Miguel Mateos: la alegría volvió

Ofreció un recital en el María Auxiliadora.

27 SEP 2014 - 21:53 | Actualizado

Miguel Mateos demostró que la vigencia no es una cuestión de simples tendencias. Considerado uno de los mejores compositores y cantante del rock en castellano dejó su huella en el teatro del Instituto María Auxiliadora donde con la promoción de “Arriba el Telón” regaló un show que recorrió sus hits en un extenso viaje por el tiempo.

El eje musical fue su disco número 17, titulado “La Alegría ha vuelto a la ciudad”, grabado en Chaman Records durante los meses de marzo y abril de 2013 y mezclado en Circo Beat por Florian Ammon (ingeniero de grabación de U2, Rammstein, Neil Young y Maria Carey entre otros).

Todo o casi todo el trabajo artístico pasó por Mateos, quien produjo y compuso la mayoría de los temas. Desde “Un Ying para un Yang” el ex Zas demuestra una perfecta adaptación a los “nuevos tiempos” pero sosteniendo la raíz del rock, el pop y el folk, casi como parte de la variada gama que despliega cada vez que pisa un escenario. Se sumaron “Sellado por un beso”; “Loco” con un toque beatlemaníaco; “Otra de esas noches solitarias” y “La bestia en mi”. Su hermano Alejandro Mateos en batería; Roli Ureta y Ariel Pozzo en guitarras y coros; Nano Novello en teclados y el bajista Alan Ballan completaron la banda que lo acompañó en la ciudad del viento.

27 SEP 2014 - 21:53

Miguel Mateos demostró que la vigencia no es una cuestión de simples tendencias. Considerado uno de los mejores compositores y cantante del rock en castellano dejó su huella en el teatro del Instituto María Auxiliadora donde con la promoción de “Arriba el Telón” regaló un show que recorrió sus hits en un extenso viaje por el tiempo.

El eje musical fue su disco número 17, titulado “La Alegría ha vuelto a la ciudad”, grabado en Chaman Records durante los meses de marzo y abril de 2013 y mezclado en Circo Beat por Florian Ammon (ingeniero de grabación de U2, Rammstein, Neil Young y Maria Carey entre otros).

Todo o casi todo el trabajo artístico pasó por Mateos, quien produjo y compuso la mayoría de los temas. Desde “Un Ying para un Yang” el ex Zas demuestra una perfecta adaptación a los “nuevos tiempos” pero sosteniendo la raíz del rock, el pop y el folk, casi como parte de la variada gama que despliega cada vez que pisa un escenario. Se sumaron “Sellado por un beso”; “Loco” con un toque beatlemaníaco; “Otra de esas noches solitarias” y “La bestia en mi”. Su hermano Alejandro Mateos en batería; Roli Ureta y Ariel Pozzo en guitarras y coros; Nano Novello en teclados y el bajista Alan Ballan completaron la banda que lo acompañó en la ciudad del viento.