POLICIALES

Crimen de Ana María Fontana: a dos años del asesinato continúa el misterio sobre su muerte

Diego Domínguez fue condenado por la Cámara Penal a 18 años de prisión por el delito de homicidio simple en concurso ideal con robo. Sin embargo, nunca se pudo establecer dónde fue asesinada, si existió la sustracción de una importante suma de dinero y por qué la mataron.

21/08/2011 02:00

Diego Domínguez fue condenado por el hecho, pero aún sostiene su inocencia.

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A dos años de su muerte y con el doble conforme de una sentencia que condena a 18 años de prisión a Diego Domínguez, el único imputado en el hecho, el horrendo crimen de Ana María Fontana continúa siendo un misterio. La docente jubilada de Gaiman fue asesinada el 21 de agosto del 2009, pero nunca se logró establecer el móvil del hecho, el lugar donde ocurrió y sí realmente el homicida sustrajo una importante cantidad de dinero, que se decía que mantenía guardada en su propiedad la mujer de 67 años.

Durante 15 días se llevó a cabo una intensa búsqueda para dar con el paradero de Ana María Fontana, una de las habitantes más conocidas en Gaiman debido a sus años como docente en uno de los colegios de la localidad. Numerosos rastrillajes, incluso por el río Chubut, formaron parte del operativo policial que se inició el 24 de agosto de 2009 cuando el hijo adoptivo de la mujer de 67 años denunció su desaparición.

Desencajado y sin saber qué hacer Roberto Sartaja permaneció durante tres días sin informar que su madre no se encontraba en su casa. El joven advirtió algo fuera de lo común el viernes 21 de agosto cerca de las 20:30 horas cuando descendió del colectivo que lo transportaba de Trelew a Gaiman y su madre no se encontraba esperándolo en la parada como era de costumbre. Al llegar a su casa no advirtió nada fuera de lo común, salvo que Ana María no se hallaba en su residencia.

Una huella dactilar


El 25 de agosto efectivos de la Seccional Tercera de Trelew encuentran el auto de la docente en el Parque Industrial Pesado de la mencionada ciudad. El vehículo había sido abandonado y el estereo del mismo había sido sustraído. Tras el peritaje de personal de Criminalística se logró rescatar de la palanca de cambio del rodado una huella dactilar. Días antes, más precisamente el 27 de agosto, la Policía había recibido un llamado de una mujer que señalaba como presuntos homicidas a Diego Domínguez y René Arriagada, ambos vivían en Gaiman.

Debido a esta llamada telefónica se hizo el cotejo de huellas con los nombrados y dio positivo para Domínguez, por lo que la fiscalía ordenó la intervención de su celular.

El 7 de septiembre y tras varios rastrillajes personal policial encontró el cuerpo de Fontana tirado en una cantera abandonada a 8 kilómetros de Trelew por la ruta 8 camino a Telsen.

Estrangulada


De acuerdo a la autopsia realizada por los médicos forenses Nacarato y González, la víctima fue estrangulada con una cuerda fina, produciendo su muerte por asfixia mecánica. El cuerpo presentaba indicios de haber sido depositado en el lugar hacía varios días, por lo que no se pudo extraer del mismo ninguna huella.

El crimen conmocionó a la sociedad valletana, no sólo por tratarse de una persona muy querida sino también por la crueldad del hecho. De inmediato se ordenó la detención de los hermanos, Diego y Jorge Domínguez, quienes fueron acusados de homicidio calificado en carácter de coautores.

Luego de una ardua investigación se realizó el juicio un año después, en septiembre del 2010. Si bien tras la audiencia de debate presidida por los jueces Darío Arguiano, Alejandro Defranco y Raquel Tasello se logró fundar el veredicto de culpabilidad contra Diego Dominguez, quien fue condenado en primera instancia a 21 años de prisión, y fueron absueltos Jorge Domínguez y René Arriagada, no se logró establecer el móvil del hecho, dónde ocurrió y si existió realmente el robo, más allá de la sustracción del vehículo de la víctima para deshacerse del cuerpo.

El fiscal César Zaratiegui intentó sostener en el juicio su acusación por homicidio criminis causa, que tiene como única pena la prisión perpetua y que establece que el asesinato de una persona se lleva a cabo para lograr impunidad. En tal sentido, intentó probar que Diego Domínguez fue a la casa de la docente para robarle, quitándole la vida para evitar que lo denunciara.

Otra causa


Sin embargo, en su alegato final el mismo fiscal cambia su acusación y dice que Domínguez asesinó a la mujer de 67 años para evitar que esta lo acusara por haberla maltratado. Esta hipótesis se desprendió del testimonio de la cuñada del principal acusado que declaró que el joven de 26 años había ido hasta la chacra de la víctima a pedirle trabajo pero esta lo trato mal y lo rasguñó, por lo que él la empujó provocándole que se golpee en la cabeza durante la caída. Tras lo cual, y hallándose la mujer en estado de semiinconsciencia, la estranguló con el cordón de la zapatilla. Luego puso el cuerpo en el baúl del auto y lo depósito en la cantera abandonada previo a limpiar sus huellas con un trapo.

Tras este cambio de acusación y sin poder sostener la anterior calificación el Tribunal lo condena por homicidio simple en concurso real con robo a 21 años de prisión. Esta sentencia fue revisada en febrero de este año por los jueces de la Cámara Penal de Trelew, doctores Rubén Portela, Florencio Minatta y Mónica Rodríguez, quienes sostuvieron el veredicto de culpabilidad aunque bajaron la pena a 18 años de prisión.

En ambos fallos los magistrados hicieron referencia a la falta de elementos para lograr establecer dónde ocurrió el homicidio, ya que en la casa de la víctima no se encontraron indicios de lucha, ni de una búsqueda de dinero. Por el contrario todo estaba en su lugar, tal como lo indicó el hijo de la víctima.

El móvil


Si se descarta que Diego Domínguez fuera a la casa de Fontana para robarle, la única explicación que se sostiene es que la mató para que no lo denunciara por haberla maltratado luego de reaccionar violentamente porque ella le habló en un tono áspero.

Nunca se encontró la cartera, ni el celular de la mujer, pero tampoco se le endilgó la sustracción de los mismos al imputado. Sin embargo, sí se halló el auto, y un desodorante de ambiente que estuvieron en posesión de Domínguez, al igual que el estereo que él mismo ofreció en venta a un conocido y que finalmente su hermano tiró al canal.

De la suma importante de dinero que Ana Fontana guardaba en su casa poco se sabe, ya que ni siquiera su hijo confirmó o desmintió su existencia y tampoco verificó si estaba en el lugar.

Aún hoy, y a pesar de haber sido absuelto por falta de pruebas, Diego Domínguez continúa acusando a René Arriagada, un remisero de Gaiman, como el autor del hecho y quien le habría pagado para deshacerse del auto y del cuerpo unos 1.500 pesos. “Sólo quiero decirles que soy inocente y el verdadero asesino está libre”, aseguró al finalizar el juicio Domínguez.#