Por Ismael Tebes
Omar Narváez asume sin complejos, todos los retos. Y hoy en la lejana Tokio, intentará demostrar que es un campeón sin almanaque y que la edad no es algo que se tenga solamente en el corazón. El “Huracán” debutará en el exigente mercado nipón y ante un crédito de la organización local.
En cualquier circunstancia, el choque ante Naoya Inoue debería tener una dosis de riesgo pero con Narváez siempre las cosas se simplifican.
En el Metropolitan Gym y con 39 años cumplidos, el púgil de Trelew hará la duodécima defensa de su título supermosca de la Organización Mundial de Boxeo y con algo más que la chapa de su récord: 43 ganadas (23 por la vía rápida); 1 derrota y 2 empates. Omar es un atleta casi en su punto exacto de maduración, un “distinto” en el boxeo de estos tiempos en donde se suele priorizar a lo físico por sobre la inteligencia.
Pese a su fuerte localía, Naoya Inoue no deja de ser un novato. Con 21 años lleva 7-0 como profesional y ya tuvo una corona mundialista en su poder: la minimosca del CMB a la que renunció para saltar dos categorías y retar, irreverente, al pequeño Titán de la Patagonia.
Hacia un récord
Narvález ya lleva 29 peleas con títulos mundiales en juego y en caso de ganar quedará a sólo dos del récord del legendario Julio César Chávez, que con 31 sigue ostentando la marca más importante en defensas por el título mundial.
Omar brilló en los tiempos del amateurismo de la mano del cubano Sarvelio Fuentes; fue campeón panamericano en Winnipeg 1999 y representante olímpico en Atlanta 1996 y Sidney 2000. Ganó su primer cinturón en julio del 2.002 ante el nicaragüense Adonis Rivas en el Luna Park para luego hacer historia con 16 defensas, cifra top para los campeones mundiales argentinos.
Ocho veces afuera
Desde mayo del 2.010 manda entre los supermoscas de la OMB, tras vencer a Everth Briceño también en el Luna, una suerte de “templo” sagrado. En su última salida, el “Huracán” retuvo ante el mexicano Felipe Orucuta, a quien venció por puntos en 12 asaltos el pasado 19 de septiembre en Villa María, Córdoba.
En esaúltima pelea, retuvo el tí¬tulo supermosca OMB y con una demostración de boxeo de alto nivel, en un pleito revancha, en donde el azteca quería arrebatarle el trono al chubutense.
Con ésta ante Naoya Inoue, será su octava pelea titular fuera de Argentina y la primera en Japón; un mercado muy interesante, sobre todo, para aquellos púgiles de las denominadas categorìas más livianas.
Narváez, además, declara como boxea: “Me siento cada año mejor, física y mentalmente. Quiero ganar y brillar. Como lo hacemos siempre junto a mi equipo, a esta pelea le damos mucha importancia. Y boxear en Japón es un sueño que siempre quise cumplir”, sostuvo un impecable Narváez al que parece no caberle el rótulo de “veterano”. Será arbitro Lou Moret y los jurados designados serán Jose Roberto Torres, Ulysses Glenn y Lisa Giampa.
En cuanto a su rival, el correcto boxeador chubutense opinó que “Inoue es un joven destacado, tiene 21 años y muy buena línea técnica, además de pegar fuerte”.
Para esta pelea, Narváez eligió guantes de color negro, una estrategia que responde a la idea de que se trata de un color menos visible para el rival.
Una super noche-día
Debido a la diferencia horaria, el festival de Tokio se verá en las primeras horas de la mañana argentina. Daniel Narváez (20-2-2, con 9 y 32 años, hermano menor de Omar) quien combatirá con el local Takuma Inoue (3-0), también hermano menor de Naoya (19), clasificado sexto en el ranking mosca de la AMB, en un combate pactado a ocho rounds.
El “Chifla” hará su segundo combate en Japón ya que en noviembre del 2012 disputó sin éxito la correa mundial mosca del CMB al japonés Toshiyuki Igarashi con Omar en el rincón.
Completarán Akira Yaegashi y el mexicano Pedro “Jibrán” Guevara (minimosca CMB vacante) y el venezolano Jorge Linares con Javier Prieto de México por el ligero CMB también sin dueño.
Pesaje sin problemas
En el pesaje oficial realizado ayer en el Hotel Grand Palace de Tokio, ambos boxeadores, tanto Narváez como Onoue, no tuvieron problemas para dar el peso reglamentario de la categoría supermosca.
El avezado campeón chubutense registró 51,823 kilos, mientras que el retador japonés pesó 52,163 kilos, el límite exacto de la división.
Hoy, Omar Andrés Narváez intentará dar otro salto hacia un nuevo récord y adueñarse de todos los aplausos.
Por Ismael Tebes
Omar Narváez asume sin complejos, todos los retos. Y hoy en la lejana Tokio, intentará demostrar que es un campeón sin almanaque y que la edad no es algo que se tenga solamente en el corazón. El “Huracán” debutará en el exigente mercado nipón y ante un crédito de la organización local.
En cualquier circunstancia, el choque ante Naoya Inoue debería tener una dosis de riesgo pero con Narváez siempre las cosas se simplifican.
En el Metropolitan Gym y con 39 años cumplidos, el púgil de Trelew hará la duodécima defensa de su título supermosca de la Organización Mundial de Boxeo y con algo más que la chapa de su récord: 43 ganadas (23 por la vía rápida); 1 derrota y 2 empates. Omar es un atleta casi en su punto exacto de maduración, un “distinto” en el boxeo de estos tiempos en donde se suele priorizar a lo físico por sobre la inteligencia.
Pese a su fuerte localía, Naoya Inoue no deja de ser un novato. Con 21 años lleva 7-0 como profesional y ya tuvo una corona mundialista en su poder: la minimosca del CMB a la que renunció para saltar dos categorías y retar, irreverente, al pequeño Titán de la Patagonia.
Hacia un récord
Narvález ya lleva 29 peleas con títulos mundiales en juego y en caso de ganar quedará a sólo dos del récord del legendario Julio César Chávez, que con 31 sigue ostentando la marca más importante en defensas por el título mundial.
Omar brilló en los tiempos del amateurismo de la mano del cubano Sarvelio Fuentes; fue campeón panamericano en Winnipeg 1999 y representante olímpico en Atlanta 1996 y Sidney 2000. Ganó su primer cinturón en julio del 2.002 ante el nicaragüense Adonis Rivas en el Luna Park para luego hacer historia con 16 defensas, cifra top para los campeones mundiales argentinos.
Ocho veces afuera
Desde mayo del 2.010 manda entre los supermoscas de la OMB, tras vencer a Everth Briceño también en el Luna, una suerte de “templo” sagrado. En su última salida, el “Huracán” retuvo ante el mexicano Felipe Orucuta, a quien venció por puntos en 12 asaltos el pasado 19 de septiembre en Villa María, Córdoba.
En esaúltima pelea, retuvo el tí¬tulo supermosca OMB y con una demostración de boxeo de alto nivel, en un pleito revancha, en donde el azteca quería arrebatarle el trono al chubutense.
Con ésta ante Naoya Inoue, será su octava pelea titular fuera de Argentina y la primera en Japón; un mercado muy interesante, sobre todo, para aquellos púgiles de las denominadas categorìas más livianas.
Narváez, además, declara como boxea: “Me siento cada año mejor, física y mentalmente. Quiero ganar y brillar. Como lo hacemos siempre junto a mi equipo, a esta pelea le damos mucha importancia. Y boxear en Japón es un sueño que siempre quise cumplir”, sostuvo un impecable Narváez al que parece no caberle el rótulo de “veterano”. Será arbitro Lou Moret y los jurados designados serán Jose Roberto Torres, Ulysses Glenn y Lisa Giampa.
En cuanto a su rival, el correcto boxeador chubutense opinó que “Inoue es un joven destacado, tiene 21 años y muy buena línea técnica, además de pegar fuerte”.
Para esta pelea, Narváez eligió guantes de color negro, una estrategia que responde a la idea de que se trata de un color menos visible para el rival.
Una super noche-día
Debido a la diferencia horaria, el festival de Tokio se verá en las primeras horas de la mañana argentina. Daniel Narváez (20-2-2, con 9 y 32 años, hermano menor de Omar) quien combatirá con el local Takuma Inoue (3-0), también hermano menor de Naoya (19), clasificado sexto en el ranking mosca de la AMB, en un combate pactado a ocho rounds.
El “Chifla” hará su segundo combate en Japón ya que en noviembre del 2012 disputó sin éxito la correa mundial mosca del CMB al japonés Toshiyuki Igarashi con Omar en el rincón.
Completarán Akira Yaegashi y el mexicano Pedro “Jibrán” Guevara (minimosca CMB vacante) y el venezolano Jorge Linares con Javier Prieto de México por el ligero CMB también sin dueño.
Pesaje sin problemas
En el pesaje oficial realizado ayer en el Hotel Grand Palace de Tokio, ambos boxeadores, tanto Narváez como Onoue, no tuvieron problemas para dar el peso reglamentario de la categoría supermosca.
El avezado campeón chubutense registró 51,823 kilos, mientras que el retador japonés pesó 52,163 kilos, el límite exacto de la división.
Hoy, Omar Andrés Narváez intentará dar otro salto hacia un nuevo récord y adueñarse de todos los aplausos.