Derrames cloacales en el Canal de Beagle: “Lo van a convertir en un inodoro a cielo abierto”

Lo dice una ONG ambientalista. Asegura que miles de litros se depositan en la playa todos los días debido a que el Gobierno no termina una planta de tratamiento. El volcado origina además un olor pestilente que afecta a los vecinos del paradisíaco lugar. La respuesta oficial a la denuncia.

Contrastes. Por un lado, el caño que derrama líquidos en un verdadero paraíso; del otro, una postal icónica para todos los argentinos.
03 JUL 2022 - 20:29

Por Carlos Guajardo / Especial para Jornada

Quieren convertir al Canal de Beagle en un inodoro a cielo abierto”. La tremenda frase de un icónico y paradisíaco lugar del sur argentino pertenece a Guillermo Worman, presidente de la Organización No Gubernamental (ONG) Participación Ciudadana de Ushuaia. Según afirmó “se están volcando en el canal líquidos cloacales crudos los que están generando una gran contaminación”. Y por eso le exigió al Gobierno “el inmediato cese del volcado que además también está contaminando a arroyos cercanos”.

En su diálogo con Jornada, Worman aseguró que “el 40 por ciento de los residuos cloacales de la capital de Tierra del Fuego siguen ingresando mediante cañerías al lugar pese a que existe una sentencia firme de la justicia que lo impide” y que todo se debe “a que el Gobierno no finalizó una planta de tratamiento a la que sólo le falta el 20 por ciento de su construcción”. La obra está paralizada desde 2020 y según muestra Worman en un video de 11 minutos que subió a las redes están todos los materiales para poder finalizarla. Dijo irónicamente que “a esta causa la hemos denominado “El Riachuelito” porque nunca se termina y las consecuencias que puede traer son imprevisibles”.

El lugar ocupa un lugar importante en la historia reciente de la soberanía argentina en el sur del país. En 1978 Argentina y Chile estuvieron a punto de un conflicto bélico que se generó en torno a la soberanía sobre las islas Picton, Nueva y Lennox, ubicadas al sur del Canal de Beagle. La mediación del entonces Papa Juan Pablo II evitó una guerra entre los dos países.
Según las declaraciones de Worman a este diario “nuestra ONG inició en 2013 una acción civil de protección de intereses difusos que derivó en un fallo inédito producido en 2014 por el juez civil y comercial Alejandro Fernández. El pronunciamiento judicial condenó al Gobierno de la provincia a reparar el sistema cloacal existente y dotar a la ciudad de la infraestructura sanitaria faltante y al municipio a asumir el mantenimiento general de las obras e instalaciones una vez concluidas”.

La causa surgió luego de que una controversia entre ambas jurisdicciones estatales había ocasionado que se apagara el sistema cloacal y aumentaran peligrosamente los índices de contaminación tanto sobre la costa como en los arroyos aledaños, dice la fundación. Como consecuencia de la sentencia judicial se reparó el sistema de bombeo de líquidos crudos en la zona céntrica y se finalizó y puso en funcionamiento la planta de tratamiento “Bahía Golondrina”, ubicada en el camino que conduce al aeropuerto de Ushuaia.

Además, se comenzó a construir la nueva planta de tratamiento denominada “Arroyo Grande” para recolectar los residuos del 40 por ciento de la población que habita en ese sector de la capital fueguina. Allí, dice la ONG, directamente no se tratan los efluentes. “Esa obra registraba un avance del 80 por ciento a fines de 2019 pero desde marzo de 2020 se encuentra paralizada por falta de pago de certificados a la empresa contratista. Como consecuencia de ello, caños de gran tamaño transportan y tiran líquidos cloacales sin tratar de manera continua. Son miles de litros de efluentes que desembocan en las playas del Beagle o en los arroyos cercanos provocando una gran contaminación. Esto será en poco tiempo una letrina a cielo abierto”, dijo el ambientalista.

“Esta denuncia es unapatraña política”

Funcionarios del gobierno de Gustavo Melella salieron a responderle a Worman. Cristian Pereira, director provincial de Obras y Servicios Sanitarios dijo ante una consulta de Jornada que “el volcado de esos efluentes al Beagle es una cuestión histórica que viene de años y que nosotros estamos tratando de resolver con fondos propios. No es que asumimos y alegremente colocamos caños para que se vuelquen en el Canal líquidos sin tratar. Esto es una patraña política”.

No hizo nada

Aseguró que “quien hace la denuncia (por Worman) estuvo en mi puesto durante la anterior gestión y no hizo nada para remediar el tema. Y ahora tiene la cara de salir con esto. Nuestro gobierno puso en marcha de nuevo la obra y solo falta terminar el 5 por ciento”.

Conflicto político

“Es verdad que durante 2020 no hicimos nada pero estábamos en medio de la pandemia. En cuanto pudimos, reanudamos los trabajos. Esta es una denuncia que no tiene asidero, que es puramente política. Estamos trabajando a full y esta ONG sale a denunciar a través de su presidente lo que su presidente nunca hizo”, agregó.

Lo cierto es que la denuncia puede traer un conflicto de orden político. Pero también es cierto que mientras las acusaciones se cruzan las imágenes son claras: gruesos caños depositan miles de líquidos cloacales sin tratar (que también originan un olor pestilente que afecta a vecinos de la zona) y el Canal de Beagle, de una gran belleza y visitado todos los años por miles de turistas, se sigue contaminando. Se requieren menos palabras y peleas. Y más hechos.

En este sentido, resta aguardar en qué culminará este reclamo público vinculado a uno de los atractivos turísticos más grandes y visitados del país, y al parecer afectado por efluentes cloacales.#

Contrastes. Por un lado, el caño que derrama líquidos en un verdadero paraíso; del otro, una postal icónica para todos los argentinos.
03 JUL 2022 - 20:29

Por Carlos Guajardo / Especial para Jornada

Quieren convertir al Canal de Beagle en un inodoro a cielo abierto”. La tremenda frase de un icónico y paradisíaco lugar del sur argentino pertenece a Guillermo Worman, presidente de la Organización No Gubernamental (ONG) Participación Ciudadana de Ushuaia. Según afirmó “se están volcando en el canal líquidos cloacales crudos los que están generando una gran contaminación”. Y por eso le exigió al Gobierno “el inmediato cese del volcado que además también está contaminando a arroyos cercanos”.

En su diálogo con Jornada, Worman aseguró que “el 40 por ciento de los residuos cloacales de la capital de Tierra del Fuego siguen ingresando mediante cañerías al lugar pese a que existe una sentencia firme de la justicia que lo impide” y que todo se debe “a que el Gobierno no finalizó una planta de tratamiento a la que sólo le falta el 20 por ciento de su construcción”. La obra está paralizada desde 2020 y según muestra Worman en un video de 11 minutos que subió a las redes están todos los materiales para poder finalizarla. Dijo irónicamente que “a esta causa la hemos denominado “El Riachuelito” porque nunca se termina y las consecuencias que puede traer son imprevisibles”.

El lugar ocupa un lugar importante en la historia reciente de la soberanía argentina en el sur del país. En 1978 Argentina y Chile estuvieron a punto de un conflicto bélico que se generó en torno a la soberanía sobre las islas Picton, Nueva y Lennox, ubicadas al sur del Canal de Beagle. La mediación del entonces Papa Juan Pablo II evitó una guerra entre los dos países.
Según las declaraciones de Worman a este diario “nuestra ONG inició en 2013 una acción civil de protección de intereses difusos que derivó en un fallo inédito producido en 2014 por el juez civil y comercial Alejandro Fernández. El pronunciamiento judicial condenó al Gobierno de la provincia a reparar el sistema cloacal existente y dotar a la ciudad de la infraestructura sanitaria faltante y al municipio a asumir el mantenimiento general de las obras e instalaciones una vez concluidas”.

La causa surgió luego de que una controversia entre ambas jurisdicciones estatales había ocasionado que se apagara el sistema cloacal y aumentaran peligrosamente los índices de contaminación tanto sobre la costa como en los arroyos aledaños, dice la fundación. Como consecuencia de la sentencia judicial se reparó el sistema de bombeo de líquidos crudos en la zona céntrica y se finalizó y puso en funcionamiento la planta de tratamiento “Bahía Golondrina”, ubicada en el camino que conduce al aeropuerto de Ushuaia.

Además, se comenzó a construir la nueva planta de tratamiento denominada “Arroyo Grande” para recolectar los residuos del 40 por ciento de la población que habita en ese sector de la capital fueguina. Allí, dice la ONG, directamente no se tratan los efluentes. “Esa obra registraba un avance del 80 por ciento a fines de 2019 pero desde marzo de 2020 se encuentra paralizada por falta de pago de certificados a la empresa contratista. Como consecuencia de ello, caños de gran tamaño transportan y tiran líquidos cloacales sin tratar de manera continua. Son miles de litros de efluentes que desembocan en las playas del Beagle o en los arroyos cercanos provocando una gran contaminación. Esto será en poco tiempo una letrina a cielo abierto”, dijo el ambientalista.

“Esta denuncia es unapatraña política”

Funcionarios del gobierno de Gustavo Melella salieron a responderle a Worman. Cristian Pereira, director provincial de Obras y Servicios Sanitarios dijo ante una consulta de Jornada que “el volcado de esos efluentes al Beagle es una cuestión histórica que viene de años y que nosotros estamos tratando de resolver con fondos propios. No es que asumimos y alegremente colocamos caños para que se vuelquen en el Canal líquidos sin tratar. Esto es una patraña política”.

No hizo nada

Aseguró que “quien hace la denuncia (por Worman) estuvo en mi puesto durante la anterior gestión y no hizo nada para remediar el tema. Y ahora tiene la cara de salir con esto. Nuestro gobierno puso en marcha de nuevo la obra y solo falta terminar el 5 por ciento”.

Conflicto político

“Es verdad que durante 2020 no hicimos nada pero estábamos en medio de la pandemia. En cuanto pudimos, reanudamos los trabajos. Esta es una denuncia que no tiene asidero, que es puramente política. Estamos trabajando a full y esta ONG sale a denunciar a través de su presidente lo que su presidente nunca hizo”, agregó.

Lo cierto es que la denuncia puede traer un conflicto de orden político. Pero también es cierto que mientras las acusaciones se cruzan las imágenes son claras: gruesos caños depositan miles de líquidos cloacales sin tratar (que también originan un olor pestilente que afecta a vecinos de la zona) y el Canal de Beagle, de una gran belleza y visitado todos los años por miles de turistas, se sigue contaminando. Se requieren menos palabras y peleas. Y más hechos.

En este sentido, resta aguardar en qué culminará este reclamo público vinculado a uno de los atractivos turísticos más grandes y visitados del país, y al parecer afectado por efluentes cloacales.#


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