
La fiesta automovilística por los cincuenta años de la Asociación Mar y Valle no pudo ser mejor. Un día impecable, cinco finales de muy buen nivel, un gran parque de autos y el respaldo masivo del público que se acercó a la bardas del circuito a presenciar un espectáculo que estuvo a la altura de las expectativas. Así pasó la segunda fecha del calendario provincial.
En juego estuvo el Gran Premio 50º Aniversario de la Asociación Mar y Valle, que antes de poner en marcha las series y finales, cumplió con un sencillo acto donde se recordó a los fundadores del club, pero también hubo minuto de silencio por lo que ya no están y los que nos dejaron en los últimos días como José Luis “Pepe” Filipucchi y Guillermo Motrico.
Luego comenzó la acción con el TP 1100 que tuvo en el esquelense Santiago Acevedo, al piloto más rápido de todo el fin de semana. El cordillerano hizo la pole, ganó la primera serie y se impuso en la final, aguantando en el cierre al también esquelense Mauro Larrachau, en una gran definición. Nicolás D’elias completó el podio de los Fiat 128.
Luego, la monomarca R-12 ofreció una gran carrera final, entretenida, con variantes, donde Julián Iglesias y el debutante Jonathan Montenegro se prestaron la punta de la carrera, que sufrió una baja importante en el inicio cuando en el inicio se quedó Adrián Carimoney, ganador de la primera serie. Para destacar en esta categoría, la labor de Montenegro, que viene de lucirse en el Motocross y el salto a los autos parece no haberle costado demasiado. La competencia quedó en poder de Julián Iglesias, que pasó al frente del campeonato tras el segundo puesto que obtuvo en la primera fecha. Montenegro y Sebastián Marsicano completaron el podio.
El TC Austral también protagonizó una gran final, donde Pablo Pires era candidato, pero se quedó en el inicio y el protagonismo pasó a manos de Javir Figueroa, que primero tuvo que dejar atrás al actual campeón Marcelo Otero, que había dominado durante tres giros. A partir de la 9º vuelta, Javier Figueroa pasó al frente con su Chevy y a partir de allí no soltó más la punta y se llevó la victoria para Las Heras. Gerardo Almazán y Marcelo Otero lo acompañaron en el podio.
El TC Patagónico lamentablemente presentó un parque disminuido, debido a que por la mañana en las pruebas de tanque llenos se tocaron los autos de Pires y Olíver, quienes no participaron de la final. La victoria fue contundente de Mario Valle, cerrando un fin de semana perfecto. Por último, los Gol 1.6 también brindaron una gran final, con un final sorpresivo, ya que todo parecía indicar que Emanuel Abdala iba a ser el ganador, pero a tres giros de la bandera el comodorense se quedó y su escolta Félix Arranz se quedó con un triunfo caído del cielo. Juan D’Archivio y Martín Coronel lo acompañaron en el podio. La próxima fecha del calendario será el 10 mayo, en Comodoro Rivadavia.

La fiesta automovilística por los cincuenta años de la Asociación Mar y Valle no pudo ser mejor. Un día impecable, cinco finales de muy buen nivel, un gran parque de autos y el respaldo masivo del público que se acercó a la bardas del circuito a presenciar un espectáculo que estuvo a la altura de las expectativas. Así pasó la segunda fecha del calendario provincial.
En juego estuvo el Gran Premio 50º Aniversario de la Asociación Mar y Valle, que antes de poner en marcha las series y finales, cumplió con un sencillo acto donde se recordó a los fundadores del club, pero también hubo minuto de silencio por lo que ya no están y los que nos dejaron en los últimos días como José Luis “Pepe” Filipucchi y Guillermo Motrico.
Luego comenzó la acción con el TP 1100 que tuvo en el esquelense Santiago Acevedo, al piloto más rápido de todo el fin de semana. El cordillerano hizo la pole, ganó la primera serie y se impuso en la final, aguantando en el cierre al también esquelense Mauro Larrachau, en una gran definición. Nicolás D’elias completó el podio de los Fiat 128.
Luego, la monomarca R-12 ofreció una gran carrera final, entretenida, con variantes, donde Julián Iglesias y el debutante Jonathan Montenegro se prestaron la punta de la carrera, que sufrió una baja importante en el inicio cuando en el inicio se quedó Adrián Carimoney, ganador de la primera serie. Para destacar en esta categoría, la labor de Montenegro, que viene de lucirse en el Motocross y el salto a los autos parece no haberle costado demasiado. La competencia quedó en poder de Julián Iglesias, que pasó al frente del campeonato tras el segundo puesto que obtuvo en la primera fecha. Montenegro y Sebastián Marsicano completaron el podio.
El TC Austral también protagonizó una gran final, donde Pablo Pires era candidato, pero se quedó en el inicio y el protagonismo pasó a manos de Javir Figueroa, que primero tuvo que dejar atrás al actual campeón Marcelo Otero, que había dominado durante tres giros. A partir de la 9º vuelta, Javier Figueroa pasó al frente con su Chevy y a partir de allí no soltó más la punta y se llevó la victoria para Las Heras. Gerardo Almazán y Marcelo Otero lo acompañaron en el podio.
El TC Patagónico lamentablemente presentó un parque disminuido, debido a que por la mañana en las pruebas de tanque llenos se tocaron los autos de Pires y Olíver, quienes no participaron de la final. La victoria fue contundente de Mario Valle, cerrando un fin de semana perfecto. Por último, los Gol 1.6 también brindaron una gran final, con un final sorpresivo, ya que todo parecía indicar que Emanuel Abdala iba a ser el ganador, pero a tres giros de la bandera el comodorense se quedó y su escolta Félix Arranz se quedó con un triunfo caído del cielo. Juan D’Archivio y Martín Coronel lo acompañaron en el podio. La próxima fecha del calendario será el 10 mayo, en Comodoro Rivadavia.