El 25 de enero el pueblo deberá votar un nuevo Parlamento y un nuevo Primer Ministro en una contienda electoral donde el gran favorito es Syriza, la coalición de la izquierda radical que ya en las elecciones anteriores estuvo a un paso de conseguir el triunfo.
Hasta ahora, los que gobernaron lo hicieron pensando mucho más en los bancos europeos y el Fondo Monetario Internacional que en la inmensa mayoría de la población que viene sufriendo políticas de ajuste.
La apuesta por Syriza es una apuesta arriesgada pero seguramente el pueblo griego tendrá que elegir entre el pasado o el futuro.
El 25 de enero el pueblo deberá votar un nuevo Parlamento y un nuevo Primer Ministro en una contienda electoral donde el gran favorito es Syriza, la coalición de la izquierda radical que ya en las elecciones anteriores estuvo a un paso de conseguir el triunfo.
Hasta ahora, los que gobernaron lo hicieron pensando mucho más en los bancos europeos y el Fondo Monetario Internacional que en la inmensa mayoría de la población que viene sufriendo políticas de ajuste.
La apuesta por Syriza es una apuesta arriesgada pero seguramente el pueblo griego tendrá que elegir entre el pasado o el futuro.