Un mensaje de WhatsApp, una foto conocida, un pedido de discreción y una supuesta obra solidaria. Con esos ingredientes, un estafador consiguió hacerse pasar por el entrenador del Gremio de Porto Alegre (Brasil) Luís Castro, y convencer al delantero colombiano José Enamorado de que transfiriera 22.000 reales mediante PIX. La historia terminó con una investigación policial y un detenido.
El sospechoso fue detenido preventivamente este miércoles en Río de Janeiro, acusado de fraude electrónico y suplantación de identidad. Según la Policía Civil brasileña, integraría un grupo que utilizaba perfiles falsos en aplicaciones de mensajería para hacerse pasar por entrenadores y contactar a futbolistas.
La maniobra tenía algo de paciencia y bastante teatro. El falso Luís Castro no apareció directamente pidiendo plata. Primero se dedicó a conversar con los jugadores, preguntarles por sus rutinas, sus familias y hasta por su rendimiento en los entrenamientos. También los felicitaba por su dedicación.
Después llegaba una indicación llamativa: “No le cuentes a los demás”. La idea era mantener aislada a la víctima y evitar que el supuesto contacto con el entrenador fuera consultado con compañeros del plantel.
Con Enamorado, la estrategia funcionó. El falso entrenador le explicó que quería colaborar con un proyecto social en Río de Janeiro y que necesitaba dinero para comprar 300 canastas de alimentos, a un costo de 75 reales cada una. La cuenta daba 22.500 reales.
El 6 de mayo, le envió al futbolista una clave PIX y le aseguró que correspondía a una persona responsable de la institución. El primer intento de transferencia no prosperó porque el límite bancario diario del jugador puso un freno al operativo. Pero el estafador no se dio por vencido: reprogramó el pago para el día siguiente.
El caso ya había despertado sospechas entre otros futbolistas. Walter Kannemann, defensor del Gremio, también recibió mensajes del supuesto Luís Castro. Pero algo no le cerró y decidió recurrir a la Policía. Algunos medios indican que el falso DT le había pedido que vaya a entrenar más temprano.
Otro argentino, el exfutbolista Andrés D'Alessandro, también fue contactado. En su caso, la investigación policial ya estaba en marcha y no llegó a realizar ningún pago.
La Policía descubrió además que el supuesto entrenador había intentado contactar a otros jugadores y personas vinculadas con clubes de distintos estados brasileños, además de un equipo europeo y hasta un artista reconocido a nivel nacional.
Un mensaje de WhatsApp, una foto conocida, un pedido de discreción y una supuesta obra solidaria. Con esos ingredientes, un estafador consiguió hacerse pasar por el entrenador del Gremio de Porto Alegre (Brasil) Luís Castro, y convencer al delantero colombiano José Enamorado de que transfiriera 22.000 reales mediante PIX. La historia terminó con una investigación policial y un detenido.
El sospechoso fue detenido preventivamente este miércoles en Río de Janeiro, acusado de fraude electrónico y suplantación de identidad. Según la Policía Civil brasileña, integraría un grupo que utilizaba perfiles falsos en aplicaciones de mensajería para hacerse pasar por entrenadores y contactar a futbolistas.
La maniobra tenía algo de paciencia y bastante teatro. El falso Luís Castro no apareció directamente pidiendo plata. Primero se dedicó a conversar con los jugadores, preguntarles por sus rutinas, sus familias y hasta por su rendimiento en los entrenamientos. También los felicitaba por su dedicación.
Después llegaba una indicación llamativa: “No le cuentes a los demás”. La idea era mantener aislada a la víctima y evitar que el supuesto contacto con el entrenador fuera consultado con compañeros del plantel.
Con Enamorado, la estrategia funcionó. El falso entrenador le explicó que quería colaborar con un proyecto social en Río de Janeiro y que necesitaba dinero para comprar 300 canastas de alimentos, a un costo de 75 reales cada una. La cuenta daba 22.500 reales.
El 6 de mayo, le envió al futbolista una clave PIX y le aseguró que correspondía a una persona responsable de la institución. El primer intento de transferencia no prosperó porque el límite bancario diario del jugador puso un freno al operativo. Pero el estafador no se dio por vencido: reprogramó el pago para el día siguiente.
El caso ya había despertado sospechas entre otros futbolistas. Walter Kannemann, defensor del Gremio, también recibió mensajes del supuesto Luís Castro. Pero algo no le cerró y decidió recurrir a la Policía. Algunos medios indican que el falso DT le había pedido que vaya a entrenar más temprano.
Otro argentino, el exfutbolista Andrés D'Alessandro, también fue contactado. En su caso, la investigación policial ya estaba en marcha y no llegó a realizar ningún pago.
La Policía descubrió además que el supuesto entrenador había intentado contactar a otros jugadores y personas vinculadas con clubes de distintos estados brasileños, además de un equipo europeo y hasta un artista reconocido a nivel nacional.