó que una vez que la familia accede a la donación, se deben extraer muestras de sangre y enviarlas a Buenos Aires con el objetivo de evaluar la compatibilidad. “Cuando la reciben, se comienza a confeccionar la lista de espera de acuerdo a la compatibilidad del paciente, de dónde vive, etcétera”.
Dijo al respecto que es ahí cuando se determina quién está en los primeros puestos. “Se les avisa, se llama al Centro de Trasplante que hay un procedimiento en Chubut y los 4 primeros viajan a ese centro”, ejemplificó.
El médico remitió que no todas las personas pueden ser donantes. Explicó que la persona tiene que estar bien de salud. “Si no, le agregás a la insuficiencia que tenía, otro problema más. Se habilita a partir de los 18 años. Si es menor hay que pedir autorización a los padres. No tiene que tener enfermedades infecciosas, no puede estar internado en un instituto psiquiátrico, no puede ser una mujer embarazada y hay enfermedades infecciosas como el HIV y la Hepatitis B que no permiten donar órganos”, enumeró.