Las ballenas siempre tienen algo para regalar. Y si no, que lo digan quienes aprovechando el buen tiempo de ayer se acercaron a El Doradillo, la playa donde los enormes cetáceos van a reproducirse y parir. Es que el lugar es ideal: tiene una gran profundidad aún cerca de la orilla y además está protegido por altos acantilados que lo resguardan de los fuertes vientos patagónicos por lo cual casi siempre, el mar está en calma.
Esto es aprovechado por las ballenas que en un mar planchado pueden brindar el espectáculo que dieron ayer: el drone de Daniel Feldman tomó el exacto momento de una cópula en la que se observa perfectamente el momento de la reproducción (ver Imagen del Día). Un regalo de la naturaleza en playas que están a solo 13 kilómetros de Puerto Madryn.
Temporada a pleno
La temporada está en pleno desarrollo. Comenzaron las cópulas y los nacimientos. Esas ballenas con sus crías se irán después a Puerto Pirámides a hacer de las suyas en los mundialmente conocidos avistajes que cada año atraen a más de 100 mil turistas.
Regalo de la naturaleza
Como se sabe, la ballena Franca Austral llega a nuestras costas a mediados de mayo y permanece hasta mediados de diciembre. Alrededor de 700 ejemplares (la quinta parte de la población mundial) vienen a nuestras costas para mostrarnos sus destrezas en el agua pese a su enorme tamaño: una ballena adulta puede pesar hasta 40 toneladas. Y mide un máximo de 14 metros. Durante su estadía en Península Valdés no se alimentan. Lo hacen cuando emigran hacia la zona antártica donde abunda el krill, su principal alimento rico en proteínas. Tanto en El Doradillo como en Pirámides siempre están dispuestas a brindar un espectáculo nuevo. No es fácil poder presenciar una cópula porque en general, lo hacen mar adentro. Pero ayer, el drone estuvo en el lugar indicado en el momento justo. Y nos pudo regalar estas imágenes.

Las ballenas siempre tienen algo para regalar. Y si no, que lo digan quienes aprovechando el buen tiempo de ayer se acercaron a El Doradillo, la playa donde los enormes cetáceos van a reproducirse y parir. Es que el lugar es ideal: tiene una gran profundidad aún cerca de la orilla y además está protegido por altos acantilados que lo resguardan de los fuertes vientos patagónicos por lo cual casi siempre, el mar está en calma.
Esto es aprovechado por las ballenas que en un mar planchado pueden brindar el espectáculo que dieron ayer: el drone de Daniel Feldman tomó el exacto momento de una cópula en la que se observa perfectamente el momento de la reproducción (ver Imagen del Día). Un regalo de la naturaleza en playas que están a solo 13 kilómetros de Puerto Madryn.
Temporada a pleno
La temporada está en pleno desarrollo. Comenzaron las cópulas y los nacimientos. Esas ballenas con sus crías se irán después a Puerto Pirámides a hacer de las suyas en los mundialmente conocidos avistajes que cada año atraen a más de 100 mil turistas.
Regalo de la naturaleza
Como se sabe, la ballena Franca Austral llega a nuestras costas a mediados de mayo y permanece hasta mediados de diciembre. Alrededor de 700 ejemplares (la quinta parte de la población mundial) vienen a nuestras costas para mostrarnos sus destrezas en el agua pese a su enorme tamaño: una ballena adulta puede pesar hasta 40 toneladas. Y mide un máximo de 14 metros. Durante su estadía en Península Valdés no se alimentan. Lo hacen cuando emigran hacia la zona antártica donde abunda el krill, su principal alimento rico en proteínas. Tanto en El Doradillo como en Pirámides siempre están dispuestas a brindar un espectáculo nuevo. No es fácil poder presenciar una cópula porque en general, lo hacen mar adentro. Pero ayer, el drone estuvo en el lugar indicado en el momento justo. Y nos pudo regalar estas imágenes.